Perfil
MODO FONTEVECCHIA
INDUSTRIA EN CRISIS

Presidente de la UIA: "Con insultos y agresiones no se resuelven los problemas"

El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rapallini, analizó la caída de la actividad, la presión fiscal y los obstáculos que enfrenta el sector para recuperar competitividad. Además, se refirió a los cruces con el Gobierno y reclamó diálogo para resolver los problemas de la industria.

Martín Rapallini 10082026
Martín Rapallini | UIA

La industria argentina enfrenta un escenario en el que conviven la caída de la actividad, la pérdida de empleo y una discusión de fondo sobre qué lugar debe ocupar el sector privado en la recuperación económica. Mientras el Gobierno avanza con una transformación profunda del esquema productivo, desde la Unión Industrial Argentina advierten que todavía persisten problemas que exceden a una administración y que requieren respuestas concretas.

En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Jorge Fontevecchia conversó con Martín Rapallini, presidente de la UIA, sobre la situación de las empresas, la presión fiscal y la falta de competitividad. Rapallini también habló sobre el vínculo con el Gobierno y respondió a los recientes cruces con el ministro de Economía.

Martín Rapallini es un abogado egresado de la Universidad de Belgrano que cuenta con estudios de posgrado en Marketing y Coaching Ontológico. Es el actual presidente de la Unión Industrial Argentina para el período 2025-2027. Antes de liderar la central industrial a nivel nacional, presidió la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires desde 2018 y se desempeñó como tesorero de la UIA. Es fundador de Talverde y Desarrollos y de la Asociación Red Parques Industriales.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Muy buenos días, Martín. Jorge Fontevecchia te saluda. Lamento que cada vez que conversamos tengamos un nuevo dato de caída de la actividad industrial, aumento de los concursos y quiebras, cierres de pymes. Pasaron dos meses de la última vez que conversamos. Me gustaría un poco tu balance de cómo continúa evolucionando la problemática de la industria en general en la Argentina.

Hola, Jorge, buenos días. Bueno, con preocupación, porque vemos que tanto el empleo como la actividad industrial no recuperan como está recuperando el resto de la economía. Son sectores que todavía seguimos muy por debajo de los estándares de 2022, sobre todo construcción, textil, calzado, metalmecánica. Así que, bueno, estamos, por supuesto, presentando propuestas, hemos tenido diálogos con el Gobierno y seguimos trabajando, buscando caminos para que, por sobre todas las cosas, se reactive la economía, en todo lo que es el sector industrial, porque eso impacta directamente en el cierre de empresas, en la situación financiera y también en la pérdida de empleo.

Ayer leí un reportaje a un economista noruego y la importancia de que fuera noruego viene a cuenta de que compartimos con Noruega el descubrimiento cercano de una fuente de riqueza de recursos naturales: el petróleo y el gas, como encontró Noruega hace ya tres décadas en su Mar del Norte; en nuestro caso, en Vaca Muerta. Y este hombre decía: la extracción de materias primas tiene incrementales decrecientes, mientras que la industria son crecientes. Es decir, la industria se mejora, aumenta a sí misma y cada vez puede aumentar su productividad, una productividad creciente, mientras que los recursos naturales, la extracción de recursos naturales, es decreciente porque una vez que se extrajeron —me refiero a aquellos no renovables, obviamente no al campo, sino a la minería y al petróleo y a la energía—, una vez que se extrajeron, cada vez hay menos. Me gustaría una reflexión tuya sobre la productividad creciente o la productividad decreciente de dos actividades.

Sí, totalmente de acuerdo con este planteo. Creo que la riqueza de un país se basa en la capacidad que tienen sus empresas, sus empresarios, sus trabajadores para transformar bienes y servicios. O sea, en la medida que vos tengas un entramado empresario más capaz de transformar, de producir, es donde realmente te encontrás con países mucho más ricos. Bueno, uno lo puede ver en los países escandinavos, Suecia sobre todo. Bueno, Noruega también ha hecho un esfuerzo importante, aunque el 70% hoy de las exportaciones y la economía sigue estando empujada por, digamos, la extracción de gas y de petróleo, pero están haciendo un esfuerzo importante para desarrollar las cadenas de valor alrededor de esta industria o de este negocio que es el petróleo. La extracción de petróleo y gas. Sin lugar a dudas, tenemos que trabajar para darle valor a las materias primas. Es el corazón de todos los países.

