Horas antes del comienzo del cacerolazo contra el gobierno nacional, dirigentes K salieron a acusar la marcha de ser organizada por "golpistas".
El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, consideró hoy que "no puede ser pensado como una ocurrencia meramente casual" el cacerolazo, porque "muchas de las organizaciones que están en su núcleo duro pertenecen a viejas expresiones de la derecha, algunas nostálgicas de la Dictadura", con "rebordes golpistas".
No obstante, el integrante de Carta Abierta, evaluó que también habrá entre los manifestantes "ciudadanos de Buenos Aires que en muchos casos han votado al Gobierno, que tienen distintos tipos de disconformidad" y "sobre ellos sí es necesario reflexionar, discutir con ellos".
"Muchas de las organizaciones que están en el núcleo duro de esa organización pertenecen a viejas expresiones de la derecha, algunas nostálgicas de la Dictadura, personajes que hace tiempo habían desaparecido de la consideración pública y cuyo tipo de argumentación o reflexión el país ha superado ampliamente", indicó González en diálogo con Radio Diez.
Destacó que hay "una heterogeneidad de la expresión del cacerolazo, desde un núcleo duro, de derecha, a veces de ultraderecha y no me quiero privar de decir que tiene rebordes golpistas, con otros círculos que van a ocurrir alrededor de éste que no necesariamente tengan las calificaciones que di".
Complot. El diputado kirchnerista y dirigente social Edgardo Depetri calificó como "una marcha opositora" el cacerolazo, y pidió al Gobierno "investigar el corte de energía de ayer" al asegurar que "no hay ninguna duda" de que hubo "algo raro" para "irritar" a la población.
"Hay que investigar el corte de ayer. El Gobierno tiene que investigar y pedir fuertes explicaciones a las empresas concesionarias. Parecería que el Diablo metió la cola ayer", para provocar un apagón que abarcó casi toda la Capital y su conurbano, indicó, en sintonía con el discurso del ministro de Planificación, Julio De Vido.
Respecto de la convocatoria del cacerolazo, insistió con que "es claramente una marcha opositora. Ha perdido el intento que algunos le quisieron dar de marcha independiente, ha perdido la frescura, la legitimidad social cuando vemos que está convocada centralmente por el Grupo Clarín, que trata de maximizar la masividad de esta marcha, y por (el jefe de Gobierno porteño, Mauricio) Macri".
En sintonía fue Eduardo Fellner quien afirmó: "Cada uno sabrá dónde está parado. Nosotros estamos confiados en este proyecto, en este plan y en este gobierno, tanto a nivel ancional como provincial".
"A los ojos". El más polémico de todos fue, nuevamente, el dirigente Luis D'Elía, quien grabó un video para dar su opinión "mirándolos a los ojos". Si bien reconoció que "están en su absoluto derecho", consideró que "hay sectores que convocan que ya no creen en la democracia y la libertad del pueblo argentino, como el Grupo Clarín, el tutor de nuestra democracia desde 1982 a la fecha y los sectores procesistas con Cecilia Pando a la cabeza"
El titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, consideró "legítima" la protesta y vaticinó que será "muy importante" en todo el país.
No obstante, Moyano confirmó que no participará de la movilización y aprovechó para descalificar el contenido de las pintadas aparecidas en el centro porteño que lo señalaron como uno de los convocantes. "Algunos chicos traviesos nos han querido mezclar y salieron a decir que 'Moyano' convocaba o algunas imbecilidades de esas"