La aprobación del pliego de la jueza María Verónica Michelli en el Senado abrió una nueva discusión sobre los límites del Poder Ejecutivo, la independencia de los poderes del Estado y las reconfiguraciones políticas que atraviesan al Congreso. Flavia Royón sostuvo, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), que “la aprobación del pliego de Michelli demostró que hay una oposición constructiva” y reivindicó el diálogo, la institucionalidad y la construcción de una alternativa de centroderecha republicana.
La ingeniera industrial y funcionaria salteña Flavia Royón comenzó su trayectoria en su provincia, donde fue secretaria de Minería y Energía durante la gestión del gobernador Gustavo Sáenz. A partir de agosto de 2022 fue designada secretaria de Energía de la Nación por el entonces ministro de Economía Sergio Massa, durante el gobierno de Alberto Fernández. Ocupó ese cargo hasta el cambio de gobierno en diciembre de 2023. Después de la asunción de Javier Milei, fue ratificada dentro del área económica y pasó a desempeñarse como secretaria de Minería. Sin embargo, en febrero de 2024 dejó el cargo luego de que el Gobierno le solicitara la renuncia en medio de tensiones políticas con gobernadores.
Me parece que este jueves fue un día muy importante para la democracia y para la división de poderes, ¿cuál es su propia interpretación de lo que sucedió ayer en el Senado?
Entiendo que te referís puntualmente al pliego de la jueza Michelli.
Primero hay que entender que el nombramiento de los jueces es un acto de cogobierno. Los jueces pasan por un proceso: son entrevistados, pasan por el Consejo de la Magistratura, se envía una terna al Poder Ejecutivo, el Presidente elige de esa terna y la envía al Senado para que otorgue lo que se llama acuerdo. Ya es un acto de cogobierno.
Se vota en el recinto el ingreso de los pliegos y después se pasa a comisión, se da el tratamiento, se hacen las audiencias y luego se vota en sesión. Ahí vuelve al Ejecutivo para que dicte el decreto con el nombramiento correspondiente.
Este proceso fue así. Fue el Presidente quien envió el pliego de la jueza y después, una vez que ya estaba en trámite, los senadores firmamos el dictamen. De hecho, yo firmé el dictamen porque me parecía que la doctora estaba en todas las condiciones para ejercer el cargo para el cual fue nominada.
Después ingresó al Senado el pedido del Presidente para el retiro del pliego, lo cual debe votarse en el Senado.
Ayer hubo un cuarto intermedio porque en el acta de labor se había acordado aprobar una primera tanda de los 74 jueces y, como esta jueza aún no tenía el dictamen presentado —habíamos firmado el dictamen, pero hubo una demora en su presentación—, se iba a tratar la semana que viene.
En ese cuarto intermedio se acordó incorporar su tratamiento en la misma sesión, algo para lo cual se requieren dos tercios del Senado. Ayer se votaron todos los jueces y el pliego de la jueza fue aprobado. Yo firmé el dictamen y, por lo tanto, claramente apoyé la aprobación del pliego de la jueza. La Libertad Avanza votó en contra.
Ahora vuelve, por supuesto, al Ejecutivo. La explicación es que el Presidente puede designar y después nombrar, y que tiene esa facultad. Pero creo que acá lo grave es entender por qué se retiró el pliego, porque son trascendidos mediáticos y no hemos tenido una explicación. Si realmente el motivo es que es familiar de un periodista, claramente estamos ante una posición de ataque hacia la prensa y también ante una posición antidemocrática.
Hoy lo que dicen es: "Bueno, ya vuelve el pliego y el Presidente dispondrá si le da la designación o no". Pero creo que la sociedad merece una explicación. Si no lo hiciera, cuál es el motivo que ven, si en un principio consideraban que estaba en condiciones y después decidieron retirarla. Porque vos sos justamente del medio periodístico. Ser familiar de un periodista claramente no es argumento para retirar un pliego.
Pasó algo importante desde el punto de vista simbólico. Me parece que la oposición le torció el brazo al oficialismo respecto de su deseo de posponer la votación de esta jueza controvertida. Y deja ahora al Presidente en una situación en la que ya fue explícito respecto de los motivos, porque según él había un conflicto de intereses por ser familiar de un periodista de investigación, algo que prácticamente todo el arco político rechaza. Hubo una especie de desafío del Senado al Ejecutivo, ¿no?