Martín, ¿hubo algún viaje o alguna comisión de la UIA a Australia que se pone como ejemplo de país donde la industria representaba un tercio del total de su producto bruto y hoy menos de un dígito, para analizar cómo fue el caso allí, qué enseñanzas puede dejar aquello, cuán posible es trasladable aquello a la Argentina?

Reclamo de la UIA a Caputo por competitividad e impuestos

Mirá, no hemos ido a Australia, pero hemos estudiado en profundidad. Quizás este último año hemos viajado más a Europa por el acuerdo, digamos, de Mercosur con la Comunidad Europea, donde se abren una gran cantidad de oportunidades para las empresas argentinas, igual que también en Estados Unidos. También hemos estado, con viajes con Brasil, con nuestro socio directo. Así que sí, creo que es importante en algún momento estar en nuestra agenda poder ir no solamente a Australia, porque Australia es un ejemplo, pero también, para mí, un ejemplo a seguir es Corea del Sur, Polonia, España, Canadá. O sea, países casi con la misma población que Argentina y hoy tienen el triple de empleo privado. O sea, todos estos países, con 45, 50 millones de habitantes, tienen entre 15 y 20 millones en el sector privado de trabajadores. Nosotros tenemos seis.Y empresas, nosotros tenemos 600.000 empresas y todos estos países están en torno a un millón y medio. ¿Qué quiere decir? Que los países exitosos, parecidos a la Argentina, han salido fuertemente con el sector privado, por supuesto, con otro nivel de presión fiscal, con otras condiciones y apostando fuerte a la producción y al desarrollo de las empresas. No hay mucha ciencia en esto.

Martín, normalmente, acabo de entrevistar al psicoanalista Abadi, así que vengo influido con esa temática. Desde el psicoanálisis se dice que la mitad de la cura es tomar conciencia del problema. O sea, que quien no toma conciencia del problema, no hay ninguna posibilidad de mejora de su problema. Hay que tomar conciencia ya, es la mitad de la resolución del problema. Entonces, mi pregunta es si vos creés que quienes dirigen la economía nacional de la Argentina tienen conciencia del problema y, por lo tanto, puede haber una cura. Es decir, si estamos frente a un problema sistémico, del sistema económico, que es anti-industrial, o sea, que el sistema económico es anti-industrial, o se trata de efectos secundarios de una política económica que luego va a tener corrección.

Mirá, yo creo que, en general, en la Argentina, aunque es un país sobrediagnosticado, por un lado, y por otro lado veo mucha confusión y, a veces, análisis históricos que no son reales. Como, por ejemplo, lo que se habla de la industria. O sea, nosotros vivimos, los últimos 15 años, un sistema que, como metodología, aumentaba los impuestos, las distorsiones, los problemas, un Estado más grande que intervenía tratando de que el motor sea el Estado. En este camino de aumento de gasto público y de impuestos, bueno, cayeron todos los sectores de la economía. El campo, por supuesto, con las retenciones muy altas, quizás muy impactado, pero también la industria fue altamente impactada en la presión fiscal. Nosotros, hace un mes, presentamos en la Unión Industrial un informe mostrando que la Argentina es el número uno en presión fiscal a nivel global, digamos, en la presión impositiva formal. O sea, el que paga todos los impuestos en la Argentina es récord a nivel global. Estamos en torno a 52 puntos de presión fiscal. Entonces, cuando se dice que un sector le sacó a otro, es una confusión, es un error. Lo que ha pasado es que ha habido un gran aumento del gasto...

Ahí se nos quedó sin conexión la comunicación con el presidente de la UIA, Rapallini, que siempre es una persona que cuida, como podríamos decir, buen dirigente, buen diplomático, de ser moderado en la relación con el Gobierno. Sus críticas siempre son muy cuidadas. Nos estaba marcando allí, que creo que lo retomamos, que también con el gobierno anterior hubo caída de la industria. Si no entiendo mal, Martín, era lo que vos ibas, ¿no?

