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MODO FONTEVECCHIA
25 años del MALBA

Constantini donó ahora U$S 30 millones al MALBA para su ampliación y le deja en su testamento otros 50 millones más

En charla con Jorge Fontevecchia, el fundador del MALBA detalla el plan para garantizar el futuro del museo: donaciones clave como la colección Daros, cambios de estatuto para una gobernanza plural, la ampliación bajo la Plaza Perú y la creación de un trust patrimonial para asegurar su autosustentabilidad.

Eduardo Constantini
Eduardo Constantini | CEDOC

Garantizar la longevidad y autosustentabilidad de un museo privado en América Latina representa un desafío tan ambicioso como la formación de su propia colección. Al cumplir 25 años el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), su fundador, Eduardo Costantini, analiza el modelo de las grandes instituciones culturales de Estados Unidos y Europa para proyectar el futuro del museo a 50 y 100 años vista.

En esta entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el empresario y mecenas detalla la hoja de ruta estratégica para despersonalizar la gestión del MALBA y consolidar un esquema de gobernanza profesional e independiente. Asimismo, revela el impacto de la incorporación de más de mil obras de la colección Daros y explica los aspectos clave del proyecto arquitectónico a cargo de la mexicana Frida Escobedo, que expandirá el edificio un 70 % por debajo de la Plaza Perú.

Eduardo Constantini es economista, empresario inmobiliario y filántropo. Es el presidente y creador de Consultatio Sociedad Anónima, la firma detrás de megaproyectos urbanos emblemáticos en la Argentina como Nordelta, Cantiere y Puertos en Escobar. Además, es el fundador y presidente del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, MALBA, inaugurado en el año 2001. Este año, coincidiendo con su cumpleaños número 80 y la gala de los 25 años del museo, ha anunciado hitos históricos para asegurar la posteridad del museo con un plan de reestructuración histórica y sustentable.

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Eduardo, muy buenos días. Jorge Fontevecchia te saluda. Felicitaciones por los 25 años del MALBA. Normalmente se dice que los hombres tienen la edad de la mujer que aman; en tu caso, serían los 25 años del MALBA en el tuyo. Entonces, contame un poco cómo estás planificando el MALBA para sus próximos 25 años.

Jorge, ¿qué tal? Buenos días. Bueno, gracias por la llamada. Sí, efectivamente, una de las preocupaciones más importantes de un museo es su permanencia. O sea, uno tiene que pensar que el museo tiene que llegar a cumplir 50 años, 75 años, 100 años. Como pasa, por ejemplo, con el Museo de Arte Moderno de Nueva York, que en el 29 va a cumplir 100 años. Y ha pasado crisis, guerras. Entonces, nosotros, a tal fin, hemos tomado algunas medidas para facilitar —o sea, no asegurar, pero para facilitar— el recorrido, digamos, el puente hacia esa situación de un equilibrio financiero y de gobernanza de largo plazo cuando yo ya no esté. Pero, bueno, lo que estamos trabajando es en varios frentes. Uno es que MALBA está recibiendo en donación obras muy significativas que consolidan la colección de MALBA, que es como una fortaleza que tiene MALBA a nivel internacional, reconocida por todos los grandes museos del mundo. Pero, además, también está recibiendo la Daros Latinamerica Collection, que tuvimos la oportunidad de adquirir a comienzos de este año, que son 1233 obras de arte latinoamericano que estaban en Suiza, muchas de las cuales corresponden a artistas argentinos. Además, MALBA está trabajando en una modificación de sus estatutos a través de la cual el Consejo de MALBA va a estar conformado por nueve miembros: tres miembros familiares en minoría y seis miembros no familiares. Eso es para, precisamente, despersonalizar en el mediano y largo plazo la importancia de la familia, para mejorar el governance, pluralizar el museo y para que el museo sea más incorporado por la sociedad.

Eduardo, vos mencionás el caso del Museo de Arte Moderno, que cumple 100 años ahora en el 29 en Nueva York. Normalmente, los museos están sostenidos por el Estado. No es habitual que haya museos sostenidos por un privado. Me gustaría que vos compartieras con la audiencia cuánto cuesta mantener un museo de la calidad del MALBA, o sea, cuánta plata vos tenés que poner para que eso funcione; y, al mismo tiempo, hacer un paralelo de cómo fue la historia inicialmente con filántropos del Museo de Arte Moderno de Nueva York y cómo luego se fue convirtiendo en una institución pública autosustentable.

Claro. Bueno, el modelo americano, diferente al europeo, en general los museos son privados. Ellos se llaman public institutions cuando son sostenidos financieramente por muchos: por empresas y por muchas familias y personas. En el caso del MoMA, fue fundado por tres familias, por tres mujeres. Una de ellas era la mujer de Nelson Rockefeller. Pero a través del tiempo fue incorporando más y más familias. En el caso nuestro, el déficit actual es aproximadamente de cuatro millones de dólares por año. Y a eso, a su vez, se agrega un millón de dólares de MALBA Puertos. O sea, son números grandes. Entonces, bueno, como dije antes también, ya se constituyó un trust que se llama Malva Art Trust, que a mi muerte va a recibir automáticamente 50 millones de dólares. Y después también, como hemos anunciado la ampliación del MALBA, se agregan 30 millones de dólares para financiar esa expansión de MALBA, por debajo de la Plaza Perú. O sea, va a quedar un MALBA más grande, más fuerte, más moderno, con una arquitectura del siglo XXI. Yo creo que va a ser un gran edificio, sin duda. Y, bueno, esos son los anuncios básicos: incorporación de obras, cambio de estatutos, constitución de un trust y expansión del MALBA.

