Crisis en Medio Oriente, el petróleo en el centro de la geopolítica, dos grandes potencias en intensa disputa, la región envuelta en cruzadas ideológicas, las doctrinas de seguridad hemisférica de Washington activadas y, puertas adentro, falta de diálogo y extremismos económicos.
Como si no hubieran pasado 50 años de aquel 24 de marzo de 1976, que abría la página más oscura de la historia argentina, el presente parece conjurarse para reinstalar en el tablero geopolítico un conjunto de piezas conocidas. Pero veámoslo así: entender el orden mundial en el que ocurrió aquello lo hace más inteligible. Sí, este es otro mundo: emergió una China capitalista y la Inteligencia Artificial nos arrasa. Pero, por eso mismo, se hace más urgente revisar la respuesta que dimos al orden mundial de 1970-1980 y sus consecuencias, y debatir qué hacer ahora para escapar de la condena de Sísifo remontando una y otra vez la misma piedra.
La época de la dictadura vista por una hija de Montoneros
Como exponemos en el episodio especial de Efecto Mariposa “1976 - 50 años”, el examen de aquellos años muestra que nada fue totalmente blanco o negro, y que incluso los militares que nos gobernaron hasta 1983 ensayaron una política exterior de varias caras, movidos por distintos objetivos y con resultados dispares.
Como explica la historiadora María Cecilia Míguez, son siempre intereses los que van determinando -en aquella época de Washington a Moscú, hoy a Beijing- qué cantidad y calidad de vínculos establecer con el mundo y sus grandes potencias. Analizar esos intereses, de ayer y hoy, si son sólo sectoriales o son nacionales, si acentúan la dependencia o favorecen el desarrollo, permite definir con precisión si una política exterior es política de Estado y la más adecuada.
Una historia de engaños y ocultamientos
“Tenemos que encontrar un mecanismo de convergencia entre los pensamientos y la acción, entre el derecho y el conflicto”, nos dice el embajador y ex vicecanciller Carlos Olima, expulsado del servicio exterior aquel 24 de marzo. Es que la política exterior de un país no puede ser resultado de una facción, de un gobierno o de un momento, sino fruto de un debate amplio. Una política de Estado que, apoyada en la memoria, vele por los intereses nacionales. Medio siglo después, es el mínimo consenso que nos demanda la democracia.
(*) “Efecto Mariposa” es un ciclo de conversaciones sobre política internacional producido por Fundación Embajada Abierta y conducido por Jorge Argüello que se emite por Canal E los jueves a las 22 y los domingos a las 23