Organizaciones sindicales, políticas y sociales encabezadas por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el Frente de Izquierda y las dos centrales de trabajadores CTA realizaron este lunes una marcha en la Ciudad de Buenos Aires en repudio a la intervención de Estados Unidos en Venezuela. La movilización tuvo lugar en las inmediaciones de Plaza Italia, en el barrio de Palermo, a pocas cuadras de la Embajada estadounidense.
La protesta se desarrolló bajo la consigna “Fuera Estados Unidos de América Latina” y contó con un amplio despliegue de fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad para garantizar el cumplimiento del protocolo antipiquetes y evitar incidentes en la zona.

Durante la manifestación, un grupo de participantes quemó una bandera de Estados Unidos en la vía pública, una acción que generó fuerte repercusión política y mediática. La escena se produjo mientras las columnas se concentraban sobre la vereda, sin bloquear el tránsito.
Entre los dirigentes presentes se destacaron referentes del Frente de Izquierda como la diputada nacional Myriam Bregman y Néstor Pitrola. Por el sector sindical participaron Hugo Yasky y Roberto Baradel, mientras que por los movimientos sociales estuvo Fernando Esteche, dirigente de Quebracho, entre otros referentes.

Esteche sostuvo que la movilización tuvo como objetivo rechazar lo que definió como una injerencia extranjera en Venezuela. “Nos convocamos para repudiar la intervención estadounidense y reclamar la restitución del orden legal venezolano”, afirmó ante los manifestantes.
Primero vinieron por los chavistas, y no dije nada porque no era chavista
Por su parte, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, remarcó que la protesta reunió a sindicatos, movimientos sociales, organismos de derechos humanos y organizaciones políticas. “Nos movilizamos para decir no a la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y contra toda América Latina”, expresó.
Godoy también reclamó la liberación de Nicolás Maduro y pidió al Congreso argentino que se pronuncie en rechazo a la acción militar. En declaraciones públicas, advirtió que la soberanía de los pueblos debe ser defendida frente a lo que calificó como políticas de corte autoritario impulsadas desde Washington y respaldadas por gobiernos aliados.

La movilización se desarrolló sin incidentes mayores y concluyó con un llamado a sostener nuevas acciones de protesta en defensa de la soberanía regional y contra la presencia militar extranjera en América Latina.
LB / EM