La jornada en el Senado tomó un curso inesperado este jueves. Tras más de media hora de tensas negociaciones, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, había formalizado un acuerdo parlamentario y político con la oposición para tratar en el recinto un total de 74 pliegos judiciales. Aquel consenso incluyó, contra la voluntad inicial de Javier Milei, el pliego de María Verónica Michelli, cuya postulación había sido vetada por el Poder Ejecutivo.
Ante el pleno, Bullrich había justificado la decisión de integrar el nombre de Michelli a la lista original de 73 candidatos explicando: "Después de una deliberación y para respetar la palabra empeñada en labor parlamentaria y no dejar un antecedente, hemos logrado una nueva reunión que la convierte en un acuerdo parlamentario y político".
Finalmente, el Senado avanzó con la aprobación del pliego de Michelli, que obtuvo 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones. En un movimiento de alto impacto político, la propia Bullrich optó por abstenerse, aclarando que su decisión respondía a una "objeción de conciencia" individual que no comprometía al bloque oficialista.

La participación del bloque kirchnerista, encabezado por la senadora Anabel Fernández Sagasti, resultó clave para destrabar el acuerdo, aunque el respaldo no fue unánime. El peronismo acompañó la mayoría de los pliegos, pero rechazó las postulaciones de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, para el Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe, y de María Julia Sosa, secretaria del juez federal Julián Ercolini, para un cargo en un Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata.
Así, el acuerdo se instala como un mensaje político contundente en una sesión que, desde temprano, venía marcada por cruces verbales, la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel —debido a un problema de salud— y la tensión por otros temas de fondo como el proyecto de propiedad privada y los fondos buitre.

De momento, la sesión continúa con el debate de los demás andidatos.
Quién es María Verónica Michelli, la jueza cuyo pliego desafió al Gobierno y terminó siendo aprobado por el Senado
El nombre de María Verónica Michelli se convirtió en el epicentro de la tormenta política de este jueves en el Congreso. A pesar que el Gobierno nacional había solicitado retirar su pliego para el Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata, el Senado decidió avanzar y aprobó su nombramiento con 44 votos a favor.
Su vínculo con el Poder Judicial comenzó hace más de 30 años, el 24 de octubre de 1994, cuando ingresó a la Secretaría Electoral de La Plata. A partir de entonces, recorrió diversos escalafones: desde auxiliar administrativa hasta jefa de despacho, hasta consolidarse como secretaria de Cámara del Tribunal Oral Federal N.º 1 de La Plata desde 2009, cargo que ocupa hasta la fecha.
Además, su formación académica es extensa. Es abogada egresada de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y cuenta con una Maestría Internacional en Derecho Penal (Universidad de Sevilla) y diversas diplomaturas en áreas clave como Derechos Humanos, Litigación Oral, Constitucionalismo y Gestión Judicial Tecnológica. Además, se desempeña como docente universitaria en la Universidad Católica de La Plata (UCALP).

El rechazo del Gobierno a su figura trascendió las cuestiones técnicas. Aunque el Ejecutivo buscó desestimar su postulación tras el concurso —donde Michelli ocupó el puesto 19 en un proceso que se extendió por una década—, trascendió que el motivo del veto sería su parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon, de quien es cuñada.
Su situación derivó en una denuncia judicial por presunta discriminación, la cual está siendo investigada en el fuero federal. Asimismo, durante el proceso, la candidata debió enfrentar críticas sobre su idoneidad, las cuales fueron respaldadas por su trayectoria y por el archivo de una denuncia previa presentada en su contra por el ex juez Carlos Rozanski, la cual fue desestimada por el fiscal Federico Delgado por falta de sustento.
La disputa por el pliego de Michelli suma tensión en LLA: Paoltroni cuestionó a Villarruel
Además de su rol en el TOF N.º 1, Michelli es coautora del libro Camino al andar. Hacia una Justicia con perspectiva de Género y ha participado en proyectos de extensión universitaria orientados a brindar mentoría jurídica a personas privadas de la libertad en la Unidad N.º 18 de Gorina.

Al tratarse de un proceso de designación de magistrados, la aprobación final depende ahora exclusivamente de la firma del decreto correspondiente por parte del Presidente de la Nación. Es importante destacar que este trámite no requiere pasar por la Cámara de Diputados, ya que, según lo establecido por la Constitución Nacional, la facultad de prestar acuerdo para el nombramiento de jueces federales recae exclusivamente en el Senado de la Nación.
MV/AF