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MODO FONTEVECCHIA
Convergencias políticas

Pichetto explica en profundidad por qué visitó a Cristina Fernández de Kirchner

Tras visitar a Cristina Fernández de Kirchner, el diputado plantea la necesidad de un acuerdo político amplio, advierte sobre la pérdida de expectativas económicas y sostiene que "la política implica sumar voluntades".

Miguel Angel Pichetto
Miguel Angel Pichetto | Captura

Hay un viejo dicho que dice que a los enfermos y a los que están presos hay que visitarlos”, explicó el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, quien contó por qué decidió reunirse con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el dirigente aseguró que el encuentro tuvo “un plano humano y también una connotación política”, cuestiona la judicialización de la vida pública y plantea la necesidad de construir un “frente nacional” amplio capaz de disputar el poder al gobierno de Javier Milei.

Miguel Ángel Pichetto es un abogado y actual diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Preside el bloque Encuentro Federal, con un mandato vigente hasta diciembre de 2027. Es una de las figuras con mayor experiencia legislativa en la Argentina. Fue senador de la Nación Argentina por la provincia de Río Negro desde el año 2001 hasta 2019 por el Partido Justicialista, ejerciendo el cargo de jefe de bloque durante 17 años.

¿Cómo fue esa reunión con Cristina Fernández de Kirchner? ¿Qué te motivó a hacerla y qué salió de ella?

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En primer lugar quiero decirte que no me voy a ganar la vida como conferencista, como el presidente. Mi vida sí ha sido la política, el parlamento, una visión democrática y siempre la construcción de una alternativa para el país, una visión capitalista, productiva. Tengo también una visión de que es muy lesionante para el país que los expresidentes estén presos con esta teoría de la responsabilidad, de que la función del cargo de presidente lo hace conocer absolutamente todo y es responsable de todo. Es casi una transferencia de los delitos de lesa a los delitos de la administración pública.

Esto que casi diría el camino de la responsabilidad objetiva, cuando lo importante en un delito es determinar la culpa, el dolo y la acción de la persona, pero bueno. También tengo una visión de que cuando alguien está en la mala, y eso lo he hecho con Menem, lo hice con Julio De Vido, lo hice con mucha gente, cuando alguien está detenido hay un viejo principio que dice que a los enfermos y a los que están presos hay que visitarlos. Mucho más cuando me ha unido un vínculo de casi 30 años. La charla fue y tuvo un plano humano y también, lógicamente, tiene una connotación política. Nadie puede desconocerla.

¿Y de qué hablamos? Hablamos de la realidad, del presente de la Argentina, de la política exterior. La expresidenta está muy consustanciada con el análisis, la lectura de la política exterior, reconociendo que la política exterior es la más importante de las políticas, como decía el general Perón. Pero bueno, y la vi, como en una prueba de nuevo, con mucho temple en este momento ingrato de la vida, después de haber sido dos veces presidente, vicepresidente, senadora. Bueno, está en un momento de prueba también.

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Vos defendiste con el mismo criterio que estás defendiendo hoy la prisión de Cristina, la de Menem, que ideológicamente están en las antípodas, lo que demuestra que más allá de lo que representa ideológicamente cada uno de ellos, vos tenés una visión general institucional.

Uno: con los expresidentes hay que hacer algo. No como decía Felipe González, de que eran un florero incómodo, era un jarrón chino que nadie sabía dónde ponerlo. Vale tanto para que no estén presos como para que luego se ganen la vida dando conferencias como una especie de entretenedor. Es decir, ¿qué hacer? ¿Cuál es el rol de los expresidentes en un momento de la vida donde se ha prolongado la longevidad? Es un tema muy interesante. Se contaba el tema de los chinos, de los mexicanos, donde el presidente después de ser presidente desaparecía absolutamente, pero bueno.

Sí, hay en la política americana un reconocimiento. Fíjate que Nixon se va en el medio de un bochorno, que es el Watergate, pero se va indultado. En el mismo momento que lo llevaba a su campo en California, Gerald Ford, presidente de la Cámara de Representantes que asume porque el vicepresidente había renunciado con anterioridad, lo indulta. Y Biden indultó a su hijo. Es un tema de un volumen extraordinario. ¿Y Trump qué hizo en la primera semana? Indultó a todas las personas que invadieron el Capitolio, más de 1500. Incluso también el indulto de Biden fue mucho más amplio porque también comprendió a su secretario de salud, que era uno de los que posiblemente iba a ser denunciado, que dijo: “Lo indulto por las dudas y a todo evento si mañana lo denuncian.”

Lo contrario desde Brasil, donde condenaron a Bolsonaro por mucho tiempo.

