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MODO FONTEVECCHIA
sistema de impunidad

La ruta del dinero de Insaurralde: juego y basura

"Jessica Cirio es parte del entramado de lavado de activos", asegura Talerico. La especialista en integridad financiera apunta contra la Justicia, los blanqueos y una estructura de poder que, según afirma, opera desde hace años en la provincia de Buenos Aires.

María Eugenia Talerico
María Eugenia Talerico | .

María Eugenia Talerico no cree que el caso Martín Insaurralde pueda explicarse únicamente por los videos de Jésica Cirio. Para la ex vicepresidenta de la Unidad de Información Financiera, detrás de ese expediente aparece "todo un acuerdo político en la provincia de Buenos Aires" que conecta negocios vinculados al juego, la recolección de residuos, los contratos públicos y un presunto esquema de lavado de activos. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), denunció, además, una "Justicia absolutamente sometida" al poder político bonaerense.

María Eugenia Talerico es una experta en temas de integridad financiera, lavado de activos y financiación del terrorismo. Fue vicepresidenta de la Unidad de Información Financiera y vicepresidenta de Será Justicia.

Me decía la producción que escuchaste recién esta especie de modesto debate con Eduardo Valdés sobre el tema de corrupción en el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Me gustaría una reflexión tuya sobre lo que escuchaste.

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Primero quiero felicitarlo por no dejar de preguntar. Porque, en general, el periodismo se queda así, como en la superficie, y usted preguntaba un poquito más allá de estas afirmaciones genéricas del cuestionamiento a ciertos jueces cuando han sido más de una docena de jueces. La inhabilitación para Cristina Fernández de Kirchner es una inhabilitación que trae el delito de defraudación por el que ha sido condenada; además, entendiendo que la gravedad que tiene es que es un delito también constitucional. El delito de enriquecimiento ilícito es un delito de traición a la patria y tendríamos que llenarnos los oídos sabiendo la gravedad de los hechos que se le han imputado a Cristina Fernández de Kirchner. Y hablan con los jueces, o de los jueces, para no hablar del peso de las pruebas que hay en esos expedientes.

Le señaló muy bien el enriquecimiento de todo el entorno del kirchnerismo y de sus propios secretarios privados, que fue escandaloso verdaderamente, junto a esto, un peso probatorio que lo descartan como genéricamente, pero nadie analiza por qué, después de la estructura armada por Néstor Kirchner, efectivamente Cristina y su hijo Máximo siguen con el sistema de recaudación, ratificando a todos los que formaban parte de ese esquema de recaudación y firmando Cristina en persona el desvío de fondos hacia un fideicomiso en contra de dictámenes jurídicos de varios organismos.

Entonces, cesa ahí cuando dicen "no hay intervención de Cristina Fernández". Sí hay intervención de Cristina Fernández de Kirchner. Y no es que se le ha condenado a una persona, a una presidente, que obviamente en el estamento de delegación de responsabilidades había muchos antes antes que ella. Pero la verdad es que esto es así.

El peso probatorio es enorme, la cantidad de juicios y las reglas del debido proceso, donde todas esas impugnaciones del juez del pádel, del juez del fútbol se han hecho en el expediente y han recorrido todos los estamentos. Por eso tanta demora; no se puede ejecutar la sentencia todavía para el recupero de los activos en el caso de Vialidad. Y más allá de una cosa en la que vamos a coincidir con Valdés: la promiscuidad del Poder Judicial. Pero no a partir de que Mahiques es ministro de Justicia. Porque, obviamente, al padre de Mahiques le dieron acuerdo muchos de los compañeros de Valdés.

Se filtraron videos de Jésica Cirio con fajos de dólares en la casa de Martín Insaurralde

Que, además, Valdés mismo fue vital en el armado de un expediente para desarmar el gran juicio oral que estamos viendo, que es el caso de los Cuadernos. Porque él aparece en una escucha donde arma la "Operación Puf Puf". Hay otro juez dando vueltas que juega al pádel -no le voy a decir ahora el nombre- que quiere ser procurador o juez de la Corte. El peronismo le va a dar un acuerdo a ese juez porque, desde que dejó de jugar al pádel con Mauricio Macri, empezó a ser un juez amigo en las resoluciones jurídicas, con disidencias, del kirchnerismo y de esa gente que quiere defender el kirchnerismo. Entonces, es mucho más que Cristina Fernández de Kirchner. Y ha habido un entorno de corrupción fenomenal.

