La actriz y activista, mamá de un adolescente con autismo, Valentina Bassi, pasó por Ronda de Investigación en la pantalla de +Perfil y destacó los avances en el proyecto de la Ley de Discapacidad que obtuvo media sanción, pero advirtió que las instituciones siguen en crisis y que falta garantizar el financiamiento.
Valentina Bassi se refirió al proyecto de ley sobre discapacidad que obtuvo media sanción y explicó por qué el colectivo no considera que haya motivos para celebrar. “Celebrar es una palabra demasiado, pero la verdad que estamos satisfechos, cautelosamente satisfechos”, sostuvo la actriz, quien explicó que el reclamo inicial era prorrogar la ley de emergencia en discapacidad porque la situación continúa siendo crítica.
“La verdad que nosotros queríamos la prórroga de la ley de emergencia en discapacidad porque estamos en emergencia, porque la ley de emergencia no se está cumpliendo, se están cumpliendo dos o tres artículos nomás y los artículos que se cumplen es porque hay una sentencia judicial encima”, señaló.
Bassi cuestionó la actitud del Poder Ejecutivo frente a la normativa: “No hay voluntad de cumplimiento y más bien se combatió desde el Ejecutivo esta ley todo este tiempo porque apelan cada sentencia”.
La activista también criticó la rapidez con la que se debatió el proyecto alternativo. “Si vos querés hacer una ley superadora, bueno, la tenés que hacer durante el año”, afirmó en +Perfil, el nuevo medio de Editorial Perfil, y reclamó que se escuche a los organismos del sector y se respeten los procedimientos legislativos.
El reclamo por el nomenclador y las instituciones
Uno de los puntos que no logró incorporarse al proyecto fue el aumento del 30% de la base del nomenclador, que establece los valores de las prestaciones para personas con discapacidad. “Se logró modificar todo lo que pedimos, menos el aumento del 30% de la base del nomenclador, que es grave, porque es lo que hace que hoy las instituciones, las escuelas especiales, los ETE estén sostenidas por palitos”, advirtió Bassi.
Aunque reconoció como positivo que el nomenclador aumente de acuerdo con el índice de precios al consumidor (IPC), explicó que esa actualización no alcanza para cubrir los costos operativos. “Al haberse morfado el 30% de la base del nomenclador, ese aumento por IPC no llega a cubrir los costos operativos, transporte, instituciones, los más afectados”, sostuvo.
La actriz relató que algunas escuelas especiales ya enfrentan dificultades para pagar los salarios y sostener su funcionamiento. “No damos, no podemos, no nos alcanza para pagar sueldos, no nos alcanza”, recordó que le transmitieron desde una institución.
Y agregó: “Todos estamos haciendo rifas, colectas, poniendo plata de nuestros bolsillos para compensar lo que no, bueno, ese 30% que está faltando”.
Pensiones, prestaciones y deudas con los prestadores
Bassi destacó que el proyecto incorporó varios de los cambios reclamados por las organizaciones, entre ellos modificaciones vinculadas con las pensiones y la compatibilidad con el trabajo. “Todo el resto lo aceptaron, pensiones, se compatibiliza trabajo con pensión, si una persona con discapacidad cobra menos de dos sueldos mínimos puede tener de hecho pensión”, explicó.
También valoró que el texto reconozca las deudas con los prestadores y establezca un plazo para pagar las compensaciones pendientes. “Estas semanas fueron enloquecedoras, enloquecedoras para nosotros”, describió, al referirse a las negociaciones con diputados, aliados y gobernadores para incorporar las demandas del colectivo.
Pese al desgaste, consideró que el resultado legislativo representa un avance: “La verdad que ayer haya ganado por tan amplia mayoría nos da un aire, nos da un poco de oxígeno”.
“Es fruto de nuestra lucha”: el trabajo de las familias
La actriz reivindicó la movilización de las personas con discapacidad, sus familias y los prestadores, y remarcó que el cambio en la discusión política fue resultado de ese esfuerzo. “Ahora, ver que el oficialismo está obligado a discutir nuestras demandas es fruto de nuestra lucha”, afirmó.
Por otro lado, insistió en las dificultades que enfrenta el colectivo para movilizarse: “Hay personas que no ven, personas en silla de ruedas, personas que no se pueden mover y ahí están, van igual, prestadores que no dan más y que ponen el cuerpo todo el día para su pacientito y después van a la marcha”.
Bassi también explicó que las familias tuvieron que contrarrestar discursos oficiales sobre quién financia las prestaciones. “De cada cuatro pesos, tres pesos lo pagan las prepagas y las obras sociales, pero un peso lo paga el Estado”, señaló.
Sobre la compensación por los montos que las prepagas no cubrieron, cuestionó: “Hay una transferencia de recursos públicos, una vez más, el Estado cubriendo las espaldas de las prepagas”.