“Estamos hablando de la estafa cripto más grande de la historia de la humanidad”, afirmó Agustín Rombolá el querellante de la causa Libra, al dimensionar un caso que, según describió, movió “285 millones de dólares en cuatro horas” y convirtió al token en “el activo más comercializado del mundo el día del lanzamiento”. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), advirtió sobre “un involucramiento muy profundo” de funcionarios y cuestionó el uso de “la cuenta oficial de la Presidencia de la Nación” como parte de la operatoria. Además, denunció “un nivel de impunidad integral” y afirmó que la prueba acumulada obliga a avanzar en pedidos de detención e indagatorias.
Agustín Rombolá es abogado egresado de la UBA, magíster en políticas públicas y dirigente político. Se desempeñó como presidente de la Juventud Radical en la Ciudad de Buenos Aires, posición desde la cual impulsó una agenda de renovación dentro del partido. Actualmente lidera el espacio político Nuevo Aires, partido que presenta como una alternativa a la política tradicional y a la polarización actual en la Argentina. Es querellante de la causa Libra, que investiga al presidente Javier Milei y a su hermana Karina Milei. Recientemente aseguró que el fiscal de la causa, Eduardo Taiano, no está apto ni moral ni técnicamente para manejar la investigación.
En esta causa en la que sos querellante, todos los días aparecen novedades. ¿Te sorprenden? ¿Superan tu imaginación?
Nunca quiero perder la capacidad de asombro ante la inmoralidad, ante la obscenidad, sobre todo desde la política, desde la función pública. Entonces, sí, me sorprende mucho. Me sorprende el nivel de impunidad, integral te diría, en lo que consta a las acciones de Novelli como, en tanto, representante del Gobierno Nacional. Porque muchas veces, hasta incluso, él o la hermana se presentan como parte del equipo de Javier Milei o parte del equipo de gobierno.
Y, por supuesto, también de parte de los que detentan cargos públicos, como es Karina Milei, como es Javier Milei, como fueron los llamados en su momento pre y post publicación de lanzamiento de Libra y publicación del tuit de Javier Milei, a Karina Milei, a Santiago Caputo, a Damián Reidel, un involucramiento muy, muy extremo, muy profundo, y con un perjuicio en términos de relaciones entre privados, como fue la estafa de Libra, utilizando a la maquinaria pública, como fue la cuenta de Twitter de Javier Milei, que es una cuenta oficial, una cuenta de la Presidencia de la Nación.
Contame cuáles son tus expectativas estrictamente judiciales. Ayer teníamos en la Academia Nacional del Periodismo una discusión sobre trámites jurídicos, el Foro Interamericano, cuánto tiempo se llegaba, y marcábamos que para llegar, por ejemplo, al Tribunal de San José de Costa Rica, a veces judicializar un tema lleva 10, 15, 20 años ¿cuándo imaginás que esto podrí la Corte y tener un fallo? ¿10 años?
Lamentablemente, con los tiempos actuales, sí. Cabe decir que en un año logramos un avance bastante relevante en lo atinente a la causa, teniendo en cuenta, sobre todo, que la cuestión probatoria era dificultosa, gracias a un trabajo mancomunado del periodismo, por un lado, y del Poder Legislativo, por el otro. Porque la comisión investigadora Libra funcionó muy bien y permitió exponer, lo primero, que el fiscal Taiano estaba ocultando, que eran los nombres de las billeteras electrónicas que hicieron transacciones en el momento y antes de la estafa.
Y, por supuesto, la cuestión del celular de Mauricio Novelli como parte de un descubrimiento de Natalia Volosin, Ariel Sague, diferentes periodistas que han destapado todo este escándalo que, para contestar tu pregunta, en términos judiciales y en términos procesales, lo terminan, para mí, obligando al fiscal Taiano, que yo sostengo que no está técnicamente, porque si no es una cuestión moral, si no es que lo ocultó por algún acuerdo con el Poder Ejecutivo, lo ocultó porque no considera que sea prueba suficiente, porque creía que tenía que recabar más prueba, algo que tampoco es consistente con lo que vemos todos, que es que la prueba está, que los indicios son múltiples, que los hechos se verifican con la hipótesis que nosotros hemos planteado al principio de la causa.
