miércoles 30 de noviembre de 2022
OPINIóN Ciberbullying

Levando la Mas(s)a de odios

La historia mundialista de Toto Massa, las duras críticas sociales contra un adolescente de 17 años, la "portación" de apellido y el caso de un joven que quedó atrapado en las redes de los pescadores que arrasan con todo.

18-11-2022 18:00

Los emisarios del odio aprovechan todo lo que está a su alcance para transformarlo en levadura y que así aumente la masa de odios. No alcanza con el casi matricidio y la violencia real, simbólica y discursiva de cada día, que ahora, sin conocer los medios con lo que casi logra su fin y su sueño, cubrir el mundial de fútbol, le pegan al hijo del Ministro de Economía, un adolescente de 17 años. Incluso el “caricaturista” Nik, aprovecha el árbol caído, una vez más, para sacar leña y colaborar con el recalentamiento del escenario político. 

Tras las críticas por viajar a Qatar, el hijo de Massa vuelve a Argentina: "Voy a hacerle juicio a quienes mintieron"

Tomás “Toto” Massa recibió comentarios de odio, amenazas y cortantes ironías cuando publicó en las redes sociales que viajaba con un grupo de amigos a cubrir el mundial de Qatar. Y a partir de ese relato, quedó atrapado en las redes de los pescadores que arrasan con todo con tal de aumentar la grieta y destruir al otro. Sí, destruir, no construir desde el diálogo. El ejercicio que proponen hoy es el del odio, la violencia, la destrucción de lo diferente, como en los tiempos más oscuros de la humanidad, para instalar un discurso único, una Verdad por sobre todas las eventuales verdades

Tras la renuncia a su sueño, Toto comentó en Twitter: “Primero que nada: Quiero contarles que decidí renunciar a cubrir el mundial en Mundo Selección”. Y luego agregó que: “La empresa que señalan no tiene nada que ver con el trabajo de mis viejos ni con el Estado”. Es así, Toto, el problema no es quién te contrató ni cómo hubieses llegado al mundial, sino el hecho de ser el hijo de…, la portación de apellido, ni más ni menos, como otros que portan gorras y ropa deportiva y son tildados de chorros.

El hijo de Sergio Massa lo defendió en redes: “Mi viejo se está jugando la vida”

Diferente hubiese sido si se investigaba y se confirmaba que el hijo de Massa se subió a un avión con fondos del Estado o con una “beca” de dudoso origen. Pero no, como un hombre despechado que lastima a sus propios hijos para castigar a su ex mujer, los odiadores de turno no dudan en apretar el gatillo o acosar a un muchacho con tal de sacar provecho, votos y el poder necesario en un país en el que la peor inflación es la de los odios y el diálogo que se está devaluando para que la moneda corriente sea la violencia.

Basta. Con los pibes y con las pibas, no. El problema son los adultos, los que endeudaron y vendieron la patria, los que prendieron fuego el planeta y que lo único que saben hacer es echarle la culpa a otros gobiernos.