Sí, efectivamente.
Y esto puede hacer suponer que se está conformando en el Congreso, en los partidos políticos y en los distintos espacios una oposición que no es ni kirchnerista ni mileísta. Estamos frente a algo que ayer nació en el Senado. Fue un pequeño paso legislativo, pero probablemente un paso mayor desde el punto de vista político. ¿O nuevamente estoy sobreinterpretando?
No, creo que tu interpretación es correcta.
Hoy el Senado tiene una composición particular. Venimos de una lógica muy bipartidaria: oficialismo y oposición. Hoy tenés un Congreso donde hay un oficialismo con 21 miembros, una oposición y, en el medio, una porción importante de radicales y senadores que, como yo, venimos de un partido provincial.
Me parece que ojalá la política empiece a abonar esta lógica. Hay que salir de este Boca-River. Tampoco creo que le sirva al país que la oposición le vote todo en contra a Milei simplemente porque viene de Milei. Eso nos estanca en el desarrollo. Hay que tener un Congreso que esté a la altura y que pueda dar las discusiones.
Con 44 votos a favor y la abstención de Patricia Bullrich, el Senado aprobó el pliego de Michelli
De hecho, este proceso se viene viendo desde diciembre. Quizás no está tan a los ojos de la sociedad, pero los proyectos se han ido trabajando y han sufrido muchas modificaciones, tanto el proyecto de modernización laboral como los que estamos tratando, por ejemplo el de inviolabilidad de la propiedad privada, donde hemos acordado sacar el capítulo de barrios populares.
Hay hoy en el Senado un trabajo de oposición constructiva. Entendemos que hay que acompañar las cosas que le sirven al país, que estamos dispuestos a dar discusiones incómodas y que oponerse por oponerse no le suma ni al desarrollo ni al país.
Y lo que pasó con la jueza fue así. Ayer me dijeron: "Bueno, votaste con el kirchnerismo". Yo no voto ni con La Libertad Avanza ni con el kirchnerismo. Yo voto defendiendo una posición que entiendo que le suma al país.
Y en el caso particular de esta jueza, como en otros proyectos de ley, donde también he votado cosas positivas y cosas en contra, entiendo que cumplía todas las condiciones para el cargo al que estaba postulada.
Una reflexión probablemente atravesada por el reportaje anterior a la teóloga argentina Emilce Cuda. Recuerdo que el papa Francisco, por lo menos en privado, sostenía: "Preste atención, son siempre las mujeres". Y cuando veo lo que sucede —nosotros ayer pusimos el ejemplo de Antígona y Creonte, con Milei en el papel de Creonte— observo que se trata de una jueza. Usted fue una de las primeras que votó su pliego. La presidenta del Senado, que es la vicepresidenta, es una mujer. Quien lleva adelante la representación del oficialismo en el Senado es otra mujer. ¿Qué reflexión tiene respecto de esa Cámara y del papel de las mujeres?
La verdad, siempre teniendo el ojo clínico. No lo había pensado. Sí, en este caso somos todas mujeres.
Creo que las mujeres también tenemos más lealtad y más valentía. De hecho, por ejemplo, Patricia Bullrich, también mujer, no votó, a pesar de que todo su bloque sí votó en contra de la jueza. Así que, de nuevo, otra vez una mujer.
Creo que el rol de la mujer en la política ha ido teniendo muchas conquistas.
En el caso particular de la jueza, para mí hubiera sido independiente de que fuera hombre o mujer. Podría haber sido el hermano de un periodista y lo hubiera apoyado de igual manera.
Pero creo que las mujeres estamos dispuestas a dar discusiones incómodas. Y en política justamente lo que necesitamos es diversidad: diversidad de miradas, diversidad de caracteres.
Y en este caso puntual sí creo que somos todas mujeres y, por ahí, somos más aguerridas para dar algunas discusiones.
