viernes 07 de mayo de 2021
POLICIA Muerte, desaparición y mistero
31-01-2019 13:13

Diez años sin Luciano Arruga: aún no hay responsables por su muerte

Una década después, la causa está en etapa de instrucción. Solo fue condenado el policía Diego Torales, por haber torturado a Luciano 4 meses antes de su muerte.

31-01-2019 13:13

Luciano Arruga era un chico de 16 años que vivía en Lomas del Mirador, partido de La Matanza, y que el 31 de enero de 2009 desapareció sin que se supiera nada de él. La sospecha apuntaba directamente a la comisaría de la zona: Luciano había sido torturado meses antes de su desaparición, por el oficial Julio Diego Torales, hecho por el cual este policía fue condenado a 10 años de prisión en 2015. La familia denunció en su momento que los apremios se dieron porque el adolescente se habría negado a robar para la comisaría.

Meses después de aquel episodio, sucedió lo peor: Luciano desapareció sin dejar rastro alguno y su cuerpo fue encontrado recién en 2014, enterrado como NN en un cementerio de la Ciudad de Buenos Aires. A partir de este hallazgo, se supo que el joven habría muerto un día después de su desaparición, aparentemente, atropellado por un auto.

Lo insólito del caso es la cadena de negligencias que existieron para no se pueda hallar el cuerpo del chico desaparecido y que hoy complican una investigación que, a diez años de sucedido el hecho, aún se encuentra en etapa de instrucción.

Seguimos sin saber cómo ocurrieron las cosas y por qué Luciano estuvo enterrado hasta hace 4 años y medio como si fuese un NN de 40 años, en un cementerio municipal de la Ciudad de Buenos Aires”, destacó la referente de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), María del Carmen Verdú. Esta abogada, que acompañó a la madre y a la hermana de Arruga desde un primer momento, agregó que la inhumación "fue autorizada por un juzgado criminal correccional de la Nación".

Luciano Arruga, caso testigo de cómo actúa la maldita policía

Con indignación, Verdú recuerda los hechos transcurridos aquel 31 de enero: “El cuerpo estaba en la morgue y la misma morgue contestó que no había ningún cuerpo de un adolescente, a pesar de que después de la desaparición se libraron oficios en todos lados. Lo mismo ocurrió con el Hospital Santojanni, donde al mismo tiempo que el cuerpo de Luciano estaba esperando para ser trasladado para la autopsia, la mamá y la hermana preguntaban si tenían algún cuerpo de esas características y les respondieron que no".

En la madrugada transcurrida entre el 31 de enero y el 1° de febrero llegaron a todos los juzgados y fiscalías huellas dactilares de Luciano Arruga. Sin embargo, a nadie del Santojanni, ni de la morgue, ni del juzgado a cargo se le ocurrió comparar aquellas señas con las del cuerpo que luego fue enterrado como NN. Verdú afirma que aún no se sabe si Luciano llegó con vida al Santojanni.

Asimismo, la abogada y militante confía en que en algún momento se sepa qué sucedió aquella noche y se encuentre a los culpables: “Así como lo encontramos seis años después, algún día vamos a saber lo que pasó”.

- ¿Pese a lo embarrada que está la causa, ¿cree que la Justicia cuenta con las herramientas para desentramar lo que pasó?

Sí. Son el aparato estatal, ¿si ellos no tienen las herramientas quién las tiene?

- Además de la Policía Bonaerense, ¿considera que hubo responsabilidades políticas?

Sí, principalmente del gobernador Daniel Scioli, encubridor de sus fuerzas policiales, y de ahí para abajo. Su ministro de Seguridad Ricardo Casal también es responsable.