Otro disparate, me parece. Otro disparate, como también fue un disparate la condena de Lula. Porque hay ahí un principio de judicialización muy fuerte y también esto indica un tiempo histórico de la Argentina donde está la prevalencia del sistema judicial por encima de los otros poderes. Esto en forma general, no estoy haciendo acá una descalificación a ningún juez en particular. Lo que estoy definiendo es cómo son los momentos históricos en el plano de las instituciones.

Hay un punto de inflexión que es el 94, donde empieza a crecer la gravitación del sistema judicial, que es la creación del Consejo de la Magistratura con rango constitucional. Ahí la corporación se empieza a hacer fuerte y empieza a consolidar poder, sumado indudablemente a un dato que también gravita en la opinión pública y en las sociedades modernas, que es la comunicación, y ahora con el mundo de las redes. Muchos de los procesos judiciales también están incentivados por algunos sectores del periodismo o de los medios.

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¿Hoy Cristina Kirchner estaría dispuesta a ser indultada?

No, no lo hablamos eso. Al contrario, ella me dijo que nunca lo solicitó eso. Nunca lo pidió.

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Bueno, en Cuadernos es como volver a condenar la Vialidad. ¿Por qué la condenarían? ¿Porque estaba en la cúspide de la pirámide política institucional de la Argentina? No estoy acá bregando por el indulto. Estoy analizando que la institución del indulto los americanos la tienen mucho más naturalizada y nadie dramatiza. El New York Times no hace diez editoriales consecutivas por los indultos otorgados. ¿Qué quiero decirte? Que es la última reminiscencia del príncipe de las monarquías en el poder republicano de un presidente: el indulto.

Vos lo planteabas no simplemente desde el punto de vista jurídico, sino también desde el punto de vista político. Perdonémonos, permitámonos.

Esto es una reflexión para dentro del espacio del centro y del peronismo. Ese análisis lo tomo y me parece valioso también ponerlo en el debate, en el centro del debate. Ahora, yo también te digo que la perspectiva de una construcción del medio capitalista, productiva, como yo la pienso, viene fracasando estrepitosamente en términos electorales. Y por el contrario, lo que se visualiza y lo que pasó en la última elección parlamentaria es una fuerte polarización. Y las características que tiene Milei como líder político de la centro derecha en la Argentina garantizan un esquema de fuerte polarización.

¿Cuál sería el camino entonces para contraponer esta mirada tuya? Es la construcción de la unidad de un gran frente nacional. Algo parecido a lo de Brasil. Diría que ha sido una experiencia muy interesante porque fue el acuerdo de dos líderes. Fue el acuerdo de Lula con Fernando Henrique, la construcción brasileña.

No fue una perspectiva de la centro izquierda brasileña del primer Lula o del segundo con Dilma. Fue una construcción donde el pensamiento estratégico de un político extraordinario como Fernando Henrique va al encuentro de un líder como Lula y cierran un acuerdo. Y se conforma además una fórmula presidencial con una figura que es de la derecha brasileña, que es Alckmin, que va de vicepresidente. Salvando la distancia que uno puede tener desde el punto de vista ideológico, yo creo en un centro nacional y creo también que hay un espacio para la construcción. Primero desde la reformulación del peronismo, que tiene que darse un debate de ideas.

Porque si no lo hace y sigue funcionando con visiones viejas, estéticas viejas y la inexistencia de un discurso que tenga un correlato con la realidad, indudablemente el peronismo no va a poder ser articulador de ese frente. Después hay sectores del radicalismo que han perdido la esencia, la historia, no están cómodos en el lugar donde están. Como también creo que hay dirigentes del PRO que comparten la visión republicana. Yo también la comparto. Tengo una visión democrática, pero no los excesos.

Nadie lee nada

Para ponerlo en términos concretos y compartir con la audiencia que a lo mejor no está tan metida en el día como nosotros. Nosotros planteamos el error de Pichetto, dijimos aquí. Planteamos que podría ser un error, por lo menos en el terreno de las conjeturas, incluir al kirchnerismo o fundamentalmente a Cristina Kirchner dentro de ese grupo de centro que pueda disputarle un eventual balotaje al presidente.

Entonces, lo que nos podemos plantear son distintos escenarios. O sea, hay un escenario de absoluta polarización, que fue el brasileño, donde se ganó por un punto y medio, más o menos parecido al de las elecciones entre Scioli y Macri. Entonces, una hipótesis es el escenario 2027 de absoluta polarización, por lo cual hay que juntar a todo, hay que repetir el proceso brasileño: a todo lo que no es Milei, incluyendo a Cristina Kirchner.

