27th de February de 2021
OPINIóN Polémica
29-12-2020 13:31

Se fue Fidel, pero está Francisco

La biografía de Fidel Castro de Loris Zanatta busca comparar el marxismo a la Iglesia Católica.

29-12-2020 13:31

Los libros y  frecuentes artículos del historiador Loris Zanatta nunca pasan desapercibidos. La reciente publicación de la biografía de Fidel Castro, con el agregado “El último rey católico”, está destinado a despertar polémica por el intento de equiparar el marxismo a la Iglesia Católica socios en el combate contra el capitalismo y el liberalismo acusados ambos por todas las desgracias que aquejan a la humanidad y al planeta.  

La biografía de Castro constituye una revisión de la historia de Cuba. El libro presenta la simbiosis entre el líder y el destino del país no sólo en los acontecimientos públicos sino en los esfuerzos para moldear la vida privada de los ciudadanos y lograr una sociedad nueva donde no haya vicios,  corrupción y elementos indeseables. El libro contiene múltiples referencias a las campañas moralizadoras del régimen para homogeneizar al país y presentarlo ante el mundo como un ejemplo de virtudes en contraposición a la decadencia de occidente.

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Los antecedentes de haber nacido en contacto con la producción azucarera y sus estudios en escuelas jesuitas son presentados como determinantes  del mundo que ambicionaba Fidel.  El marxismo aparece sólo como un instrumento para consolidar el poder después del triunfo de la revolución.  Las primeras medidas de gobierno fueron similares a las adoptadas en otros países por los regímenes comunistas: centralización del poder político, unanimidad en las elecciones, abolición de la justicia,  nacionalización de empresas, cierre de la economía y control militar. Cuba, con sus diferencias folclóricas, no se distinguió de lo sucedido en Rusia, China, Vietnam, Corea o Camboya. 

Con las herramientas de Loris Zanatta se podría afirmar que en todos esos países también hubo una búsqueda de la sociedad perfecta para lo cual siempre se justificaban los medios; solo basta recordar la Revolución Cultural de Mao o la sociedad campesina  de Pol Pot. Eran el futuro, el resto  decadencia. La propiedad privada representaba el  individualismo, el saqueo, el egoísmo y promovía la desigualdad. En cambio, el Estado simboliza el altruismo y el bien común. En esta secuencia muy bien explicada para Cuba la Iglesia Católica y el Marxismo son iguales.

El libro de Loris Zanatta es una odisea a los recónditos espacios de un personaje que dominó la vida de Cuba y que fuera el referente del combate contra el capitalismo 

El antagonismo con los Estados Unidos convirtió a Cuba en víctima recibiendo todo el apoyo de la Unión Soviética. Los capítulos sobre la expansión militar en África y América Latina,  los contactos en Medio Orienta y el apoyo a los movimientos guerrilleros muestran el activismo para expandir la revolución cuyos esfuerzos recaían sobre el pueblo cubano. Loris Zanatta recuerda que Perón rechazó primero el ofrecimiento para cambiar su residencia, y luego en 1974 le solicitó terminar con su apoyo a la juventud  al decir “Las revoluciones no pueden ser idénticas…es preciso que cada uno actúe dentro de su soberanía con sus propios métodos”.

Cuando se cortó la ayuda soviética, Fidel Castro recurrió a Juan Pablo II  para invitarlo a Cuba en noviembre 1996. La visita se concretó en  1998, la de Benedicto XVI en 2012 y la de Francisco I en 2015. Hubo una segunda oportunidad en febrero 2016 para reunirse con Cirilo I, Patriarca de Moscú. Los diálogos entre Fidel y Juan Pablo II fueron recogidos en el libro de Jorge Bergoglio en 1998. 

El libro de Loris Zanatta es una odisea a los recónditos espacios de un personaje que dominó la vida de Cuba y que fuera el referente del combate contra el capitalismo y al liberalismo con la palabra pero también con la violencia de las armas. La fuerza de su fe irradiaba un magnetismo fulgurante que convirtió  a La Habana en  lugar de peregrinación. Fidel cerró una etapa. Xi Jinping es un marxista travestido. Pero la utopía no desapareció. Francisco tomó  su lugar, y  pasada la pandemia el Vaticano volverá a ser el  destino de los creyentes  revolucionarios. Quizás hubiera sido mejor titularlo el “penúltimo rey”.   El libro de Loris Zanatta merece una lectura cuidadosa para refrescar las consecuencias cuando un líder trata  de imponer su voluntad omnipotente  a toda una sociedad.         

 

  

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