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OPINIóN / Análisis
miércoles 8 abril, 2020

Li Wen Liang, las Malvinas y el anillo de Spinoza

Especulaciones políticas, intereses individuales y vidas que se pierden. Ayer y hoy, ¿será por siempre?

Coronavirus Foto: rottonara /en Pixabay
miércoles 8 abril, 2020

Li Wen Liang es el colega chino que alertó sobre una rara neumonía que no era común y que arrastraba a la muerte a los pacientes de su provincia y es el primer héroe de esta inmensa multitud de profesionales del arte de curar, enfermeros, paramédicos, personal de maestranza, asistentes sociales, psicólogos, etc, que están tratando de  curar, consolar y paliar en su medida y armoniosamente esta pandemia sin antecedentes en el último siglo.

Pero este médico chino también alertó antes de morir de coronavirus, que "debe haber más de una voz en una sociedad sana" o sea afirmó la imperiosa necesidad del pluralismo, en toda Nación, que se diga y se proclame democrática.

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Por otra parte, el 2 de abril, aniversario de la tragedia de Malvinas -desencadenada por la genocida dictadura nazi del 76- nos hizo recordar nuestra capacidad de invisibilizar las cosas. Federico Lorenz nombrado por la administración anterior, por concurso, Director del Museo de Malvinas y renunciante cuando comenzaron los recortes producidos por la deuda impagable, recordaba por radiotelefonía en la audición de Reynaldo Sietecase, que nosotros nombramos a las islas como dos macetas perdidas de nuestro balcón, pero no hacemos hincapié en nuestra casi despoblada Patagonia, ni en nuestro litoral marítimo, quizás el más rico del Planeta. Uno de los hechos más inconsistentes, si aspiramos, como lo creía en el siglo pasado Arturo Frondizi, a constituir una Nación integrada y en desarrollo; como así también se eligió en aquel momento invisibilizar a esos heroicos chicos que en Malvinas sacrificaron sus vidas, los que no regresaron y sus cuerpos y su salud mental muchos de los que lograron volver a casa, después de la cruenta guerra.

Pandemia…y después

¿Pero es que acaso fue aquí solamente donde Mauricio Macri degradó a la Salud Pública de Ministerio a Secretaría? No es así, la Francia del elegante Macrón sacó del presupuesto galo 1600 millones de euros en 2018, lo cual concluyó en desempleados, vaciamiento de consultorios y profesionales, suicidios y falta de compra de insumos sanitarios, indispensables en estos momentos de la epidemia mundial.

Habría que preguntarse porque se suicidó el Ministro de Finanzas de una de las zonas más ricas de Alemania. Y habría que seguir interrogándose sobre los inconsistentes recortes en Salud en España, del fascista Salvini en Italia, del siempre sonriente Trump que puso marcha atrás con los tímidos avances de Barack Obama sobre el proyecto integral de Salud Pública de Hillary Clinton, nunca aprobado por los republicanos en EEUU, y de la caída de todos los presupuestos ligados a la salud y a la educación del pueblo brasileño por el inefable Bolsonaro, que ha seguido diciendo aquí y ahora, que el calentamiento global y el coronavirus son invento de la Ciencia y la Técnica contemporánea.

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También invisibilizamos que estas increíbles políticas así como los paraísos fiscales donde los más grandes birlan a las Naciones de sus impuestos que permitirían un capitalismo de raíz keynesiana, o sea, adecuados presupuestos en salud pública, educación, ciencia y tecnología, tienen como contracara uno de los más escalofriantes aumentos en los ítems de construcción de armas y en la compra-venta de armamentos, mientras el tráfico de drogas goza de una excelente salud planetaria y el tráfico de personas está detenido por el coronavirus y por la invisibilización que el Norte planetario hace de las migraciones producidas por las sucesivas guerras de Afganistán , Irak, Siria y la huída africana motivada por la desertificación climática y las guerras tribales.

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El Papa Francisco dijo ante la desierta Plaza de San Pedro: "No nos hemos detenido ante las llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo, hemos continuado imperturbables  pensando en mantenernos sanos en un mundo enfermo. Mientras Martin Luther King, el mártir de los derechos civiles nos advertía: "puede ser que hayamos llegado en muy diferentes barcos, pero ahora estamos en el mismo bote ". Y desde el fondo de la Historia en el siglo XVII, Baruch Spinoza, quizás alcanzaría a mostrarnos  su anillo, que decía simplemente: Caute, Cautela, o sea, Cuidado...el mejor lema para esta época de pandemia.


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