La discusión sobre quiénes ocupan un lugar central en la literatura argentina volvió a tomar fuerza a partir de las declaraciones de César Aira y de distintos cruces vinculados con la obra de Juan José Saer. En este contexto, Fernando Torres, especialista en la obra del escritor santafesino, estuvo presente en Ronda de Investigación por +Perfil y analizó que el debate permite pensar cómo se construye y modifica el canon.
Fernando Torres recordó una reflexión de Beatriz Sarlo sobre la posibilidad de que cada lector construya su propio canon literario. “Si tu canon es Saer, Aira, Borges, supongamos, andá y defendelo con herramientas críticas”, planteó.
Crítica a la incompatibilidad de Saer y Aira
En ese sentido, consideró que no necesariamente existe una incompatibilidad entre admirar a Saer y a Aira: “Me parece también que nosotros recuperemos esto, también puede ser que tenga que ver con dos factores. Primero, hay una necesidad de salir del lugar de lector, en este caso admirador de una obra, a ocupar un lugar de fan o de hincha, casi como en una lógica binaria que si te gusta Aira no te puede gustar Saer o viceversa”. Y agregó: “Me parece que eso no alimenta nada a la literatura, justamente es expansiva”.
También abordó la posibilidad de que la reivindicación de César Aira frente a Saer tenga un componente político o ideológico. “Los personajes centrales en este caso no pueden responsabilizarse por los actos de sus familiares”, resaltó.
Sobre las diferencias entre ambos autores, Torres puso el foco en la literatura y en la necesidad de no reducir la discusión a posiciones políticas: “Porque literariamente, más allá de que interviene también la noción de gusto, pero me parece que son obras que son reconocidas más allá del gusto”.
Qué dice la reseña "Zona Peligrosa"
Uno de los aspectos más interesantes aparece en los propios textos de Aira sobre Saer. Sobre la misma línea, recordó una reseña titulada Zona Peligrosa, dedicada a El Limonero Real. “Hay una crítica literaria, una reseña que hizo César Aira sobre Saer que se llama Zona Peligrosa, donde elogiando la novela de Saer, por un lado, sulepticiamente, está manifestando una crítica”, expresó.
Según explicó, en esa reseña Aira combina elogios con una mirada irónica sobre la experiencia de leer la novela: “Da a entender de que, bueno, la novela es excelente, es inmejorable, pero es un plomo”.
Opciones para comprender el campo literario argentino
El especialista recomendó especialmente el libro Saer en la literatura argentina, de Martín Prieto, para comprender la posición de Saer dentro del campo literario. A partir de ese trabajo, explicó que las disputas entre escritores pueden funcionar como mecanismos para consolidar posiciones dentro del campo literario. “A veces, suele suceder que entre escritores salen a la disputa por el capital simbólico que hay en ese campo”, describió.
Y desarrolló esa idea a partir de la relación entre Aira y Saer: “Entonces, si Aira tiene que elegir un rival para posicionarse, va a elegir uno que esté bien arriba, uno que sea fuerte, lo mismo en el caso de Saer”.
Luego, manifestó que la discusión también permite observar una transformación en el rol de la crítica literaria. Aunque considera que todavía existen buenas reseñas y debates, advierte sobre la pérdida de espacios para desarrollarlos. “Es algo que por ahí está en crisis en esta época”, mencionó.