La conducción del FBI atraviesa una nueva modificación después de que Andrew Bailey, uno de sus dos subdirectores, anunciara su salida tras poco más de un año en el cargo. La renuncia se suma a la de Dan Bongino, quien abandonó la agencia en enero, y vuelve a poner el foco sobre la estructura de liderazgo encabezada por Kash Patel durante el segundo mandato de Donald Trump.
“Hay tensión en la cúpula del FBI desde que comenzó el segundo mandato de Trump”, explicó el corresponsal en Estados Unidos Norman Powell durante Ronda de Corresponsales en +Perfil. Bailey había sido incorporado en agosto de 2025 como codirector adjunto junto con Bongino, una estructura poco habitual para una agencia que tradicionalmente contó con un único subdirector proveniente de la carrera interna.
“Trump tomó una decisión inédita al designar a dos subdirectores”, repasó Powell al describir los cambios. Bongino, exagente del Servicio Secreto y conocido por su actividad como conductor y podcaster conservador, dejó el FBI en enero de 2026 y posteriormente fue reemplazado por el agente de carrera Christopher Raia, quien pasó a compartir el segundo escalón de la conducción con Bailey.
Las diferencias entre Bailey y Kash Patel
“Según algunos informes de periodistas que cubren el FBI, no había prácticamente diálogo entre Andrew Bailey, el renunciante, y Kash Patel desde hace bastante tiempo”, sostuvo Powell. Reportes publicados tras conocerse la salida indicaron que la relación entre ambos era difícil y que podían pasar largos períodos sin hablar, aunque Bailey atribuyó oficialmente su decisión a la intención de regresar con su familia a Missouri.
“No había prácticamente diálogo”, remarcó el corresponsal sobre la información que circulaba acerca del funcionamiento interno de la agencia. Pese a esas versiones, Bailey mantuvo un tono institucional al anunciar su salida y expresó su confianza en que Patel continuará reformando el FBI, combatiendo el crimen violento y buscando recuperar la confianza pública.
De Bongino a Bailey, una conducción marcada por los cambios
“Hay tensión en la cúpula del FBI”, insistió Powell al vincular la renuncia con una sucesión de modificaciones iniciada durante la actual administración. Bailey, exfiscal general republicano de Missouri y aliado político de Trump, había llegado al organismo sin experiencia previa dentro del FBI, al igual que Bongino, una situación atípica para un puesto históricamente ocupado por funcionarios de carrera.
“La razón oficial de su salida estuvo vinculada a cuestiones familiares”, explicó Powell. Bailey dejará formalmente el cargo el 2 de octubre, mientras Christopher Raia, un veterano del FBI con más de dos décadas dentro de la agencia, permanece como parte de la conducción junto a Patel.