lunes 08 de agosto de 2022
MODO FONTEVECCHIA CAMBIOS EN EL GABINETE

Lo que no se vio de la jura de Sergio Massa: bloopers, vidrios rotos, Pipo Gorosito y el chiflido del ministro

En la entronización del nuevo ministro hubo de todo. Invitados vip, el regreso de un ex funcionario que se había ido mal, dudas sobre el futuro y una reunión picante a medianoche.

Ayer juró Sergio Massa como nuevo ministro de Economía. Fue un acto central, que siguió el Gobierno y todo el país, y que tuvo de todo. Con casi mil invitados presentes, el evento dio para hablar. Y mucho no se vio.

El día ya había arrancado agitado. Como ocurrió en la jornada previa, en la que el tigrense renunció a su cargo como Presidente de la Cámara de Diputados, la seguridad estuvo sobrepasada y hubo varios escraches. El martes le tocó a Juan Grabois, en un video que se viralizó y que muestra como lo increpan varias personas cuando entraba al Congreso.

Este miércoles por la tarde, algunos manifestantes atacaron el auto de Massa, como así también a Luis D’Elía y a varios periodistas. Sin embargo, el momento más difícil sucedió cuando estallaron los vidrios de una de las puertas de entrada al Museo del Bicentenario. Por ese lugar era donde entraban los invitados y, una hora antes de que arranque el acto, ya se había empezado a juntar una muchedumbre. Ante la ausencia de un vallado o de la policía para organizar a la gente, fue tal la presión sobre las puertas que uno de los vidrios estalló. Una mujer terminó con la cara cortada y ensangrentada y debió ser atendida.

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La concurrida lista de invitados también dio que hablar. La sexta fila de la platea juntó a algunos de los popes más encumbrados del mundo empresarial: ahí estaban Francisco de Narváez, Daniel Vila, José Luis Manzano, Marcelo Mindlin y Daniel Funes de Rioja. Matías Tombolini, flamante secretario de Comercio, llegó tarde y se acomodó en una silla junto a ellos.

También desde la política hubo presencias llamativas. Además de los salientes Daniel Scioli -que se tuvo que ir apurado para un acto en el PJ porteño en donde lo homenajearon-, Julián Domínguez y Silvina Batakis, se hizo presente Felipe Solá. Fue una asistencia que despertó el comentario de muchos: el ex Canciller se había ido enojado con Alberto Fernández -a él, como a Batakis, lo echaron en pleno vuelo- y desde entonces no había participado en actos oficiales. El día de la jura se presentó diciendo que “en momentos en que el peronismo lo necesite él iba a estar”.

También participaron personalidades de afuera del círculo rojo: Moria Casán, novia del padre de Malena Galmarini, y de Pipo Gorosito, el ídolo de San Lorenzo -que anduvo repartiendo elogios para el actual DT cuervo, Rubén Insúa, de buena campaña con su equipo-.

Sergio Massa

Pero no todo fueron sonrisas. En un momento, en el que Massa repartía saludos y posaba para las selfies, algó lo sacó de eje. “No, eso no”, gritó, para hacerse escuchar, desde una punta del Museo del Bicentenario hacia el escenario. Ahí estaban Malena Galmarini y una decena de personas cantando “borombombon somos el Frente Renovador”, una postal que también había ocurrido el día anterior en el Congreso.

El flamante ministro sabe que la cuerda de la interna sigue tensa y no hay que forzarla. La titular de Aysa, sin embargo, estaba muy emocionada. Tanto que, casi una hora después de finalizado el acto, seguía en el Museo hablando con amigos y familiares. Los guardias de seguridad, que tenían órdenes de desalojar y cerrar, no estaban tan contentos. Uno, cansado, apareció con un megáfono del que salía la música de Titanic, momento que se viralizó en las redes.

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La que nunca abandonó la jornada fue la política. Antes, durante y después de la jura los funcionarios cambiaban pareceres y expectativas sobre el futuro. La secretaría de Política Económica, aún vacante, fue un área de la que se habló mucho. Todavía no se sabe quién ocupará ese puesto que en la práctica es el viceministro de la cartera.

La relación con Miguel Pesce, el presidente del Banco Central, es otro misterio. La llegada del massista Lisandro Cleri como vicepresidente de esa entidad promete traer tensiones. “Cleri va a copar el BCRA. Pesce o se adapta o se va a tener que ir”, se escuchó decir por un economista del Gobierno.

Massa se quedó trabajando en el ministerio hasta pasada la medianoche. Su última reunión fue importante. Recibió a Darío Martínez, secretario de Energía, para una larga charla. En los días previos había especulaciones sobre que Martínez dejaría su lugar para que Massa lo ocupe con uno de su equipo, en lo que es un área central: las tensiones entre esa cartera y Martín Guzmán fueron una postal de época. Misterio, en un día que para Massa tuvo de todo.

JL PAR