A lo largo de los últimos cincuenta años, la Argentina ha transitado un proceso de deterioro económico sostenido que la alejó del desarrollo de sus vecinos en la región. Con el desafío de romper esa dinámica de ciclos truncos, el Coloquio de IDEA plantea para su próxima edición un eje tan ambicioso como urgente: «Invirtiendo la historia: 20 años, de promesa a potencia».
En una profunda conversación con Modo Fontevecchia , de +Perfil , Radio Perfil (AM 1190) , Fabián Kon —presidente del 62.º Coloquio y ex-CEO del Grupo Financiero Galicia— analiza los pilares indispensables para transformar las posibilidades del país en un crecimiento duradero. La disciplina fiscal irrenunciable, el respeto por los contratos, la reformulación del marco tributario y laboral, y el impacto de los nuevos motores estratégicos (energía, minería, conocimiento y agro) forman parte de una hoja de ruta indispensable para que la estabilidad deje de ser un debate ideológico y se convierta en una política de Estado.
Fabián Kon es un destacado ejecutivo, ex CEO del Grupo Financiero Galicia, el holding que controla empresas clave del sector financiero en la Argentina como Banco Galicia, Naranja X, Galicia Seguros y Galicia Asset Management. Posee un rol activo en el ámbito corporativo nacional, habiendo sido designado como presidente del 62º aniversario del Coloquio de IDEA, el espacio central de debate para el empresariado del país.
Muy buenos días, Jorge Fontevecchia lo saluda. Corrijo: ex-CEO y presidente del Coloquio de IDEA. Invirtiendo la historia: 20 años, de promesa a potencia. Como hacemos siempre en Pacto de Lectura, debo aclararle a la audiencia que tengo el mejor de los respetos por Fabián, con quien compartimos muchos almuerzos durante mucho tiempo en el Consejo de Asesores de Perfil. Así que un gusto hablar en esta nueva condición de responsable del Coloquio de IDEA. Fabián ¿Qué quiere decir? ¿Qué quiere decir «Invirtiendo la historia: 20 años, de promesa a potencia»?
Buenos días. Gracias por la invitación al espacio. Cuando diseñamos este coloquio, en coloquios anteriores siempre los planteos —imaginarás— fueron temas de equilibrio fiscal, reducción de impuestos, desregulación, etcétera; reforma del marco laboral, reformas que hoy se están llevando a cabo en Argentina. Entonces, para este año lo que quisimos plantear es ir un poco más allá y pensar en: ¿por qué no Argentina estabilizándose y creciendo con estabilidad durante 20 años? Nos parece que los argentinos, la sociedad argentina, se lo merece. Nuestros vecinos —ya no nos comparamos con los países nórdicos—, nuestros vecinos ya lo han logrado. Entonces, me parece que llegó el momento de que la sociedad argentina se lo merezca. La sociedad entiende que la estabilidad es un valor que no es negociable. A partir de ahí, uno puede tener políticas ideológicamente más inclinadas a la izquierda o a la derecha, pero siempre con estabilidad. Y lo que hicimos fue ver ejemplos. Dijimos: «Bueno, ¿qué países han logrado esto? Han logrado salir de situaciones de inestabilidad crónica y crecer durante períodos largos con estabilidad». Y ahí surgió el caso de Israel, Chile, Irlanda, Brasil, España, Australia ... aparecieron varios casos, los estudiamos. En el coloquio va a haber un panel de economistas que van a estar describiendo todos estos casos; Estamos trayendo académicos de Australia, de Israel, que nos van a contar cómo hicieron. Y lo que descubrimos fue que es posible y que, para eso, hay que tener una hoja de ruta, y que esa hoja de ruta tiene que incluir varias reformas y varios acuerdos que en la Argentina todavía no están presentes.
Muy interesante. España, Israel, Chile, Australia, Irlanda... países muy distintos, con recetas muy distintas, con Estado de bienestar muy distintos, con políticas económicas —incluso uno podría decir— ideológicamente a veces contrapuestas. ¿Cuál es el denominador común que vos encontraste que, pese a las diferencias, los unifica y es, de alguna manera, la clave del éxito?