Mencionaba a Patricia Bullrich. En esa conformación de quienes no son ni una cosa ni la otra, Boca-River, y dado que usted viene de una provincia que también tiene esa particularidad, ¿qué futuro le asigna a esta conformación de algo que no sea ni un extremo ni el otro?
Desde mi punto de vista particular, Patricia tiene una trayectoria política importante y propia, pero hoy es oficialista y su discurso es muy oficialista. En la mesa de trabajo defiende los proyectos oficialistas y esa ideología.
Y respecto de quienes no somos ni una cosa ni la otra, no considero que yo no sea ni una cosa ni la otra. Yo soy claramente, te diré, de centroderecha. Creo en la propiedad privada, creo en la redistribución del ingreso, creo en la política industrial, creo en el desarrollo y justamente en un Estado presente que planifique. Esos no son los valores de la extrema derecha que estamos viendo hoy. Quizás la política no está teniendo una representación mayoritaria de esto que yo defino, pero eso no quiere decir que no seamos una cosa ni la otra. Creo que a la Argentina ir de un extremo al otro es lo que le ha hecho mal y lo que le ha hecho perder previsibilidad.
Ojalá la oposición, para las próximas elecciones, tenga una definición clara. Para mí, Argentina necesita discutir una mirada de mediano plazo. A Patricia la veo oficialista, a pesar del episodio de ayer. La veo, como te digo, en la mesa de trabajo defendiendo punto por punto los proyectos.
Un planteo es el de los "ni-ni", ni mileístas ni kirchneristas, y pareciera, en esa hipótesis, que hubiera un vacío. Como si simplemente fuera una doble negación. Pero me gustaría colocarlo en otra dimensión: la de construir alternativas que puedan ser una síntesis. Usted dice: "Yo tengo una clara posición de centroderecha". En un rato vamos a entrevistar a Sergio Berensztein, que tiene una encuesta —usted la vio ayer— que da al PRO como el segundo partido con mayor credibilidad, para ponerlo de alguna manera. La creación de un espacio de centroderecha es fundamental, que deba existir en todo país y que no sea una extrema derecha. Entonces le pregunto: ¿usted ve allí —no sé si estoy atravesado por mi propio deseo— que se esté conformando una centroderecha republicana, sensata y no extrema?
Yo creo que le haría muy bien a la Argentina.
La política es muy dinámica en la Argentina y, para mí, lo importante es volver a recuperar la institucionalidad. Tiene mucho que ver con lo que pasó ayer, porque esto de avanzar con un pliego, estando en el Senado, sacar el pliego y decir: "Bueno, es exclusiva facultad del Presidente", es también olvidarnos de la institucionalidad.
El Senado tenía que hacer su trabajo y lo estaba haciendo. Hay que respetar la institucionalidad del Congreso como contrapeso del Ejecutivo, acompañando donde hay que acompañar y poniendo un límite en ciertas conductas que parecerían ir contra la libertad de prensa y, por lo tanto, contra la democracia.
Entonces, yo creo que es importante recuperar la institucionalidad en la Argentina y darle mucho más peso a todas las instituciones. Los partidos políticos tienen un rol fundamental y, más allá de cualquier liderazgo personal o político, yo creo que lo importante es volver a poner en valor los partidos políticos y la importancia de tener los que tengan capacidad de gobierno. No es lo mismo un partido que está detrás de un líder que partidos políticos que sean partidos de gobierno, que tengan los cuadros técnicos necesarios y que puedan llegar con un plan consistente, porque hay que tener un diseño.
Hoy hablamos de que vamos a bajar impuestos, que el RIGI va a ser la normalidad. Hoy tenemos el super-RIGI. Bueno, ¿por qué no deberíamos dar la discusión de cómo va a ser ese diseño de país?
Porque toda baja de impuestos tiene como contrapartida una baja del gasto. Bueno, ¿cuáles van a ser las prioridades? ¿Es viable la Argentina que conocemos hoy con esa carga impositiva?
Porque claramente, antes de seguir bajando el impuesto a las ganancias, tenemos que eliminar el impuesto al cheque e Ingresos Brutos. ¿Qué va a pasar con las jubilaciones? ¿Qué va a pasar con la universidad pública? ¿Qué va a pasar con la salud?
