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Salieron a la venta robots hiperrealistas que prometen “amor eterno”

Con más de 13.000 reservas antes de salir al mercado, el U1 promete recordar conversaciones durante meses, reconocer emociones y ofrecer compañía. El robot refleja el auge de una industria que ya no busca reemplazar el trabajo humano, sino crear nuevas formas de vinculación. La pregunta dejó de ser si las máquinas podrán amarnos, sino cuántas personas estarán dispuestas a corresponderles.

Robot U1
Robot U1 | Instagram

Antes de que exista una sola unidad en circulación, el nuevo robot humanoide de compañía de la empresa china UBTech ya acumula más de 13.000 reservas. Presentado en Shenzhen, la megaciudad tecnológica del sur de China, el modelo U1 busca posicionarse en un mercado en expansión: el de los androides diseñados para brindar compañía, asistencia cotidiana y vínculos emocionales mediante inteligencia artificial.

La línea estará disponible en tres versiones —Lite, Pro y Ultra— con precios que van desde los 15.500 hasta los 127.000 euros. El robot se ofrecerá en versión masculina, de 1,83 metros de altura, y femenina, de 1,68 metros, y cuenta con 88 articulaciones servo que le permiten realizar movimientos de gran precisión.

Según UBTech, el U1 incorpora una "inteligencia artificial emocional" capaz de mantener contacto visual, reconocer estados de ánimo a partir del tono de voz y las expresiones faciales y responder con una latencia de apenas 20 milisegundos. El sistema funciona de manera local gracias a un procesador Rockchip RK3588, sin necesidad de enviar los datos personales del usuario a la nube.

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La compañía asegura además que el robot puede recordar conversaciones mantenidas durante meses, generar una interacción personalizada y asistir en tareas cotidianas como recordar la toma de medicamentos, detectar signos de fatiga o estrés y ofrecer compañía permanente. Durante la presentación, un directivo de la empresa sostuvo que estos robots nunca "traicionarán ni abandonarán" a sus propietarios.

Aunque la producción en serie comenzará recién en septiembre y la empresa todavía no fabricó ninguna unidad comercial, UBTech proyecta una capacidad de fabricación de unas 10.000 unidades anuales, de acuerdo con estimaciones difundidas junto al lanzamiento.

El producto apunta especialmente a un mercado con fuerte potencial demográfico. En China viven alrededor de 90 millones de adultos solos y unos 118 millones de personas mayores cuyos hijos ya no residen con ellas. El envejecimiento de la población y la disminución del tamaño de las familias aparecen como algunos de los factores que impulsan el desarrollo de este tipo de tecnologías.

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su nivel de personalización. Los clientes que paguen las versiones más costosas podrán solicitar que el rostro y el cabello del robot sean modificados para asemejarse a cualquier persona, desde una pareja fallecida o un familiar hasta un personaje de ficción.

La propuesta recuerda a desarrollos recientes de empresas dedicadas a crear versiones digitales de personas fallecidas mediante inteligencia artificial a partir de fotografías, videos y conversaciones almacenadas. Yendo a la ciencia ficción, también remite al episodio Be Right Back (2013), de la serie Black Mirror, en el que una mujer enfrenta el duelo utilizando un androide construido con la apariencia y los recuerdos digitales de su pareja fallecida.

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La creciente semejanza entre humanos y robots también reavivó el debate sobre el denominado "valle inquietante" (uncanny valley), concepto formulado en 1970 por el especialista japonés Masahiro Mori. La teoría sostiene que, cuanto más se aproxima un robot al aspecto humano sin llegar a ser completamente indistinguible, mayor puede ser la sensación de incomodidad o rechazo que genera en las personas.

El lanzamiento del U1 también se produce en un contexto de fuerte expansión de la robótica china. Según datos del sector, el país concentra cerca del 85% de las integraciones de robots humanoides realizadas en el mundo y más de 140 empresas locales ya presentaron unos 330 modelos distintos.

El avance tecnológico coincide además con un cambio en la percepción social sobre las relaciones con inteligencia artificial, especialmente entre los jóvenes. Una encuesta de YouGov, difundida por la agencia AFP y realizada entre casi 10.000 personas de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Indonesia y Hong Kong, mostró que cerca de la mitad de los menores de 35 años considera que las relaciones sentimentales con inteligencia artificial podrían contribuir positivamente al bienestar y la felicidad durante la próxima década. Los niveles de aceptación disminuyen a medida que aumenta la edad de los encuestados, mientras que los países asiáticos registran las opiniones más favorables.

Otro estudio, realizado por la consultora británica Male Allies UK entre adolescentes de 12 a 16 años, encontró que el 85% conversa con chatbots de inteligencia artificial; uno de cada cinco conoce a alguien que mantiene una relación afectiva con una IA y más de una cuarta parte afirmó que prefiere interactuar con chatbots antes que con otras personas. Además, el 58% sostuvo que estos vínculos resultan más sencillos porque permiten "controlar la conversación".

Durante la presentación del U1, UBTech definió el lanzamiento como "el comienzo de una era de coexistencia hiperbiónica", una etapa en la que, según la compañía, la inteligencia artificial dejará de limitarse a asistir funciones físicas para integrarse también en el plano emocional de la vida cotidiana.