En todos estos casos, ninguno de ellos es un ejemplo para Argentina per se, digamos; un caso a seguir. Uno empezó... algunos con mercados comunes europeos, otro —como el caso de Chile— empezó durante una dictadura; pero todos han atravesado diferentes etapas. Y a tu pregunta del factor común, yo empezaría diciendo que una es la disciplina fiscal. La disciplina fiscal no es negociable. El cumplimiento de compromisos, el cumplimiento de contratos... acá hablo de que, por ejemplo, un compromiso enorme que está tomando la Argentina ahora es el RIGI, cumplimiento de marcos regulatorios y, obviamente, cumplimiento de las obligaciones de la deuda.
Argentina tiene un récord muy negativo en lo que es cumplimiento de la deuda. . Bueno, en tu sector, Jorge, los periodistas, todos tienen multiempleo. Sector de la salud, transporte, etcétera. Hay un montón de sectores en donde hay una tendencia, incluso en el tema de tecnología, a trabajar en más de un lugar. Hoy eso se resuelve a través del monotributo , que es insuficiente, que no está generando una respuesta de darle una seguridad en el largo plazo a esos trabajadores, de darle cobertura de salud. Entonces, aparece otro tema enorme que es cómo vamos a encarar esta nueva ola, digamos, de multiempleo y de cambio de las fuerzas laborales . Este sí es un tema que no está muy presente en Argentina todavía, pero es parte de la hoja de ruta que vamos a proponer, que tiene que ser modificado para que toda esa masa laboral —que seguramente va a trabajar en Múltiples actividades— tenga una cobertura adecuada. En determinados acuerdos políticos por la estabilidad, un caso que vamos a traer es al expresidente Lacalle Pou. Uruguay es un caso muy interesante porque Uruguay cambió muchas veces de signo político. Lacalle Pou va a estar en el coloquio y va a estar en el escenario. Y le vamos a preguntar esto: ¿de dónde surge que Uruguay tiene el valor de la estabilidad? ¿Es un valor que ya la sociedad incorporó? ¿Es algo de lo que están convencidos los políticos o es que los políticos hacen, en definitiva —como deberían hacer—, lo que la sociedad demanda? Entonces, este es un debate muy interesante para Argentina. Cuando hoy uno escucha voces de todo tipo —más ahora que viene el período eleccionario—, por supuesto que tiene que haber ideologías distintas y propuestas distintas. Ahora, hay determinados valores —en IDEA queremos enfatizar esto— que no son negociables, los que nombré antes, por ejemplo. Va a haber otro capítulo muy interesante del coloquio, que es el de competitividad, que es otro tema que se está discutiendo mucho en Argentina ahora: cómo hacemos para que Argentina, además de los sectores dinámicos que están creciendo, sea competitivo como país. Ahí va a aparecer obviamente el tema impositivo, va a haber un grupo de gente con propuestas. Hoy en Argentina hay impuestos muy distorsivos como ingresos brutos o el impuesto a los débitos y créditos bancarios. No estoy diciendo nada nuevo, pero va a haber propuestas concretas sobre esto. La competitividad abarca temas como el desarrollo de infraestructura en un Estado que hoy, con el tema del equilibrio fiscal, no tiene capacidad. Entonces, ¿cómo se resuelve ese desafío de desarrollar infraestructura en un país con menos recursos públicos? Aparece el tema de la nueva demografía y el tema provisional. Como todos sabemos, los indicadores demográficos en el mundo cambiaron y en Argentina cambiaron más que en la mayoría de los otros países: la tasa de natalidad bajó fuertemente en Argentina. Entonces, obviamente vamos a enfrentar una población más envejecida con un desafío enorme en el tema preliminar, tema del que no se habla ahora. Se habla, pero todavía no se enfatizó y no se trabaja en una reforma; no se habla de una reforma concreta. Aparece otro tema muy interesante que se va a debatir en el coloquio, que es el tema del empleo. Hoy viste que todo el mundo habla de empleo formal e informal, como que el informal fuera malo. Lo que es malo es el empleo en negro, pero el informal —que es el monotributo— vamos a ver que, mirando a otros países, hay una tendencia en el mundo al multiempleo