Otro escenario podría ser de fragmentación, en el que se llega al balotaje y en el que, sea cual fuera el candidato que enfrentara a Milei en un balotaje, el porcentaje del kirchnerismo que le quede, 15, 20%, el que fuera, votaría por ese candidato, por cualquier candidato que no fuera Milei. Entonces la pregunta es si, para llegar a ese balotaje, dado el profundo rechazo de un porcentaje importante de la sociedad por lo que representa como significante el kirchnerismo, es bueno que en ese centro nacional que le vaya a competir a Milei esté el kirchnerismo o no. Hace 50 años que me dedico a esto y el futuro siempre es imprevisible. ¿En algún momento te genera la duda?

Tengo una visión de la política muy vinculada con mi propia experiencia personal. Haberlo conocido a Carlos Menem cuando era muy joven. Y él entendía que, en primer lugar, hay que hacer política sin prejuicios. Cuando vos empezás a analizar con este sí, con este no, cuidado con la estética de este, no me gusta el discurso muy agresivo, ahí es donde te quedás solo, te empezás a quedar solo.

Él entendía que la política implica una sumatoria de voluntades. Después está la gravitación y la relevancia de cada uno de los sectores que integran esa propuesta, y cuáles son las ideas que priman. Me parece que el debate primero es un debate de las ideas. ¿Cuál es el programa? ¿Cuál es la mirada que tenés sobre la Argentina? ¿Cuáles son los problemas que tiene hoy la Argentina?

Y cuando vos te comunicás, como ahora en esta oportunidad que me das de poder hablar con la gente a través de este medio tan importante, transmitirle que estamos preocupados por la pérdida del salario, por la demolición de la industria nacional, por el empleo, que no hay empleo, que hay una precarización con las plataformas, que no hay política arancelaria para cuidar la industria nacional, ni la textil, ni la metal mecánica, ni la siderúrgica, y que todo estaría supuestamente depositado en la esperanza o expectativa de la minería, el petróleo y gas, que sí, que son expectativas, y la agroindustria. Pero la Argentina es para 47 millones, no para 15.

Lo que se demuestra en todas las encuestas es que 60% de los argentinos están en contra de Milei. La pregunta es cómo aglutinar todo eso. Desde el punto de vista de lo que llamamos kirchnerismo o residual hay candidatos. Entonces, la pregunta es: ¿quiénes serían más los candidatos que representen lo que no es el kirchnerismo dentro del peronismo?

Muchos colegas tuyos que dicen: “No hay alternativa, Milei está solo”. Ese es el jueguito de esos hombres y mujeres que hacen periodismo, que transmiten un deseo, transmiten también la visión del gobierno, que les conviene que no haya nadie, que no haya ninguna idea enfrente. Cuidado con eso, no es cierto. Empieza a aparecer un mundo de ideas en la Argentina, uniformes, en donde también esas ideas coinciden con el pensamiento de mucha gente que queda postergada en el camino con un modelo que es de desprotección de la actividad industrial, del trabajo urbano, con las desregulaciones que se hacen en el mercado, con la destrucción también de futuros organismos que estarían en la mente del ministro de la desregulación, que sería eliminar el SENASA...

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Yo te veo con la inspiración brasileña, la lógica que esa fórmula la integren personas que representan universos diferentes.

Creo que también es cierto que el liderazgo es primero las ideas, después el liderazgo. La compatibilización de un frente nacional requiere de un conjunto de ideas homogéneas, porque si son divergentes es probable que el desastre se realice en el desarrollo del gobierno. A mí me parece que estas ideas se están madurando en la sociedad.

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Es muy importante. ¿Ves cómo avanza en esta sociedad? Hasta hace poco no estaba este discurso. Yo solo escuché hablando de producción y trabajo, tampoco estaba. A mí me parece importante cuando las ideas van ganando estructura y mayoría. Hasta hace poco tiempo hablábamos de este tema Moreno y yo. Esta es la verdad: la industria nacional, el empleo. Yo cuando hablaba, hablaba del fenómeno chino y de la depredación china, depredación china de las deudas y del aumento de la morosidad.

No es que yo soy un talento que descubro eventos. No. Miro la realidad y cosas que pasan. Hoy la morosidad de los trabajadores de la clase media no se da en bienes suntuarios, sino que se da en alimentos. Y está en mora la fintech, está en mora también la usura, las tarjetas ni hablar, en el esquema bancario hay nivel de endeudamiento en los alquileres, en todos lados, en las expensas. A la gente le cuesta cada día más vivir.

Ese candidato que vos imaginás, porque Lula al hacer ese acuerdo con Alckmin implicaba un mensaje de moderación en el que no era esquizofrénico, sino que había un líder que era Lula, pero un Lula herbívoro...

Que daba garantía a los mercados. Acá también no podés tener ideas disparatadas, porque el dólar que está a 1500, con ideas disparatadas y economistas de la izquierda argentina se te dispara a 10.000. Vos tenés que incorporar tu propuesta política dentro de un mundo cada día más complejo y dar cierta previsibilidad en el horizonte.

