El dirigente de la Federación Tierra y Vivienda Luis D'Elía está molesto con el gobierno nacional, cuyos funcionarios no sólo han dejado de atenderle los teléfonos sino además, de convocarlo para asistir a actos como el de hoy, en el estadio de Ferro, encabezado por Néstor Kirchner.
"Hay mucha calentura y malestar por la situación de D'Elia, con el matrimonio presidencial", reveló a DyN una fuente de la Central de Movimientos Populares (CCMP).
Según dicen en el ámbito donde se mueve el dirigente piquetero, funcionarios y áreas del gobierno nacional con los que habitualmente hablaba D'Elía, como el ministro de Planificación, Julio de Vido, o el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, ya no le atienden el teléfono.
Esa "preocupación", alrededor de D'Elía, la interpretan como una "consecuencia" del pedido que el gobierno de Israel le habría hecho a la Argentina, para "silenciar" al dirigente "en su cruzada antiimperialista", dicen. D'Elía no sólo viajó días atrás a Irán sino que durante su periplo, y luego desde Buenos Aires, se contactó con Moshen Rabbani, un ex funcionario acusado por el atentado contra la AMIA. Dentro de esa lógica, cerca del dirigente ubican al silencio del gobierno de Cristina Fernández ante ese supuesto pedido, así como "la marginación de D'Elia" para el acto de hoy de Kirchner en Ferro -movidas en las que habitualmente el oficialismo lo convocaba-, como "claras señales" hacia Israel.
Esto, sostienen, provocó el enojo y el fastidio de militantes que se referencian en la CCMP con el matrimonio presidencial, incluso "la preocupación por la seguridad de la familia de D'Elía", indicaron las fuentes.
(*) de la agencia DYN