sábado 01 de octubre de 2022
MODO FONTEVECCHIA Gestión tecnológica

Un partido político danés quiere mejorar la democracia con inteligencia artificial

El Partido Sintético de Dinamarca busca reunir las mejores propuestas de los movimientos más chicos. El antecedente de un caso argentino, comandado por Santiago Siri.

Un partido político danés se propone usar algoritmos de inteligencia artificial para seleccionar las mejores propuestas de los últimos 70 años y sintetizar así “las visiones políticas de la persona común”. El objetivo inmediato del partido Sintetico para las elecciones generales de junio próximo es seducir al 15% de los ciudadanos que no votaron en los comicios de hace cuatro años.

Para eso analizará todas las publicaciones escritas desde 1970 por los partidos más chicos, con la idea de alcanzar una “optimización del sistema de votación”, según uno de sus integrantes, Asker Bryld. Ya tienen en agenda la introducción de un ingreso básico universal de 13.700 dólares mensuales (más del doble del salario promedio del país) y un agregado a los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU que permita que humanos y algoritmos coexistan “más directamente” que ahora.

Troyanos en Buenos Aires

La idea recuerda al Partido de la Red, que para las elecciones legislativas porteñas de 2013 había prometido que sus representantes votarían siempre en función de lo que eligieran los ciudadanos en una plataforma de código abierto. Durante la campaña, se habían hecho visibles gracias al caballo de Troya que acompañaba a los candidatos, auto-promocionados como los “virus troyanos” que infectarían el sistema político tradicional con la lógica de la red. Santiago Siri, la cara más conocida del movimiento, planteaba entonces que desde Buenos Aires, “como gran ciudad, podemos darle una señal al resto de la región”.

El Partido de la Red cosechó apenas el 1% de los votos, gracias al apoyo de 21.943 porteños. Sería el debut y despedida para una organización que también se había inspirado en ejemplos europeos, como el Partido Pirata alemán (buscaba reformar las leyes de propiedad intelectual) y el software islandés Better Reykjavik, donde los ciudadanos podían participar en el diseño de una nueva constitución.

Después de vivir en Silicon Valley y Nueva York, el propio Siri también optó por mirar hacia Europa, desde donde hoy dirige una iniciativa de criptomonedas, la nueva gran ambición del universo digital.

MR PAR