No será fácil el primer día de trabajo de Mariano Recalde cuando el lunes sea presentado como nuevo presidente de Aerolíneas Argentinas, ya que las pérdidas de la empresa siguen profundizándose. Según informa el diario La Nación, de acuerdo a los últimos balances Aerolíneas le costó al Estado casi $200 millones en mayo, un déficit igual al que tenía en la era Marsans. La cifra aumenta a diario.
La aerolínea de bandera pierde por día un total de 6,6 millones de pesos, gastos que por el momento no cuentan con el debido control del Congreso ni otros organismos afines al tema. Las pérdidas de la empresa se engrosaron en varios millones si se tiene en cuenta que en mayo el Estado ponía por día 4 millones de pesos. En síntesis, desde la reestatización, Nación ha inyectado 2.000 millones de pesos a la misma.
Tras la renuncia del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, las cuentas Aerolíneas Argentinas vuelven a la luz pública y aunque parezca una ironía, parece que ni el propio Jaime está dispuesto a poner un peso en la comprometida línea de bandera. El miércoles pasado, a las 21.30, el ex funcionario viajó a Córdoba, pero lo hizo en un vuelo de LAN, pagado de su bolsillo. El cordobés ingresó directo a la pista con una camioneta de Aeropuertos Argentina 2000, sorteando la fuerte guardia periodística que lo esperaba en la puerta del hall de pre-embarque del aeroparque metropolitano.
La interna sindical. El recambio ministerial, con el ingreso de Juan Pablo Schiavi a Transporte y Recalde a Aerolínas, ha recrudecido la latente interna sindical que existe en la empresa entre la Asociacion de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), a cargo de Jorge Pérez Tamayo, un hombre cercano a Hugo Moyano, y la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) que lidera Ricardo Cirielli, quienes se han abrazado a la CGT Azúl y Blanca de Luis Barrionuevo.
La salida de Alak y el ingreso de Recalde, hijo del diputado Héctor Recalde, abogado de la CGT, era una de las prioridades de Moyano y Pérez Tamayo, a quien apodan "el Moyano aeronáutico" por su cercanía al líder camionero. Esta medida, que a los pilotos les cayó de maravilla, no le simpatizó tanto al personal técnico, que ve cómo su poder merma en el directorio de la aerolínea, más aún si se confirma la salida de varios hombres de Alak que lo acompañaban allí.
Lo concreto es que esta pelea ya le ha costado dinero a la empresa. Según La Nación, llegó una sorpresiva factura de 70.000 dólares desde Alemania, con firma de Lufthansa, debido al cambio del lugar de mantenimiento de un Boeing 747-400 (Jumbo), que iba a ser arreglado en una dependencia de la empresa en China, pero finalmente será arreglado en hangares de IsraelAerospace Industries, de APLA.
Un dato no menor: Pérez Tamayo cuenta la confianza plena del matrimonio k, a punto tal de que Cristina Kirchner lo eligió como piloto de su gira de 10 días por EE.UU y África.