OPINIóN
Servicios financieros

2026: El año para capturar la oportunidad de 200 billones en LatAm

La integración de servicios financieros en plataformas no bancarias abre un nuevo mapa competitivo. Por qué la co-creación entre bancos y empresas será la clave para liderar el mercado.

Finanzas
Se estima que cerca de 20.000 personas fueron estafadas en San Pedro | Agencia NA

El 2025 marcó un antes y un después para la industria financiera en Latinoamérica. Las finanzas embebidas dejaron de ser una tendencia para convertirse en la infraestructura invisible que sostiene la operación de miles de compañías. Hoy, las personas no buscan un banco: buscan resolver una necesidad en el mismo lugar donde trabajan, compran o se mueven. Y las empresas entendieron que integrar servicios financieros en el corazón de su propuesta no solo mejora la experiencia, sino que abre una oportunidad de negocio inédita.

La expansión en números

Este cambio cultural vino acompañado de una expansión contundente. En la región, las soluciones de Embedded Finance crecen a más del 14% anual y proyectan superar el 28% en los próximos cinco años. Pagos P2M & B2B y créditos integrados son hoy los motores más dinámicos.

En un contexto donde más de 300 millones de personas y 25 millones de empresas siguen subatendidas, la información dejó de ser una barrera y se transformó en una herramienta concreta de inclusión.

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Para las pymes —que representan más del 60% del empleo en la región— este modelo se convirtió en una herramienta determinante: acceden a financiamiento en el momento de la transacción, operan con menos fricción y toman decisiones con datos que antes no estaban disponibles. Además, sectores como agro, energía, movilidad o consumo masivo tienen por delante un potencial aún mayor: poseen la capilaridad, la recurrencia y el volumen transaccional necesario para transformarse en verdaderos hubs financieros.

Open Finance: el caso argentino

Mientras la región avanza en escala, Argentina dio un paso clave en 2025: la apertura de datos financieros comenzó a tomar forma. El impulso del Open Finance habilitó más información, mayor trazabilidad y decisiones crediticias más eficientes. Aunque es un proceso incipiente, marca el inicio de un cambio estructural que permitirá ampliar el acceso al crédito y reducir la fricción en segmentos históricamente excluidos.

El nuevo mapa competitivo

La principalidad ya no reside en los bancos tradicionales, sino en las plataformas que concentran la cotidianeidad de millones de usuarios: marketplaces, super apps, software de gestión y plataformas especializadas por industria. Allí se originan hoy las interacciones económicas más relevantes.

Los bancos, lejos de retirarse, encontraron un nuevo rol: convertirse en la infraestructura sólida y regulada que permite que estas plataformas integren servicios financieros a escala. La experiencia será digital, la infraestructura core será bancaria y la relación con el usuario la gestionarán las plataformas donde ya está la demanda.

Lo que viene en 2026

El próximo año será decisivo. No se trata solo de integrar tecnología, sino de consolidar modelos sostenibles que operen con estabilidad, seguridad y calidad de datos. Las empresas que quieran capturar esta oportunidad deberán pensar en:

  • Infraestructura modular, capaz de integrarse sin fricciones en cualquier ecosistema.

  • Expansión regional articulada, aprovechando cadenas de valor que ya adoptan estos modelos.

  • Sistemas de riesgo sofisticados, potenciados por datos del Open Finance para ampliar el acceso al crédito.

Si tuviera que resumir el concepto que definirá el futuro inmediato, sería co-creación. La próxima etapa no se basará en competir aisladamente, sino en construir ecosistemas donde bancos, fintechs, empresas y plataformas compartan capacidades y estándares para escalar experiencias unificadas. La ventaja competitiva no estará en cerrar el sistema, sino en abrirlo.

El potencial está sobre la mesa

Las finanzas embebidas y el BaaS ya no son tendencias: son la infraestructura que regirá cómo las empresas latinoamericanas operan, crecen y se vinculan con sus usuarios. Quienes entiendan que el valor surge de la interoperabilidad y no de la fragmentación serán los que lideren la próxima década.

El momento de capturarlo es ahora.

*CEO & Founder de Finket