Pude participar del evento Argentina Week realizado en Nueva York entre el 9 y 12 de marzo. Y la primera conclusión es que fue una semana clave para reposicionar a la Argentina ante los mercados globales y los inversionistas. Y lo fue en un contexto mundial de guerras que hace que los grandes capitales mundiales vean con especial atención a América y específicamente a la región latinoamericana. El encuentro fue el mayor road show internacional realizado por el país en décadas; ahora debería empezar la etapa de las concreciones durante los próximos meses.
La presencia y el respaldo explícito de instituciones financieras líderes constituyeron una señal relevante para el mercado, que observa a la Argentina con renovado interés. Reuniones sectoriales como energía, minería, agro y tecnología, fueron los ejes temáticos centrales de atracción con empresas, fondos y autoridades estadounidenses.
Argentina presentó los avances en Vaca Muerta, la expansión de infraestructura y oportunidades para incrementar exportaciones de gas y petróleo. Tuvieron un rol protagónico de gobernadores provinciales, claves para destrabar proyectos y garantizar estabilidad jurídica. Entre los mandatarios estuvieron los de Catamarca, Chubut, Corrientes, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan y Santa Cruz. Gobernadores patagónicos y cuyanos expusieron proyectos provinciales ante inversores interesados en cadenas de valor energéticas. Y las provincias del NOA destacaron su potencial en litio y minerales críticos, en el marco de una creciente demanda global por tecnologías limpias.
El Gobierno enfatizó el potencial del país para convertirse en exportador confiable de alimentos, petróleo, gas y tierras raras, en un contexto geopolítico mundial complicado y con incertidumbres por mucho tiempo. Se realizaron reuniones con los CEO de las principales empresas globales y argentinas, y se destacó el talento calificado y la creciente inserción del país.
Aunque el evento no se diseñó con la intención de anunciar inversiones específicas, lo cierto es que muchos empresarios comunicaron futuras inversiones en el país, dejando resultados concretos y líneas de acción a seguir: reactivación del diálogo con bancos globales sobre potencial financiamiento para infraestructura, energía y digitalización. Interés ampliado de fondos estadounidenses en litio y energías renovables; y compromisos preliminares de empresas tecnológicas para expandir operaciones o aumentar personal en Argentina.
El evento de Nueva York dejó una impresión positiva en los principales operadores de los mercados internacionales, especialmente por la articulación entre sector público y privado. Si bien se espera con optimismo que los anuncios concretos llegarán en los meses por venir, la semana marcó un punto de inflexión en la reconstrucción de la confianza internacional. El desafío será transformar este renovado interés en inversiones efectivas, dentro de un marco de estabilidad macroeconómica y con crecimiento económico sostenido.
* Socio de Advisory de KPMG Argentina.