La ministra de la Corte Carmen Argibay Molina falleció ayer a los 74 años de edad tras haber estado internada durante 11 días en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento por complicaciones renales, respiratorias y cardíacas.
La noticia, que sorprendió a sus pares, que esperaban su vuelta al Tribunal, llegó alrededor de las 14 luego de que padeciera un paro cardiorrespiratorio. La velaban anoche en el Palacio de Justicia, sede de la Corte Suprema. Hoy, a las 11.30, se realizará allí un acto de homenaje.
Argibay ingresó al Instituto de Diagnóstico el 1º de mayo para realizarse estudios sobre el colon, por la presencia de divertículos en el marco de una internación programada, pero la salud de la ministra padeció un serio deterioro a raíz de problemas respiratorios por el enfisema pulmonar crónico que padecía desde hace años, según informaron fuentes médicas.
Esto llevó a que, por precaución, fuera trasladada a la sala de terapia intensiva ya que sufrió un paro cardiorrespiratorio durante el fin de semana pasado, explicaron las fuentes consultadas.
La jueza había estado varias veces internada durante los últimos años pero se había recuperado, por lo que tanto familiares como amigos y colegas esperaban su retorno. En 2005, Argibay se convirtió en la primera mujer en ocupar un lugar en la Corte, luego de haber sido propuesta por el ex presidente Néstor Kirchner. Encabezó una política de defensa de los derechos de las mujeres, junto a su colega Elena Highton de Nolasco con quien antes de asumir como ministras ya habían inaugurado la Asociación de Mujeres Juezas, uno de sus mayores orgullos. En la Corte Suprema fundó la Oficina de la Mujer, desde donde luchaba para evitar la discriminación por sexo en el Poder Judicial.
En una de sus últimas entrevistas, Argibay explicó que “hay una cuestión cultural que lleva a considerar natural la existencia de prostíbulos, que están prohibidos en Argentina. A estos locales van a parar las mujeres secuestradas y llevadas con engaños para su explotación sexual. Los hombres dicen que pagan por sus servicios y no advierten que son cómplices en la red de trata”. Durante la rueda de preguntas en el Senado, con motivo de su nombramiento, Argibay se expresó a favor del aborto, lo que le costó serias críticas de la Iglesia católica y de algunos sectores de la derecha política argentina.
Historia. Argibay nació el 15 de julio de 1939 en el barrio de Belgrano, era la tercera hija entre siete hermanos, padre médico y madre pianista y profesora de inglés. En 1964 se recibió de abogada en la Universidad de Buenos Aires.
El día del golpe militar, el 24 de Marzo de 1976, Argibay fue arrestada en su sede laboral de la Cámara del Crimen, donde se desempeñaba como jueza. Estuvo nueve meses presa. Tras la liberación, se dedicó a la abogacía, pero volvió al Poder Judicial con el ex presidente Ricardo Alfonsín, en 1984. “Lamentamos muchísimo su muerte. Además de ministra de la Corte ha sido una gran amiga de todos nosotros”, sostuvo anoche el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.