OPINIóN

"Traidores": las maquinaciones golpistas de Bolsonaro, en la mira de la justicia de Brasil

Los relatos de aquella reunión surgen de un video que fue publicado hoy en el site del Supremo Tribunal Federal (STF). Para los investigadores de la Federal, es una prueba contundente de las maquinaciones golpistas. 

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Bolsonaro y Lula frente a frente en el primer debate en Brasil. | AFP

“Cagones y traidores”, fueron las dos palabras pronunciadas gran cantidad de veces, por Jair Bolsonaro, en una reunión con los ministros más allegados de su gabinete en el Palacio del Planalto. Durante esa cita, ocurrida el 5 de julio de 2022, cuando faltaban menos de 3 meses para las elecciones, el ex mandatario temía el triunfo del oponente Lula da Silva, como mostraban las encuestas. “Esos tipos están preparando todo, mierd…, para que Lula gane en el primer turno con fraude”. Y concluyó a los gritos: “No sirve que yo tenga 80% de los votos. Ellos van a ganar las elecciones”.

Fue el punto de partida para lanzar el operativo contra las elecciones de octubre, que terminó el 8 de enero de 2023, con el intento manifiesto del Golpe de Estado. Y la narrativa de fraude fue “elemento esencial” para mantener las bases en movilización, incluso hasta después de los comicios para justificar la destitución del ya consagrado presidente Lula, el 1º de enero del año pasado.

Los relatos de aquella reunión surgen de un video que fue publicado hoy en el site del Supremo Tribunal Federal (STF). Para los investigadores de la Federal, es una prueba contundente de las maquinaciones golpistas. 

Al principio de aquella reunión con sus más allegados, Bolsonaro dijo que el país iría a tornarse una guerrilla si Lula vencía: “Brasil se tornará un caos” pronosticó, para decir luego que el país viviría “una guerrilla, un incendio”. Fue en ese contexto que en un segundo momento, el ex mandatario atacó de lleno a los jueces del Supremo Tribunal Federal (STF) y del tribunal electoral:“Esos tipos están preparando el fraude. ¿O es que alguien cree en (Edson) Fachin, (Luis Roberto) Barroso y Alexandre de Moraes? Quien crea en ellos que levante la mano”. 

Jair Bolsonaro
Jair Bolsonaro

Fue entonces que el entonces gobernante propuso “hacer alguna cosa antes” de los comicios. Dijo, en esa instancia, “todos aquí tienen una inteligencia arriba de la media. Y todos aquí tienen algo que perder. No podemos dejar que lleguen las elecciones y ocurra lo que está pintando”. 

En el afán de comprometer a los propios, en su proyecto de prolongar su gobierno por otros cuatro años, dijo que la oposición “no está jugando”. Afirmó, con contundencia, “no podemos perder la democracia en una elección fraudulenta”. A posteriori, sugirió que los jueces de la Corte Suprema Fachín, Moraes y Barroso, estaban recibiendo 30 millones de dólares cada uno para actuar en contra de él. 

En su interés por colocar a los ministros claramente a favor del proyecto golpista, Bolsonaro no dudó en mostrar que estaba dispuesto a denunciar cualquier eventual “traición”. A modo de ejemplo de que podría despedirlos del cargo, mencionó  el caso de “traidores que pasaron por nuestro gobierno, inclusive militares”. Luego se despachó contra el general Octavio Rego Barros, que había oficiado de portavoz durante el primer año de gobierno: “Miren ese traicionero que mandé para Estados Unidos, con un sueldo de 22.000 dólares por mes. Ese tipo se convirtió en enemigo mío”.

No fue desde luego el motivo por el cual sus principales ministros, militares y civiles, adhirieron a la demanda del jefe de Estado para actuar antes incluso de las elecciones.

Jair Bolsonaro al borde del precipicio

El general Walter Braga Netto, que era entonces ministro de la Casa Civil y luego lo acompañó en la fórmula presidencial como candidato a vice, se plegó a la campaña golpista. Otro tanto hizo el general Paulo Sergio Nogueira, al frente del Ministerio de Defensa, pero éste reveló detalles que debería haber guardado: “Estoy en la línea de contacto con el enemigo”, indicó. Se refería a que, por invitación del propio colegio electoral, formaba parte de la comisión de transparencia. Según declaró Nogueira en esa reunión de julio del 2022, “voy a iniciar la guerra. Tenemos que intensificar las acciones en ese sentido”.

A continuación ocurrió un episodio protagonizado por el general Augusto Heleno, de Seguridad Institucional, que obligó al ex presidente a silenciarlo por precaución. El funcionario sostuvo que era preciso “dar vuelta la mesa antes de las elecciones” y que eso significaba actuar “contra determinadas instituciones y personas”. Evaluó que “después de los comicios será muy difícil tener alguna perspectiva, porque ellos (los opositores) van a hacer todo a la perfección”. 

Sin prever las consecuencias, Heleno abundó en detalles, dijo que la Abin (Agencia Brasileira de Inteligencia) iría a infiltrarse en las campañas de los opositores, para “acompañar lo que están haciendo”. Bolsonaro le pidió que callara sobre el asunto: “Esta reunión está siendo grabada y los temas como ese los tratamos en forma reservada en mi oficina”.

 

Gi