Sí. Claro, la industria hace 15 años que no crece y no genera empleo. Entonces, si hubiera sido realmente beneficiada, hubiera tenido crecimiento y generación de empleo. En realidad, está estancada ya hace 15 años. Entonces, la verdad es que cuando uno mira los números del 2022, son números que no eran, digamos, inflados. Eran números, digamos, ya con una década de estancamiento. Por eso entendemos que es fundamental volver a recuperar los niveles de producción que tenía la Argentina en el 2022. Y también creemos que... Bueno, de que todos los sectores fueron afectados, inclusive la industria. Y hoy todavía seguimos conviviendo con los problemas en términos de presión fiscal, los problemas financieros, los problemas de infraestructura, de educación. Bueno, seguimos conviviendo con esos temas y lo que estamos planteando es que, en este proceso de transformación de la economía, hay que acompañar a los sectores que están más impactados, como en este caso la industria. Este es el planteo que estamos haciendo nosotros al Gobierno, de acompañamiento.

Luis Caputo aclaró sus dichos sobre los “tarados”

Hay cuestiones que son de orden permanente que pasan de un gobierno a otro. Por ejemplo, la alta presión fiscal, los problemas de infraestructura. La cantidad de regulaciones y de leyes que no facilitan la productividad o generan costos que se mantienen a lo largo de los últimos gobiernos. Como vos bien decís, ya hace 15 años la industria estaba estancada. Ahora, los últimos 33 meses, además de esos problemas, se agregan otros en particular. Y por eso mi pregunta es si era un tema sistémico. Por ejemplo, la política cambiaria es una política que puede aumentar los problemas. O sea, ¿cuáles son los problemas nuevos que se agregan y que el Gobierno debería modificar para que la industria vuelva a retomar la productividad y el volumen que tenía el Producto Bruto en 2022?

Bueno, nosotros creemos que uno de los temas es trabajar para reactivar estos sectores. Ya lo planteó el Fondo Monetario, que hay muchos sectores pymes y relacionados, por ejemplo, con todo lo que es el sector de la economía. El sector de la construcción con una caída muy importante.O sea, primero, poner foco en la reactivación de estos sectores y después también trabajar en la competitividad. También en la competencia desleal. O sea, estamos con un problema importante de contrabando, de subfacturaciones, que ha generado también un impacto importante en muchos sectores. Pero bueno, y trabajar para bajar el costo argentino. La industria quiere... La industria quiere competir y sabe que de la única manera que puede haber una industria sustentable en el tiempo es teniendo una industria competitiva. Bueno, en esto tenemos que trabajar nosotros puertas para adentro, pero también trabajar puertas para afuera en todo lo que acabamos de decir, todas las distorsiones que se generaron en el pasado. Entonces, me parece que hay que acompañar por tener un tejido empresario con el que tiene la Argentina. Es importante cuidarlo para que crezca más. O sea, el problema que tenemos es que tenemos pocas empresas. Entonces, las que tenemos hay que cuidarlas. Y bueno, ese es un poco el planteo que estamos haciendo en términos de actividad y también de competitividad.

Cuando por un momento se nos cortó la comunicación, yo contaba que vos, como buen diplomático, tratabas siempre de mantener la mejor relación posible con el Gobierno que te toque y que le toque al presidente de la UIA. Pero concretamente el ministro de Economía llamó “tarados”, luego aclaró que no eran los industriales sino los que defendían las políticas industriales del pasado. Pero bueno, por carácter transitivo, uno podría decir que se llamó “tarados” a los que defendían políticas proindustria, independientemente de que lo lograron o no. Uno podría decir que también les toca a los industriales. La UIA hizo un comunicado muy duro al respecto, pero me gustaría que vos compartieras con tu audiencia, ya ha pasado una semana, tu propia opinión, con tus propios adjetivos.

Bueno, ya creo que estuvo claro en nuestras declaraciones y creo también que es importante que el ministro haya hecho también sus aclaraciones. Y creo que lo importante para adelante es fomentar el diálogo. Nosotros estamos en un diálogo permanente con los funcionarios y también, casi te diría, mensual con el ministro, en el cual vamos haciendo el seguimiento del sector y llevándole nuestras preocupaciones. Por eso creo que, digamos, con insultos o con situaciones de violencia no vamos a resolver los problemas. Hay que resolverlo con diálogo y en una mesa. Esa es la gran apuesta de la UIA.

Martín, como siempre, muchas gracias, muy gentil. Lo mejor para la industria y todo nuestro apoyo en todo lo que podamos. Te mando un fuerte abrazo.

Bueno, muchas gracias, Jorge.

LMM