OPINIóN
Lejos de James Bond

El día a día de los diplomáticos rusos

Mezcla de políticos, oradores y maestros de ceremonia los diplomáticos rusos no la tienen fácil: “se complica debido a la campaña rusófoba de los países occidentales”, dice el autor. En Argentina, el 29 de septiembre, y en Rusia, el 10 de febrero, la diplomacia tiene agenda recargada, pero un día de celebración.

Embajada de Rusia en Bs As 20260206
Embajada de Rusia en Bs As. | Collage Wikipedia

En la conciencia popular la carrera diplomática está rodeada de mitos y a menudo se percibe a través del prisma de los estereotipos de la "dolce vita", trajes a la moda, recepciones glamorosas, brisas de champán y la estadía lujosa en el extranjero.

Podría parecer que los problemas internacionales se resuelven por sí mismos mientras los diplomáticos están inmersos en la vida social. Algunos los imaginan como héroes de historias de espías, como James Bond: encantadores, misteriosos y capaces de resolver cualquier asunto con facilidad. En el cine y la literatura se los representa llevando a cabo negociaciones secretas y sorteando las intrigas de los poderosos.

En realidad, nuestro trabajo dista mucho de esas imágenes brillantes. Detrás de las mismas se esconde el trabajo diario: sumergirse en grandes cantidades de información, analizar a fondo las posiciones de los socios, realizar consultas, explicar y defender los enfoques nacionales, buscar compromisos, redactar documentos operativos y analíticos, preparar propuestas para los dirigentes.

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Un buen diplomático es político, economista, abogado, científico cultural, historiador y orador público, todo en uno. La erudición, el dominio de idiomas, la mentalidad abierta, la capacidad de expresar con claridad sus ideas, la comprensión de las características del país anfitrión y un enfoque objetivo son esenciales. La entereza, el tacto y la dedicación también son las cualidades personales muy importantes. Pero lo más valioso es el patriotismo, sin un profundo amor por la Patria, es imposible defender verdaderamente su buen nombre.

Un buen diplomático es político, economista, abogado, científico cultural, historiador y orador público, todo en uno. La erudición, el dominio de idiomas, la mentalidad abierta, la capacidad de expresar con claridad sus ideas son esenciales"

La diplomacia clásica rara vez llama la atención con palabras altisonantes o acciones espectaculares; es precisamente la escrupulosidad diaria la que ayuda a mantener el diálogo, desarrollar la cooperación y encontrar soluciones mutuamente aceptables.

El día a día de los diplomáticos rusos

Este trabajo a menudo implica una separación prolongada de su Patria y otras dificultades: los diplomáticos y sus familias deben dejar sus hogares, a seres queridos y amigos durante largos períodos de tiempo, adaptándose a un clima, cultura e idioma inhabituales. A veces, esto ocurre en circunstancias difíciles desde el puntoa de vista militar y político. La inestabilidad geopolítica actual y las transformaciones globales aumentan la presión.

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Para los diplomáticos rusos, este contexto se complica actualmente aún más debido a la campaña rusófoba de los países occidentales, a menudo acompañada de arrebatos agresivos. En resumen, dicha profesión no es segura para nada. Desafortunadamente existen varios ejemplos trágicos: los embajadores Alexander Griboyédov, asesinado en 1829 en Persia, y Andrei Kárlov, disparado en 2016 en Ankara, los miembros del personal de la Embajada en Kabul asesinados en un atentado terrorista en 2022.

Embajada de Rusia en Bs As 20260206
Embajada de la Federación de Rusia en Argentina.

Nuestra festividad profesional, el Día del Diplomático, que se celebra en Rusia el 10 de febrero, tiene sus raíces en las tradiciones centenarias del servicio diplomático ruso (la primera mención del Posolskiy Prikaz, la primera agencia de política exterior, data de esta fecha en 1549). Simboliza la devoción de la Patria e incansable defensa de sus intereses para garantizar el poder y la autoridad de nuestro país.

En Argentina, el Día del Diplomático se celebra el 29 de septiembre, fecha en la que los católicos celebran al Arcángel Gabriel, portador de la "buena nueva", enfatizando la importancia del diálogo como herramienta para alcanzar la paz y la armonía, lo que de hecho es nuestro principal objetivo.

En Argentina, el Día del Diplomático se celebra el 29 de septiembre, fecha en la que los católicos celebran al Arcángel Gabriel, portador de la 'buena nueva' "

No es casualidad que frente al edificio de la ONU en Nueva York se encuentren las esculturas Convertir las espadas en arados de Yevgeny Vuchetich y El bien vence al mal de Zurab Tsereteli, así como No a la violencia (revólver anudado) de Carl Fredrik Reuterswärd, lo que demuestra el deseo de resolver conflictos y asegurar la armonía entre los pueblos.

Diplomacia, día del diplomático 20260206
El bien vence al mal de Zurab Tseretel, en Nueva York.

A lo largo de los siglos Rusia ha formado muchos diplomáticos destacados, como el canciller Alexander Gorchakov, quien logró revertir las consecuencias adversas de la Guerra de Crimea para el Imperio ruso, o Andrei Gromyko, quien dirigió el Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS durante muchos años, participó en la creación de la ONU y fue una figura clave en las negociaciones de desarme y la resolución de crisis globales.

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No a la violencia, escultura de Carl Fredrik Reuterswär frente al edificio de ONU en Nueva York.

Durante la Gran Guerra Patria la primera embajadora, Alexandra Kolontai, desempeñó un papel clave: en gran medida gracias a sus esfuerzos, Suecia se mantuvo neutral.

Incluso los enemigos más acérrimos de nuestro país consideran al actual Ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, como un profesional excepcional y lo respetan. Muchos clásicos de la gran literatura rusa consideraron como un honor trabajar en el Ministerio de Asuntos Exteriores: además de Alexander Griboyédov, Alexander Pushkin, Fyodor Tyutchev y Alexei Tolstoy.

En el Día del Diplomático, reflexionamos una vez más sobre nuestroaporte a la causa común. Las trayectorias profesionales varían, pero la comprensión de que representamos nuestro país y lo servimos da un significado especial a nuestra labor diaria, llenándonos de sentimientos de orgullo, justicia y pertenencia, uniéndonos a todos nosotros en un gran equipo de personas con ideas afines.

*Embajador de Rusia en Argentina