La Justicia británica amplió el alcance de la investigación por la muerte de tres trabajadores británicos de ayuda humanitaria en Gaza durante un ataque contra un convoy de World Central Kitchen. El caso suma un nuevo capítulo en las relaciones entre Reino Unido e Israel, luego de que las autoridades israelíes resolvieran no avanzar con una investigación penal sobre el hecho.
En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el corresponsal de Reino Unido Enrique Zattara explicó que la investigación británica analiza ahora posibles responsabilidades de integrantes de las fuerzas militares israelíes y también busca determinar si en la operación fueron utilizadas armas fabricadas o exportadas desde Gran Bretaña.
La investigación por la muerte de los trabajadores británicos
Los tres ciudadanos británicos fallecidos fueron John Chapman, de 57 años, James Henderson, de 33, y James Kirby, de 47. Murieron el 1 de abril de 2024 cuando el convoy de World Central Kitchen en el que viajaban fue atacado en Gaza, junto con otros cuatro trabajadores humanitarios de distintas nacionalidades.
Zattara señaló que la decisión de Israel de no avanzar con una investigación penal propia se convirtió en uno de los puntos de tensión con Reino Unido. El Gobierno británico había reclamado una investigación y rendición de cuentas por la muerte de los siete trabajadores humanitarios.
"La justicia británica inició la investigación del caso", sostuvo Zattara al referirse al proceso que busca establecer las circunstancias y eventuales responsabilidades vinculadas con el ataque.
La causa podría involucrar a militares israelíes
El alcance de la investigación británica comenzó a ampliarse durante una audiencia preliminar. La investigación podría incorporar como partes de interés a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y al coronel Nochi Mendel, señalado en las actuaciones como el comandante vinculado con la operación.
La posibilidad de requerir información o testimonios de autoridades militares israelíes abre una nueva instancia en la causa. "Se profundizará esta investigación para investigar la responsabilidad de jefes militares israelíes", señaló Zattara.
El proceso todavía debe definir el alcance definitivo de la investigación y las condiciones en las que podrían intervenir las autoridades israelíes. Una nueva revisión preliminar está prevista para marzo, mientras que todavía no se estableció una fecha para la audiencia final.
El posible uso de armamento británico
Uno de los nuevos elementos incorporados al análisis es el posible origen del armamento utilizado durante el ataque. La investigación británica estudia si las armas involucradas pudieron haber sido fabricadas en Reino Unido o contar con algún vínculo con proveedores británicos.
En ese marco, también aparece Elbit Systems, empresa israelí del sector de defensa con operaciones en Reino Unido. La investigación podría solicitar información relacionada con la compañía para determinar si tuvo algún vínculo con el armamento utilizado en el ataque.
"La investigación avanza para averiguar si en esa operación fue utilizado armamento exportado o construido desde Gran Bretaña", explicó Zattara al describir este nuevo eje de la causa.
El vínculo entre Reino Unido e Israel
El caso se suma a una serie de controversias que atraviesan actualmente la relación entre Reino Unido e Israel. Para Zattara, el avance de la investigación puede generar nuevas tensiones diplomáticas y políticas entre ambos gobiernos.
"La situación va a producir sin duda una nueva rispidez entre Gran Bretaña e Israel", afirmó el corresponsal. El Gobierno británico ya había expresado públicamente su disconformidad con la decisión israelí de cerrar la investigación penal sobre el ataque.