miércoles 25 de mayo de 2022
OPINIóN Opinión
04-03-2022 08:00

Violaciones: la responsabilidad de los medios ante la sociedad

En medio de la indignación por la violación cometida por seis varones a una joven de 20 años, en el barrio de Palermo, es válido reflexionar sobre qué es lo que trastabilla en los encuadres de los medios cuando se cubren estos vejámenes.

04-03-2022 08:00

En medio de la indignación por la violación cometida por seis varones a una joven de 20 años, en el barrio de Palermo, es válido reflexionar sobre qué es lo que trastabilla en los encuadres de los medios cuando se cubren estos vejámenes.

Desde hace varios años un sector de la comunicación, la academia y las redes de periodistas feministas trabajan para que las buenas prácticas logren instalarse en las narraciones mediáticas. Sin embargo, esa tarea de humanizar los relatos y acercar a la sociedad el sufrimiento de las víctimas se malogra ante comentarios misóginos que pueden expresar algunos conductores frente a cámara.

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El patriarcado hace de los encuadres mediáticos el aliado ideal para seguir creando sentidos equivocados. A veces no solo dudan de una víctima, sino que hacen en torno al hecho una irresponsable charla de panelistas donde abundan los lugares comunes y los imaginarios sexistas. Tremendo error: los medios tienen la responsabilidad de brindar la información socialmente necesaria, que es la que requiere la ciudadanía para reclamar y decidir sus acciones políticas, económicas y sociales.

En este sentido el exdelegado del Ministerio de la Igualdad de España, Miguel Lorente sostiene que los medios tienen triple responsabilidad a la hora de trasmitir los casos de violencias machistas: “por un lado la de informar con profesionalidad, por otro la de crear opinión, desmontar mitos y creencias levantadas alrededor de esta violencia para dejarla oculta tras el muro de las apariencias”. Y en tercer lugar señala que los medios a causa de su masividad: “tienen la responsabilidad añadida de ser la principal fuente de conocimiento sobre violencia de género para la sociedad”.

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Ante el momento actual y frente a un hecho que ha impactado a toda la sociedad, es de utilidad remarcar cinco criterios para un encuadre de calidad en los trabajos periodísticos en los casos de violaciones:

  1. La violación no es tener sexo con otra persona: una violación hace referencia a un acto de coacción o amenaza hacia una persona con el fin de que lleve a cabo una determinada conducta sexual. No existe el consentimiento y puede haber un consentimiento forzado por la coacción.  En cambio, tener relación sexual supone un deseo el consentimiento de las partes.
  2. La víctima es la víctima: desterrar los idearios condenatorios de quien sufre el ataque sexual. Las violaciones no admiten un análisis ambivalente, no es ético buscar justificativos a los actos violentos de los agresores. La duda, que muchas veces cae sobre la víctima, es solo es una de las píldoras de fácil acceso que desenfoca el problema y revictimiza.
  3. Contribuir a desterrar la cultura de la violación: esta expresión que se refiere a todas las formas en las que la sociedad adopta costumbres y actitudes que van desde culpar a las víctimas (victimblaming), minimizarla y hasta la negación. La cultura de la violación está en las entrañas del patriarcado: es alimentada todos los días a través delos discursos que marcan las asimetrías sociales. La plena implementación de la Educación Sexual Integral, es urgente.
  4. Acudir a fuentes responsables: la selección de fuentes debe ser cuidadosa y acudir a la mirada profesional que ayude desentramar la problemática. En estos días la repetición de los vídeos, de las voces de indignación, entre otras, tuvieron amplio espacio en los medios. Pero las audiencias necesitan saber que lo sucedido no es un hecho aislado,que se trata de una manifestación de la cultura de la violación, que un hecho de violencia no discrimina geografías, horarios, ni nivel de educación.
  5. Fomentar el rol de Testigx activx:  el rol de Natalia, dueña de la panadería de la calle Thamesindicade manera ejemplar cómo se debe actuar cuando sabemos de algún hecho o lo presenciamos.  Natalia no dudó en llamar al 911 y denunciar. Esta acción es una oportunidad para crear conciencia sobre la no naturalización de actos de violencias y la importancia de interpretar esos hechos desde la empatía, y actuar de manera responsable ante ellos.

 

El uso de argot inclusivo es una decisión de la autora.

* Nor Loto. Mgtr. en Periodismo y Medios de Comunicación, docente universitaria, autora de Para Contarla Mejor, Aportes para optimizar las narrativas periodísticas de los casos de violencias contra las mujeres.