La continuidad del programa económico del Gobierno durante 2027 comienza a sumar interrogantes vinculados con el calendario electoral, la demanda de dólares, las tarifas y el nivel de actividad. Durante la Ronda de Economistas, los especialistas discutieron cuánto margen tendrá la administración nacional para conservar el equilibrio fiscal y monetario sin profundizar las dificultades que atraviesan distintos sectores.
Santiago Llull puso el foco inicialmente en las elecciones provinciales y su coincidencia con meses importantes para el ingreso de divisas del agro. “Se adelantan las elecciones de Santa Fe, son en junio”, señaló sobre una elección que está prevista para el 13 de junio de 2027, aunque todavía requiere la convocatoria formal del Ejecutivo provincial.
El calendario electoral y la demanda de dólares
Llull advirtió que el escenario podría volverse más complejo si coinciden menores precios internacionales, retenciones y un tipo de cambio poco atractivo para el productor. A eso agregó “el período de vacaciones, la demanda de dólares, sumado al pago de enero y previo al pago de julio de los bonos”.
Para el analista, esas variables podrían generar un contexto diferente al observado durante este año. “Me parece que volvemos a un combo que durante todo 2026 nadie lo tuvo en cuenta”, sostuvo en +Perfil al describir las presiones que podrían acumularse durante 2027.
Las tarifas y el ingreso de los hogares
Gerardo de Santis consideró que el margen del Gobierno estará condicionado por la necesidad de preservar las cuentas públicas. “Su propensión va a ser poder seguir mostrando el equilibrio fiscal el año que viene, es un pilar clave del Gobierno”, afirmó.
El docente e investigador de la UNLP también vinculó la discusión con el costo de los servicios públicos. “Lo que queda claro es que el ingreso disponible de las familias después de pagar todas estas cosas está un 20 o un 30%”, sostuvo al referirse al deterioro que observa en la capacidad de consumo.
De Santis planteó que, si las variables actuales no se modifican, podría ser necesaria una nueva corrección. “Si nada cambia, el Gobierno va a tener que volver a hacer un ajuste fiscal un poquito más grande que el que hizo”, aseguró, y agregó que “ahí están las tarifas adentro”.
El debate sobre ajuste y recesión
Matías Surt cuestionó que la reducción del déficit pueda evitarse sin algún tipo de corrección fiscal. “No hay manera de solucionar un desequilibrio fiscal que no sea ajustando, ya sea bajando el gasto, subiendo los impuestos o una combinación de las dos cosas”, explicó.
Sin embargo, el socio director de Inveq Consultora diferenció el ajuste de otros elementos del programa económico. “Si la actividad económica no está arrancando, yo no cargo las tintas sobre el ajuste fiscal, sino que creo que el ajuste fiscal que era imprescindible está mal combinado con otras cosas”, afirmó.
Entre esos elementos mencionó especialmente la política monetaria y cambiaria. “La estrategia económica tiene que ir por otro equilibrio entre tasas de interés y tipo de cambio”, planteó al analizar dónde podría buscarse una mayor flexibilidad.
La apuesta por la inversión privada
Surt consideró que abandonar el equilibrio fiscal también podría tener consecuencias sobre las expectativas de los inversores. “Me parece que vamos a perder muy rápido la confianza que el mercado esté intentando a ver si vuelve a ganar en Argentina”, sostuvo.
El economista destacó como señales recientes las licitaciones de rutas y el avance de la privatización de Belgrano Cargas, cuyo proceso ingresó en agosto en una nueva etapa mediante una licitación para concesionar las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. “Vamos a ver si eso tiene algún derrame en la construcción para principio del año que viene”, concluyó Surt.