Bueno, por lo que estás ya dejando, garantizás 10 años de funcionamiento del MALBA con la propia financiación que dejás, independientemente de los 30 millones para ampliar el MALBA por debajo de la Plaza Perú.

Sí, digamos un poquito más por la renta que se obtiene de los 50 millones de dólares. De cualquier manera, este es un trust abierto. O sea que nosotros, a través de un programa de funding que ya tenemos en práctica desde hace muchos años, vamos a intentar que otras familias también colaboren en ese trust.

Siguiendo el modelo de lo que es el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Claro, y otros tantos museos de Estados Unidos. Bueno, incluso ahora en Europa ya hay varias iniciativas privadas. Como la Fundación Cartier, por ejemplo, que es financiada por Cartier. No por el Estado.

¿Y en Japón cómo es?

En Japón hay iniciativas privadas. O sea, yo no recuerdo el nombre de los museos, pero te diría que ya en el mundo aparecen familias que hacen sus propios museos. En el caso de la gala, por ejemplo, estaba la señora Patrizia Sandretto, que tiene su propio museo fundado en Turín. Después está José Olímpio, de Brasil, que tiene la colección de arte contemporáneo más importante de Brasil y también este año abrió un lugar en Brasil. Después ahí también estaba este señor Engels, de Chile, que Chile prácticamente está muy flaco en museos, y él está construyendo un muy lindo museo en Santiago. Es decir, hay muchas iniciativas privadas ahora en el arte. Bueno, en el caso de México, por ejemplo, está el caso de Jumex, que es una empresa. Pero que tiene un museo muy lindo en el DF. Entonces, el rol privado en los museos es un rol que viene creciendo sistemáticamente.

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Eduardo, te preguntaba de Japón porque la semana pasada se conoció que hay más de 100.000 japoneses que viven más de 100 años, e incluso hasta 119 años. La longevidad se modificó y, salvo la mala suerte de tener una mala genética o tener una enfermedad, en líneas generales lo que vemos es que aquellos que tienen acceso a la medicina tienen una vida donde hay muchos años más por delante. ¿Qué te llevó a vos a pensar ahora en el MALBA sin vos vivo, recién cumpliendo 80 años?

Bueno, uno nunca sabe; eso está en manos del destino. Entonces es preferible ordenar ahora y que no haya una sorpresa, porque si hubiera una sorpresa sería una fatalidad para MALBA. En cambio, ya con esto yo ya estoy adelantando parte de las donaciones y, aparte, escribiendo un testamento que ya está resguardando a MALBA. Es como un seguro de vida, digamos. Yo voy a seguir siendo presidente de MALBA mientras esté activo y bien con la cabeza normal, digamos, en mis pensamientos. Voy a seguir presidiéndolo. Al MALBA que tanto; me muero sin el MALBA. Hay un equipo muy lindo acá, trabajamos todos juntos, súper profesionales. Estamos con grandes muestras y con mucho entusiasmo por esta ampliación. Obviamente nos va a llevar tres años. Algunos meses va a estar cerrado el MALBA, pero bueno, la inauguración va a ser algo espectacular.

Te preguntaba: ¿cuándo se te ocurrió esta idea de garantizar el futuro al MALBA con el testamento, este trust? ¿En qué momento se te ocurrió?

Y no, ya hace 20 años, desde el comienzo. Desde el comienzo. Porque yo conozco la esencia, la entidad de una institución. O sea, como estas instituciones pierden plata, si vos no le asegurás en el tiempo una fuente de financiación, dejan de existir. Es un poco dramático, ¿no? Y el sueño mío, sin duda mi mayor deseo, es que MALBA cruce ese puente y el día de mañana tenga un apoyo en la sociedad natural y un nivel de gobernanza que logre un equilibrio de largo plazo, como el MoMA, como ejemplo.

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Bueno, hermoso sueño, Eduardo. Me gustaría cerrar contando qué es lo que vas a hacer debajo de la Plaza Perú. Recuerdo que es un proyecto que tenías desde hace mucho tiempo y ahora se puede concretar. ¿Cómo va a ser eso? ¿Cuánto le agrega al MALBA actual?

Bueno, primero, la arquitecta elegida es Frida Escobedo, que es de México, que es una arquitecta joven, brillante, que de hecho ganó el concurso para hacer el ala moderna del Metropolitan de New York y además es uno de los estudios responsables de la remodelación del Pompidou. También está haciendo proyectos en Catar. Y ella realmente nos ha traído una solución muy positiva porque está integrando, primero, los dos edificios —obviamente a costa de una mayor intervención del edificio existente—, pero segundo, está integrando el espacio público de la plaza con el museo a través de un jardín perteneciente al museo, a cielo abierto, que remata en una escalera sobre la avenida Salguero. Estamos hablando de una extensión, una expansión de 3800 metros cuadrados, que aproximadamente agrega un incremento de un 70 % a la capacidad actual de MALBA. Es una obra importante, digamos.

Eduardo, que la salud te conserve los sueños. Felicitaciones por los 25 años del MALBA y por muchos 25 más. Muchísimas gracias.

Bueno, gracias a vos. Gracias a ustedes. Buenas tardes.

MEG