Éramos pocos y cayó el venezolano. Antonini Wilson, investigado por haber querido ingresar al país U$S 800.000 sin declarar, estuvo a punto de quedar relacionado con un nuevo escándalo en la Argentina.
Hasta no hace poco era el dueño de una de las camionetas Hummer que abandonó cuando quedó involucrado en el denominado "Valijagate".
La camioneta 4X4 del venezolano - la misma que por éstos días le está causando dolores de cabeza a Marcelo Tinelli- tenía en la puerta el logo de Venoso C.A., su empresa fabricante y comercializadora de lubricantes para uso automotriz.
Sobre este caso, el juez federal Norberto Oyarbide se declaró en las últimas horas incompetente y elevó a la Corte Suprema de Justicia toda la causa.
Se investiga a decenas de diplomáticos extranjeros y a funcionarios de la Cancilleria por la importación de lujosos autos deportivos y todoterreno con franquicia impositiva.