Un juez de la ciudad de Bahía, Brasil, dictó la prisión preventiva para el turista argentino Sebastián Fernando Ayala, quien está acusado de cometer gestos racistas contra el empleado de un restaurante el miércoles 15 de julio, mientras estaban observando las imágenes por televisión del partido que por el Mundial 2026 protagonizaron Argentina e Inglaterra.
Ayala, quien ya regresó a Buenos Aires, según las grabaciones que se difundieron a través de redes sociales y que le llegaron al juez, le habría hecho gestos de "mono" a otro joven brasileño que estaba en el lugar.
De acuerdo a la resolución del magistrado Marcelo Lagrota el episodio constituye una “violación a la dignidad humana” y se encuadra en el delito de injuria racial, penado en Brasil con hasta cinco años de prisión.
Junto a un grupo de compatriotas, Ayala había concurrido al restaurante para ver el partido y luego de uno de los goles, de acuerdo a las imágenes que se difundieron, festeja dirigiéndose a un empleado afrobrasileño de manera despectiva. Otro trabajador grabó la secuencia con su celular, un registro que ya está incorporado al expediente.
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Ayala estaba en Brasil desde el 10 de julio y tenía pasaje para regresar a Argentina este domingo 19, pero adelantó su vuelo para el día posterior al incidente. Las cámaras de seguridad del aeropuerto de Salvador registraron su salida, lo que llevó a la Policía Civil a solicitar su captura internacional. La investigación quedó a cargo de la Comisaría de Cairú, que también procedió a tomar declaración al personal del local y a otros testigos.
Este caso se suma a una serie de episodios recientes que tuvieron como protagonisas a otros ciudadanos argentinos en Brasil. Entre ellos figuran la detención de la abogada Agostina Páez en Río de Janeiro por insultos racistas en enero, el arresto de José Luis Haile tras agredir verbalmente a una repartidora en Copacabana, y el procesamiento de Eduardo Emilio Murías en Minas Gerais por enviar mensajes discriminatorios sobre un niño afrobrasileño en un tren turístico, según consignó la agencia Noticias Argentinas.
En su resolución el juez Lagrota sostuvo que el uso de gestos racistas “no puede ser tratado como una broma”, y advirtió que minimizar estos actos “es uno de los mecanismos más perversos del racismo estructural”.
La Policía brasileña evalúa solicitar asistencia internacional para avanzar con la captura de Ayala, mientras el caso continúa bajo análisis judicial.