miércoles 12 de mayo de 2021
OPINIóN opinion
02-05-2021 07:07

Finanzas solidarias para la reconstrucción en la pospandemia

02-05-2021 07:07

La próxima emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG) por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) representa un paso en la dirección correcta y a la vez refleja el potencial de la asistencia al desarrollo cuando la comunidad global alcanza acuerdos mínimos.  

Al inicio de la pandemia en 2020, el gobierno de los Estados Unidos se negó a emitir los DEG que generarían un alivio a los países miembros del FMI. La aprobación de esta emisión bajo la administración del Presidente Biden es un giro tan acertado como necesario.

Hacia adelante es oportuno crear los mecanismos de cooperación para optimizar el uso de estos DEG, para que puedan fortalecer mediante intercambios o con la creación de fondos comunes las reservas internacionales de los países con más urgencias.

Otras decisiones de la comunidad internacional deberían ir en el mismo sentido de proveer liquidez al sistema financiero mientras dure la crisis sanitaria. Este ha sido uno de los ejes centrales de la Cumbre Iberoamericana que tuvo lugar en Andorra, y que mereció el apoyo abrumador de todos los participantes, más allá de las diferencias ideológicas que pudieron surgir en otras temáticas.  

También fue eje de la histórica conversación que la Secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, mantuvo con Eric LeCompte, Director Ejecutivo de la Red Jubileo en Estados Unidos, y con un amplio universo de líderes inter-religiosos, que estuvo dedicada a generar conciencia sobre la necesidad de aliviar la carga del endeudamiento en los países de ingresos bajos y medios. No se trató de un encuentro meramente espiritual. Se trató de un histórico encuentro donde lo espiritual se encarnó en un conjunto de propuestas para aliviar la humanidad herida de buena parte del mundo. Y se hizo en el corazón de las finanzas internacionales.

Precisamente, fue LeCompte quien compartió las reflexiones de este encuentro en la tercera reunión plenaria del Consejo Económico y Social que tuvo lugar días atrás con la apertura del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, y la participación de los expertos internacionales y asesores externos del Consejo, Jeffrey Sachs, Rebeca Grynspan, y Alicia Bárcena. (para ver detalles, se puede consultar www.argentina.gob.ar/consejo)

Se trató de un encuentro sumamente importante, porque junto a representantes del movimiento obrero, el mundo empresarial, los movimientos sociales, el ámbito universitario y científico y tecnológico, se desarrolló una profunda exposición del marco político y conceptual que inspira a la Argentina, más allá de toda diferencia partidaria, a encaminar negociaciones internacionales y desplegar una diplomacia económica que contribuya a superar nuestras restricciones externas.

Durante la reunión se analizaron otras alternativas para proveer de liquidez a los países en desarrollo. Una de ellas es la necesaria revisión del sistema de calificación de riesgo crediticio, que condiciona la asistencia financiera de los bancos de desarrollo y limita su capacidad prestable al exigir condiciones que desconocen el carácter cooperativo de las instituciones y su condición de acreedor privilegiado.

También existe cada vez mayor consenso sobre la necesidad de avanzar en una tributación específica para grandes corporaciones, que dé cuenta de la concentración actual de los ingresos, del creciente poder de mercado y la formación de rentas oligopólicas.

Las nuevas tecnologías proveen nuevas herramientas para combatir la evasión de impuestos y avanzar en el intercambio de información que termine con paraísos fiscales vaciadores de arcas públicas.

En estas acciones la gobernanza mundial estará avanzando en la construcción de una arquitectura financiera solidaria que contribuya a la reconstrucción pospandemia de la economía global.

Esta reconstrucción tiene que tener al bienestar de las personas en el centro. Como sostiene el Papa Francisco en la carta enviada a los participantes de las recientes Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el FMI, “si queremos salir de esta situación como un mundo mejor, más humano y solidario, hay que idear formas nuevas y creativas de participación social”.

El desafío es monumental y por eso debemos valorar cada avance, por pequeño que parezca, cuando proviene del consenso. Con el compromiso y el esfuerzo de cada día estaremos entre todos construyendo un mundo más solidario que es, en definitiva, un mundo mejor. Desde el Consejo Económico y Social, creemos que desde este espíritu se inicia el camino diferente.

 

*Presidente del Consejo Económico y Social de la Argentina.

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