CULTURA
Efemérides

María Elena Walsh, la autora de El Reino del Revés que sigue inspirando a grandes y chicos

La obra de esta escritora sigue vigente después de su partida, presente en la literatura, la música y la memoria colectiva. A través de sus versos y canciones, enseña que jugar con las palabras puede transformar la realidad y seguir inspirando nuevas generaciones.

María Elena Walsh
Recibió distinciones como Ciudadana Ilustre de Buenos Aires (1985) | Chat GPT

El 10 de enero de 2011, el aire de Buenos Aires se volvió un poco más huérfano. Aquel lunes, la mujer que había enseñado a tres generaciones a mirar el mundo "del revés" cerraba los ojos, dejando tras de sí un vacío que el tiempo, lejos de llenar, ha agigantado. Hoy, a 15 años de su fallecimiento, la figura de María Elena Walsh ya no pertenece solo a las estanterías de las bibliotecas; es una presencia viva que late en cada plaza, en cada aula y en cada gesto de rebeldía.

Su historia es la de una precocidad asombrosa. A los 17 años, mientras sus contemporáneas se ajustaban al libreto de la época, ella publicaba Otoño imperdonable, un libro de poemas que dejó boquiabiertos a gigantes como Juan Ramón Jiménez y Jorge Luis Borges. Aunque el destino de "niña prodigio" de la élite literaria le quedaba chico.

A partir de los años 50, en un acto de audacia absoluta, partió hacia París. Allí, junto a Leda Valladares, se convirtió en una juglaresa del folclore argentino en los clubes nocturnos de la Europa de posguerra. Fue en ese exilio voluntario, entre el Sena y la nostalgia de la zamba, donde nació la semilla de su revolución: el descubrimiento de la canción popular.

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El mundo del revés de María Elena Walsh
Walsh revolucionó la literatura infantil argentina con creaciones como "El reino del revés" (1965)

La revolución de los "bajitos" (y los no tanto)

Al regresar a la Argentina, María Elena ejecutó un movimiento maestro. Se volcó al público infantil, pero no para "entretener", sino para fundar un lenguaje. Hasta entonces, la literatura para niños era moralizante y rígida. Walsh introdujo el nonsense británico, el absurdo y la musicalidad del patio de juegos.

Personajes como Manuelita, el Jacarandá o el Rey de Chocolate no eran solo fantasía; eran construcciones perfectas que respetaban la inteligencia del niño. Ella entendió que la infancia es el territorio donde se forman los ciudadanos, y les dio herramientas para desconfiar de las verdades absolutas.

La Walsh política

Sin embargo, esta crónica estaría incompleta si solo recordáramos a la creadora de canciones. María Elena Walsh fue una de las voces más valientes en los años de plomo. Cuando el miedo silenciaba a la mayoría, ella publicó en las páginas de los diarios su célebre texto "Desventuras en el País-Jardín-de-Infantes".

El adiós a Béla Tarr, director de “Tango Satánico” y pionero del cine contemplativo

En un país bajo bota militar, se atrevió a decir que los argentinos éramos tratados como niños por un régimen censor. Aquella metáfora fue un acto de audacia que pudo costarle la vida, pero su prestigio era tal que ni los censores se atrevieron a tocarla. Años más tarde, su canción "Como la cigarra" se convertiría en el himno nacional de la resiliencia: la capacidad de morir y resucitar, un ciclo que parece definir la identidad misma de la Argentina.