Nosotros compartimos generacionalmente que nos ha tocado vivir una acumulación de años de deterioro económico continuo, sostenido en la mayor cantidad de los años transcurridos, que colocando a la Argentina en una cuestión de excepcionalidad. Es un país que, a diferencia de nuestros vecinos de América, ha empeorado sus condiciones relativas a lo largo de los últimos 50 años. Y vos planteabas los 20 años de «promesa a potencia» y que es posible durante 20 años crecer sostenidamente; colocabas entre esos casos el caso de Brasil. Y hay un economista, Kondratiev —un economista ruso-inglés—, que se dedicó a construir la medida de los ciclos de la economía: todos conocemos los ciclos cortos, que van entre 5 y 10 años, pero él se dedicó a estudiar los ciclos largos de la economía, que van entre 45 y 60 años —podríamos decir 50, que es lo que la Argentina lleva—. ¿Cuánto hay en ese rompimiento de los contratos? ¿Cuánto hay en esa indisciplina con la sustentabilidad fiscal de cualquier gobierno? ¿Cuánto hay de causa y cuánto de consecuencia? ¿Y si esto nos permite ser optimistas respecto al futuro, de que lo que le pasó a la Argentina hace 50 años es que dejó de ser competitiva su industria? De Sudamérica era el uno, Brasil no tenía, que tenía industria hasta el milagro brasileño de los 70, el único país que tenía sindicatos, el único país, incluso diría del hemisferio sur, que no tenía solamente sindicatos, industrias, sino Estado del Bienestar. Bueno, apareció el fenómeno de China que progresivamente hoy es evidente, pero hace 50 años es casualmente cuando China pasa a convertirse progresivamente en un fabricante mundial, y cuánto ahora al revés, entonces, tanto la energía como la minería nos da una posibilidad de sumar al campo otras dos turbinas más, si la virtud es hija la posibilidad de ser virtuoso, esa es mi pregunta. ¿Cuánto hay de que, yo no encontré en los políticos brasileños más virtud que en los políticos argentinos, para serte sincero, pero que sí encontré que había condiciones de posibilidad que les permitían, era, vamos a poner así, más rentable cumplir los contratos? Pero bueno, esto es una, del orden más metafísico, y con una persona como vos me animo a hacer esta pregunta.
A ver, yo creo que hay un tema cultural en Argentina que sigue estando presente. Si vos escuchás algunos reportajes, comentarios, etcétera, hay como cierta facilidad de: «Bueno, pero sería bueno que haya más plata en la calle, sería bueno...». Y la realidad es que obviamente sería bueno, y obviamente todos queremos que el ingreso promedio de la gente crezca, pero yo creo que todavía estamos más atrás que nuestros vecinos en cuanto a la concepción de un Estado ordenado, de un Estado prudente, de un Estado equilibrado fiscalmente, de un Estado que tenga impuestos que no sean distorsivos, que se ocupe de la seguridad social, que se ocupe de los más débiles y que cumplan los contratos. El valor del cumplimiento de contratos y la estabilidad... yo creo que estamos detrás. Yo creo que esa es una causa. Si me preguntás, Argentina tuvo otras posibilidades en el pasado de haber estabilizado y haber crecido, y esta falta de convicción en estos valores que nuestros vecinos nos han demostrado que son necesarios es como que digas: «Mirá, para que haya paz en una familia, equilibramos las cuentas para no estar peleándonos a fin de mes porque no tenemos para comer». Esto es algo parecido: parece bastante simple, pero no lo hemos hecho. Entonces, si bien a los argentinos nos encanta compararnos y decir que somos mejores en un montón de cosas, en esto no lo fuimos. Así que, a tu pregunta, creo que esa es la causa, y la consecuencia son los indicadores sociales que tenemos: el PBI per cápita, el nivel de pobreza... Pero lo que estamos diciendo —y esa fue una segunda parte de una aseveración que vos hiciste y con la que coinciden— es que hoy tenemos una nueva oportunidad: los motores del agro, de poder realmente alimentar a muchos millones de personas en el mundo, minerales, energía... sumaría ciencia y conocimiento. Hoy Argentina está exportando muchas horas de trabajo de profesionales argentinos; eso puede crecer porque todavía, como tenemos un ingreso más bajo que los países avanzados, tenemos esa posibilidad por algunos años. Yo creo que hoy hay una oportunidad; sería una picardía como argentinos, de nuevo, dejar pasar esta oportunidad. Y la ideología tiene que estar, digamos: vos podés mantener tu ideología de cómo administrás tu presupuesto ya qué asignas más preponderancia en tu gobierno en función de tu ideología, pero la ideología nunca puede estar por encima de estos valores, que ya sabemos que son los valores que todo el mundo occidental tiene para poder crecer.
Clarisimo, Fabián. Un gusto volver a conversar con vos. El mejor de los éxitos en IDEA y, bueno, recuperamos el contacto ya ahora con tu nueva función. Un fuerte abrazo y muchas gracias.
Gracias, Jorge. Un abrazo grande.
MEG