Entonces, ese diseño, porque si no termina siendo una manifestación incompleta y no del todo honesta hacia la sociedad.
Todos queremos que bajen los impuestos. Ahora, ¿también aceptamos vivir en un país sin infraestructura, sin universidades, sin salud? ¿Cuáles van a ser nuestras prioridades? Esa discusión, la discusión de un plan y de por dónde va a pasar el desarrollo de la Argentina, hoy no está.
Estamos viendo mucho foco en sectores como la energía, la minería y el agro, pero no son sectores intensivos en empleo. Uno tiene que pensar en toda la territorialidad que tiene la Argentina. Esto no alcanza para generar empleo en todos los puntos de nuestro país. Bueno, ¿cuál es el plan de desarrollo para la Argentina? Esa discusión no está y se tiene que dar dentro de los partidos políticos. Antes vos hablabas del radicalismo y entendías por dónde iba el radicalismo. Hablabas del peronismo y entendías por dónde iba. Bueno, con el paso del tiempo esto parece estar un tanto desordenado.
Yo creo que eso es lo que la política le debe a la sociedad y lo que los partidos políticos le deben a la sociedad.
Ojalá tengamos la conformación de un espacio que pueda fijar límites, pero, por sobre todas las cosas, fijar ideas: cuál es el modelo de país que queremos y hacia dónde vamos.
Este claramente es un problema que tienen tanto el peronismo como el radicalismo. Lo enfrentó primero el radicalismo y hoy lo tiene el peronismo, que al haber tenido simultáneamente líderes tan extremos en el arco ideológico como, por ejemplo, Carlos Menem y Néstor Kirchner, finalmente el peronismo puede hacer cualquier cosa. Y el radicalismo podría llevarnos a disputas similares del pasado. En ese contexto, sería necesario construir partidos políticos que tuvieran una identidad clara. ¿Hacia dónde va el partido que usted representa en Salta? Falta un año y medio para las elecciones, pero en realidad bastante menos si uno considera que va a haber desdoblamiento en la mayoría de las provincias. Incluso se habla de un domingo en el que se pusieran de acuerdo por lo menos la mitad de las provincias que van a desdoblar, o de los distritos —incluyo la Ciudad de Buenos Aires— para hacer una elección el mismo día. Todo parece indicar que las PASO son muy difíciles de modificar, por lo que además habría PASO. En ese caso estaríamos hablando del otoño del año próximo y no de la primavera. Así que me gustaría una visión de Salta y de las alianzas porque, finalmente, uno puede decir que son elecciones territoriales, pero si va a haber una avanzada de La Libertad Avanza en esos distritos, obviamente eso va a condicionar las alianzas para la elección nacional de octubre. ¿Cómo va a ser?
¿Hacia dónde va la provincia? La provincia de Salta tiene una matriz productiva muy diversa. Hoy la minería sí es un motor que está empujando el desarrollo de la provincia, pero a su vez también tiene el agro. La provincia de Salta ha llevado adelante un ordenamiento territorial para impulsarlo y darle un nuevo impulso a la ganadería. De hecho, acabo de presentar un proyecto de ley para biocombustibles, que es una oportunidad muy interesante. Salta cree en la obra pública y muchas de las obligaciones de las cuales se retiró el Gobierno nacional —estamos hablando del Plan Remediar, del Incentivo Docente y de obras públicas— son asumidas por el gobernador Gustavo Sáenz con recursos provinciales.
Entonces hay una definición de una política que justamente cree en la libertad, cree en la democracia, cree en la obra pública, cree en la salud e interviene cuando el Estado nacional se corre porque cree en estos valores y en estos principios. Esa es la definición. Ahora, ¿qué va a pasar en la provincia?
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El gobernador Gustavo Sáenz hoy está pensando en la gestión. Se está evaluando una reelección del gobernador Gustavo Sáenz, que sería su segunda reelección.
Y también La Libertad Avanza, la verdad es que hoy no lo sabemos, pero puede que tenga un candidato propio.
Todavía es temprano para dar esta discusión en la provincia.
¿No se van a desdoblar las elecciones en Salta?
No lo sé. Es probable. En muchas provincias se está dando esta discusión.
MV