Por ende, lo que espero en términos procesales ahora es que nosotros vamos por tres carriles. Por un lado, el ingreso de los querellantes argentinos y del exterior a la causa. Por el otro, el rol del fiscal Taiano, ver si se excusa, si lo recusamos. Y, en tercer lugar, el pedido de detención y los pedidos de indagatoria tanto al presidente de la Nación, a la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, a Mauricio Novelli, a Manuel Terrones Godoy, a Sergio Morales, a las personas más involucradas en todo lo que fue el pre y el post.
¿Imaginás una declaración indagatoria antes de que se culmine este mandato presidencial de Milei?
Yo creo que no tiene más alternativa Taiano. Me parece que el fiscal hoy tiene que estar en indagatoria porque las pruebas son demasiadas. Nosotros, en un juicio penal la parte hace un pedido, una solicitud que resuelve, en definitiva, después el juez. Con lo cual, el fiscal puede hacer los pedidos de indagatoria que quiera. También confiamos en el juez Marcelo Martínez De Gorgi para que haga lugar a las solicitudes que nosotros estamos planteando, que se corresponden con los hechos.
No hay ningún presidente que haya sido citado en ejercicio a indagatoria, de hecho, la podría contestar por escrito, si no entiendo mal.
Es la única persona de toda la causa que podría contestar la indagatoria por escrito; todo el resto va a tener que ir a declarar en persona.
Porque parte del proceso judicial tiene la ralentización, su mecanismo de cobertura. Normalmente van a declarar cuando son expresidentes. De hecho, Cristina Kirchner tuvo, no me acuerdo, seis, ocho indagatorias el mismo día, pero, no sé, tres meses después de ser expresidenta. Nunca antes.
Maximiliano Ferraro: “En Libra quedó claro que el Presidente nos mintió a todos”
Tampoco nunca antes tuvimos un presidente que haya usado la cuenta oficial de comunicación de Presidencia para hacer una estafa global. Estamos hablando de la estafa cripto más grande de la historia de la humanidad. En cuatro horas hicieron 285 millones de dólares aproximadamente utilizando la cuenta del presidente. Para que te des una idea, y para que se dé una idea la gente que está mirando, el token de Libra fue el activo financiero más comercializado del mundo el día del lanzamiento, más que absolutamente cualquier criptomoneda, cualquier acción, cualquier bono; fue el activo más utilizado, más comercializado. Esa es la dimensión de la estafa.
¿Ves posibilidad de juicio político? Tu propia experiencia legislativa, ¿qué te indica?
No quiero que Argentina se convierta en Perú, con todo el respeto, que los presidentes terminan presos o muertos, lamentablemente. Además la cuestión del juicio político ahí me parece un poco inviable, para serte sincero. Digo, se plantearon diversos pedidos de juicio político a lo largo de los primeros dos años del gobierno de Milei, con más números en las cámaras del lado opositor, y no se consiguieron. No veo razones políticas ni viabilidad política para que se consiga ahora. Yo creo que es más que nada para la tribuna, para la galería, y no me parece que sea hoy la vía política adecuada.
O sea, ¿considerás que políticamente no va a tener una consecuencia?
Yo creo que la va a tener, la peor consecuencia, que es la de legitimidad con la gente, que va a ser la de legitimidad con el resto de las naciones, que es lo peor que nos puede haber hecho Milei con esta estafa, porque con esto se perdió el credito en la palabra del presidente de la Nación Argentina, un cargo que va a trascender a Milei. Entonces, ese es el daño que nosotros intentamos subsanar, es lo que queremos recuperar: volver a explicarle a la gente que se puede confiar en la Argentina, que se puede confiar en el presidente de la Nación, particularmente, no en este, y creo que ese descrédito va a ser el mayor daño político que se le haga a Milei.
Como lo han premiado, lo han sostenido en las urnas el 26 de octubre, yo creo que el mayor castigo que va a tener va a ser el escarmiento que va a traer en las urnas en 2025, producto de este descrédito que se va a todas las escalas. Quedan casi dos años. A mí el juicio político me parece un instrumento viable en términos normativos. No es políticamente viable hoy.