Pero créame que lo que no pueden desacreditar es el peso de las pruebas que hay en esos expedientes. Por eso hablan de algunos jueces que, por supuesto, coincido con Valdés, que tienen muy mal comportamiento. Y en ese sentido acabamos de pedirle el juicio político a uno; un nuevo pedido de juicio político con el juez Lijo, que todos ellos iban a avalar para la Corte.

Y ese juez Lijo que acaba de hacer un viaje impunemente cuando está en plena investigación del jefe de Gabinete de Ministros, con el ministro de Justicia de la Nación. Y ahí el centro del problema: el proceso de selección de jueces y el proceso de remoción de los jueces. Donde estoy segura que el Consejo de la Magistratura, que hasta hace un mes se vanagloriaba de sancionar un código de ética para los jueces, que no sabemos quién va a aplicar ese código de ética si no es el propio Consejo de la Magistratura.

¿Puede un juez que está investigando al poder tener esta cercanía con el principal ministro de Justicia de la Nación en un viaje que, créame, no lo hicieron por ninguna razón técnica al GAFI?

Porque conozco por demás esas reuniones plenarias, porque he participado en muchas. Esta obscenidad se la debemos a un Poder Judicial acomodaticio, a un Poder Judicial garante de impunidad, junto con el mal funcionamiento del Consejo de la Magistratura y también de la política al momento de seleccionar a los jueces de la Nación.

Entremos entonces ahora en lo que parece ser un problema histórico, existencial, perenne en la Argentina, que tiene que ver con los casos de corrupción, las dificultades de juzgarlo, en la responsabilidad, por un lado, del Poder Judicial, pero, por otro lado, también de los blanqueos. En el caso de Jesica Cirio, la defensa dice que su dinero está debidamente blanqueado, que todos sus ingresos están declarados. En el entorno de Insaurralde le dicen que los dólares son de ella. Se parece bastante al caso de Adorni, ¿no? En la idea de inocencia fiscal, de blanqueo, es decir, hay una problemática alrededor de los castigos a la corrupción que, como usted bien dice, en la función pública están considerados en la última reforma constitucional como traición a la patria. No solamente del Poder Judicial, sino vemos también que los propios ejecutivos generan las condiciones de dificultad, como si estuvieran cubriendo unos con otros.

No tenga duda de que se cubren unos con otros. Esta última ley, que es un régimen general de simplificación de ganancias y que trae el beneficio de la inocencia fiscal en la medida que es aceptado, no ha tenido como exclusión a los políticamente expuestos o a personas que tengan algún problema con la ley en materia de delitos de corrupción o, si se quiere, de narcotráfico. O sea, no tiene esa excepción este régimen general y ha permitido que muchos ingresen.

A mí me parece una burla total, tanto la entrega del teléfono tres días más tarde como estos regímenes que permiten que personas como Jesica Cirio, que cuando con López Murphy la denunciamos, porque fuimos uno de los primeros denunciantes de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, la incluimos en la denuncia, Jesica Cirio. Fue la esposa por muchos años de un funcionario que, en el 2012, cuando hace su primera declaración jurada... Nota aparte: ¿Quién controla las declaraciones juradas de los funcionarios? O sea, tenemos regímenes enteros de acumulación de papeles.

La Justicia intimó a Jesica Cirio a entregar su celular

O sea, hace 40 años el señor es funcionario público. Todo este enriquecimiento exponencial que ven las mujeres al lado de los funcionarios públicos, no trae ninguna reacción por parte del sistema y, en definitiva, como usted dijo, cierta protección del sistema fiscal. Pero el sistema fiscal no es el sistema de lavado de activos. Entonces, acá tenemos que estar frente a jueces que, desde el 2024, en el 24, el fiscal Mola ha pedido la indagatoria de Insaurralde. Jesica Cirio, insisto, ha sido imputada por nosotros o denunciada por López Murphy y por mí, también por lavado de activos junto con Insaurralde. Y, sin embargo, están discutiendo los puntos de pericia.

