El Gobierno bonaerense comenzó a analizar los prontuarios de unos 300 detenidos que fueron liberados a condición de que usaran una pulsera electrónica que les impidiera salir de sus casas. El ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, confirmó que se revisan los casos de los beneficiados con monitoreo electrónico y precisó que hubo inspecciones este fin de semana sobre 296 pulseras electrónicas que se otorgaron a imputados.
Según se estableció, un acusado no estaba en su casa, mientras que en otros diez casos, los aparatos presentaban fallas. "Estamos revisando cada legajo criminológico de los 300 delincuentes para enviarle a cada uno de los jueces nuestra sugerencia", acerca de la factibilidad o no de que permanezcan con pulseras electrónicas, señaló en declaraciones públicas. Casal también cuestionó la decisión del juez Nicolás Schiavo de conceder la morigeración de la prisión de Ángel Fernández, hoy detenido por la masacre de Campana.
En ese sentido, subrayó que "es importante que cuando (un magistrado) ejerce el imperio de la justicia, (recuerde que) no lo hacen por derecho propio". Casal resaltó el "enojo" del gobernador Daniel Solí frente a la actitud del juez Schiavo por haber liberado a Fernández.
Fuente: DYN
Como siempre, se revisan métodos pero no hay responsables
Scioli está "enojado" y su gobierno puso bajo la lupa los casos de los 300 condenados que están en sus casas con las famosas pulseras... que se cortan si no se paga el teléfono.