El periodista, Marcelo Molina, durante su participación en Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil, analizó las advertencias de inteligencia sobre posibles ataques rusos contra países europeos, el uso de drones y la creciente preocupación de los gobiernos de la OTAN.
La preocupación por la seguridad europea aumentó luego de que trascendiera un informe de inteligencia estadounidense sobre una posible operación rusa contra España, Francia e Italia mediante drones lanzados desde barcos mercantes. “La CIA alertó a todos estos países, los tres países que celebran elecciones el año que viene, en el 2027”, planteó Marcelo Molina.
Según el periodista, el dispositivo tendría capacidad para provocar daños acotados pero con impacto político y económico: “Es un aparato de dos metros de longitud y dos metros y medio de ancho, digamos, entre las puntas de las alas, que tiene una velocidad de 160 kilómetros y un alcance de 600 kilómetros”.
Y agregó: “A ver, el objetivo no sería tanto la destrucción masiva, sino el golpe político y económico que generaría parte de alarma en la población europea y presión sobre los gobiernos”.
La “flota fantasma” rusa
Uno de los aspectos centrales fue la posibilidad de utilizar barcos mercantes para transportar los drones. Molina explicó qué entiende por la denominada flota fantasma rusa. “A ver, es una red clandestina de cientos de buques, en general mercantes o petroleros, que operan fuera de controles internacionales”, describió en +Perfil, el nuevo medio de Editorial Perfil.
Sobre la misma línea, describió su funcionamiento: “Son barcos antiguos, que no tienen seguro, que navegan apagando los sistemas de detección, o sea, no se puede saber bien dónde están, y los llaman barcos zombis”.
Para Molina, estos buques forman parte de una estrategia que excede la evasión de sanciones. “En realidad lo que dicen es que esta flota es más que nada un mecanismo de evasión, no tanto de evasión de sanciones, sino un instrumento de estrategia híbrida rusa”, expresó.
Dinamarca también advierte sobre Rusia
La advertencia estadounidense coincidió con una nueva evaluación del Servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca, que señaló un riesgo “bajo pero creciente” de un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN, al tiempo que considera altamente improbable una invasión a gran escala.
Molina destacó el cambio en la percepción europea: “Parece que los plazos se van acortando y el ataque hoy se lo ve mucho más cercano”. También señaló: “Lo que está claro es que ya Europa está tomándose muy en serio todo este tipo de advertencias, y habrá que estar atento a ver cómo evoluciona esta situación”.