El debate sobre el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) puso el foco en las diferencias entre los sectores beneficiados por las inversiones y las empresas que enfrentan dificultades de demanda. Mientras algunas provincias avanzan con sus propios regímenes de incentivos, las PyMEs reclaman mayor actividad y oportunidades para integrarse a las cadenas productivas.
En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Ezequiel Vega, Gastón Alonso y Federico Poli analizaron el alcance del RIGI, los beneficios para las grandes inversiones y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas. También debatieron sobre el desarrollo de proveedores locales, el consumo y la distribución de los incentivos.
El RIGI y los regímenes provinciales de inversión
Vega destacó el avance de los regímenes provinciales y señaló que “varias provincias intentaron lanzar su propio RIGI provincial”.
Sobre la provincia de Buenos Aires, precisó: “Hay 3 proyectos ya en camino por 2.700.000 millones de dólares” y remarcó la importancia de orientar las inversiones hacia el valor agregado. También señaló que los costos tributarios son una preocupación para las empresas: “Los grandes reclamos que tienen las grandes firmas es ingresos brutos”.
Por su parte, Alonso coincidió en que existía una necesidad de establecer reglas estables para atraer inversiones de largo plazo. “Argentina tenía mucha variación en las reglas de juego, en los impuestos, y estos son sectores que necesitan inversiones de mucho tiempo”, afirmó.
Sin embargo, planteó que el desafío excede a las grandes inversiones y alcanza a las pequeñas y medianas empresas: “Lo que sí falta de nuevo es el desarrollo de proveedores locales, y ahí entra toda la parte de las pymes”.
PyMEs, consumo y el desafío del derrame
Para Alonso, el desarrollo productivo requiere políticas públicas que acompañen la inversión privada. “No va a ocurrir una expansión pyme si el Estado no acompaña de alguna manera”, sostuvo, aunque aclaró que “el gobierno tampoco tiene que encargarse de todo el proceso productivo”.
El economista también marcó una diferencia entre mejorar las condiciones para invertir y recuperar el mercado interno: “Las pymes no necesitan mejoras en las condiciones de inversión, las pymes hoy necesitan que aumente la venta”. Y resumió su planteo: “Muchas veces este tipo de gobierno confunden estas cuestiones”.
Federico Poli cuestionó la distribución de los beneficios del RIGI
Por su parte, Federico Poli cuestionó la distribución de los beneficios del régimen. “El RIGI era necesario”, afirmó, pero advirtió sobre sus ampliaciones: “Dar ese beneficio a los sectores con ventajas naturales competitivas y comparativas, y dejar al descubierto a todo el resto” genera interrogantes.
En esa línea, señaló una asimetría entre las actividades alcanzadas por los incentivos y la industria local: “Este gobierno tenga la política industrial más poderosa, digamos, de los beneficios más generosos que se hizo en los últimos, no sé, 40 años, y al sector de las manufacturas y las pymes, no le hice nada”.