Las eternas pericias a los teléfonos en la causa Libra, contable en la causa ANDIS, contable en la causa Insaurralde. Cuando, si uno realmente junta dos papeles, la primera declaración, la segunda y la tercera, un señor que fue siempre funcionario público, no va a cerrar. Entonces, ¿qué tanta pericia? Realmente es un insulto, y es un problema muy grande el que tenemos en la Justicia. Estuve tres horas declarando en la causa Insaurralde, con una defensa muy aguerrida que me preguntaba muchas cosas, porque asocié el entramado que tiene que investigarse respecto de Insaurralde con el juego, donde ahí las terminales de Insaurralde no se acotan en sí mismas.

Hay todo un acuerdo político en la provincia de Buenos Aires que incluye negocios con el juego, con temas de recolección de basura, con temas de contratos públicos en la propia Municipalidad de Lomas de Zamora, con temas en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, con personas que han puesto en el Tribunal de Cuentas para no controlar lo que no se tiene que controlar, y con una Justicia absolutamente sometida al poder del señor Insaurralde, de Otermín, y de no se imagina usted la cantidad de personas de la provincia de Buenos Aires a las que nos lleva el señor Insaurralde. Y Jesica Cirio es parte del entramado de lavado de activos, con lo cual esto que nos están diciendo de sus declaraciones juradas pasa a ser un tema casi secundario.

Conozco a Ricardo López Murphy desde hace décadas. De hecho, cuando él fue candidato en el 2003, el libro previo a su candidatura lo editamos en Editorial Perfil y siempre encontré un verdadero liberal en el amplio sentido de la palabra. No encontré así la misma actitud en distintos gobiernos: el gobierno de Cambiemos, el gobierno actual de La Libertad Avanza. A usted la veo haciendo críticas a todos simultáneamente: críticas a los que atacan a Cristina Kirchner, a los que defienden a Cristina Kirchner, a los que se llaman liberales, a los que se llaman antiliberales. ¿Qué le pasa a usted al ver, a lo largo de los años, que finalmente aquellos que se dicen liberales están en las antípodas de lo que son esas ideas?

La primera reacción, analizando la situación de los entramados más allá de las ideas, creo que hay una gran comunión de problemas que los encuentran a todos unidos en la trastienda. Sí soy muy crítica del kirchnerismo, no solo como un movimiento popular de más de izquierda y con una estructura de poder que se armó a lo largo de los años, muy nociva para tener a un pueblo sin educación, lleno de planes sociales y con una degradación total de nuestras aspiraciones como sociedad.

Pero esto que representa el gobierno de Javier Milei es liberalismo probablemente en materia regulatoria y económica, pero no tiene nada que ver con un liberalismo que respeta la división de poderes y que tiene que tener realmente a la lucha contra la corrupción como bandera, porque donde la corrupción se instaló no hay reglas iguales para poder hacer negocios y para poder disfrutar de esta sociedad. Yo siento, por un lado, una gran frustración y, conociendo mucho el terreno, tenemos mucho trabajo por hacer. Pero es muy difícil. Así que lo único que también encuentro es ese ánimo de lucha. López Murphy siempre me dijo: “No tiene que aflojar”.

López Murphy en aquella época me decía, triste: “El problema, Jorge, es que yo no soy presidente de Boca, entonces no tengo la popularidad para llegar a ser presidente”. Y finalmente quien llega a ser presidente, a lo mejor en este mundo actual, tiene que tener otro tipo de capacidades mediáticas.

Una palabra respecto de Ricardo. Ricardo es un hombre que siempre dice la verdad. Nos guste o no nos guste a los que lo escuchamos. Y, a veces, el político quizás nos dice lo que la gente quiere escuchar más que la verdad que necesitamos.

RM cp