Tengo una gran diferencia con este gobierno. Cree que gobernar es sancionar leyes, cuando gobernar es generar trabajo, generar condiciones para el desarrollo, para el crecimiento, para que mejoren las expectativas. El problema que tiene hoy Milei de cara al 27 es que hay un humor de pérdida de expectativas. Cuando vos le preguntás a la gente cómo visualiza su futuro, no lo está. Su presente está empezando a modificarse y el futuro es bastante incierto.

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Vos fuiste además candidato a vicepresidente con Macri. ¿Te lo imaginás a Macri, al PRO, a lo que fue Juntos por el Cambio, Cambiemos, sumándose a esa coalición que enfrente a Milei en 2027?

Hay muchos dirigentes que no están cómodos. Yo hablo mucho en el Congreso y no voy a dar nombres por una cuestión de prudencia, pero empiezan a aparecer situaciones donde el gobierno, el estilo, las formas, el fondo y las formas son iguales en el gobierno, produce mucho rechazo. Y porque además empiezan a visualizar que el plan económico tiene grandes dificultades.

Hace pocos días salió una noticia que hablaba de los bancos americanos y del análisis que hacían de las perspectivas argentinas y de cuándo era el momento para correrse con sus inversiones en bonos. Estaban hablando de la preocupación que tenían de la Argentina respecto a si tenía la solvencia necesaria para poder responder.

Entonces, cuando estas cosas ocurren y acá no se discuten, hay una proliferación de economistas liberales en la televisión.

Entonces ese candidato o esas ideas que encarna una persona van a tener que tener mucha importancia en la economía, porque la economía no va a estar resuelta para 2027.

Yo creo que no. Y tenés que dar un marco de previsibilidad. Tal vez lo que pueda dejar este gobierno, esta convicción del gobierno de decir: “Bueno, hay que tratar de administrar y de gobernar con cierto orden fiscal”. Pero que no puede ser el único camino. Si vos no tenés desarrollo, si vos no generás empleo, si no pensás en las pymes…

Entonces ese presidente, ese candidato tendría que conjugar la confianza en la mantención de lo único que podría dejar como legado Milei, que es el superávit fiscal, y al mismo tiempo tener la capacidad de convencer que tiene las herramientas para producir desarrollo. Esa persona tendría que tener antecedentes de ser un buen administrador o ser una persona exitosa en el terreno privado, empresarialmente.

Hasta la estructura etaria es importante del perfil del líder.

¿Tiene que tener alrededor de 50 años?

A ver, Kennedy tenía 43, 42 cuando llegó a la presidencia y Nixon eran dos hombres generacionales de 40 años. Nixon había sido vicepresidente de Eisenhower. Kennedy había venido de senador. Hay un envejecimiento muy fuerte de la dirigencia política americana, dato tremendo desde 1960 ahora.

Lo que es cierto es que de 1960 ahora la vida se estiró 30 años. Los 40 o los 60 de aquella época hoy son los 80. ¿No te da esa sensación de falta de inmortalidad que se tiene a los 50? Al mismo tiempo otras potencias que la juventud carece: capacidad de análisis, capacidad de integrar. Hay capacidades que se tienen a los 70 que no se tienen a los 50. ¿Mandela podría haber sido Mandela a los 40?

No, y además lo fue después de haber estado 20 años en la Isla de Man. ¿Qué quiero decirte? Que la experiencia lógicamente es un aporte importante a la construcción de una propuesta política. Y Adenauer es el líder de la reconstrucción alemana, de una Alemania destruida por los aliados que resurge de las cenizas.

¿Te imaginás si fuera posible una reunión de Macri con Cristina, que Macri vaya a visitar a Cristina?

En política no hay nada imposible. Yo no descarto nada. También veo un proceso en la figura de Mauricio Macri. Lo veo tendiente a reorganizar su partido. Primer dato. Segundo: va a salir a recorrer los principales distritos de la Argentina donde el PRO tiene mucha fortaleza, especialmente en lo que es el centro productivo del país: Córdoba, Santa Fe. El PRO siempre ha tenido resultados. Y después tienen que defender el principal distrito en el cual es gobierno, que es la ciudad de Buenos Aires. Ayudar a su primo que está gobernando.

Para eso necesita reconstruir el PRO. Si no, sabe que la corriente, el efecto atracción de Milei, que se está llevando dirigentes importantes, puede llegar a la liquidación de su partido. Ydespués hay algunas luces que también él está mirando. Ojo, lo pienso yo esto, no es que me lo dijo. Pero me parece que él está mirando cosas en las cuales no sé si está tan convencido.

LT