La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se movilizó este jueves contra el recorte de personal y el cierre y transferencia de establecimientos de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), en el marco del proceso de reestructuración de la ex IOSFA.
El gremio denuncia que la medida alcanza a 576 trabajadores y advierte por el cierre de hoteles, recreos y farmacias propias en distintos puntos del país. Los trabajadores tomaron el edificio en tanto renunció el administrador de la obra social de los militares, el coronel retirado Ariel Guzmán, un día después de reunirse con el ministro de Defensa, Carlos Presti.
Fuentes del Gobierno, informaron a Perfil que el ministro lo citó ayer porque no estaba satisfecho con los tiempos en que estaba avanzado en la liquidación del IOSFA. Según la mismas fuentes, "el foco es el pago de la deuda y llevar a cabgo los cambios necesarios del modelo de gestión de la Obra Social para recuperar las prestaciones médicas". La deuda ya llega a los a $200.000 millones.
La movilización se realiza frente a la sede central de IOSFA , que conduce el General de Brigada (R) Sergio Maldonado, ubicada en Paso 551 , en la Ciudad de Buenos Aires. El próximo 30, los estatales prevén realizar una vigilia en sus puestos de trabajo.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar , cuestionó la situación financiera de la entidad y responsabilizó a la conducción del organismo por el deterioro de sus cuentas. “ Están reventando a una de las mejores y más grandes obras sociales del país ”, sostuvo en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Según denunciaron los trabajadores, el 30 de septiembre se haría efectivo el recorte que afectaría a 576 puestos : unos 400 contratos finalizarían y alrededor de 200 empleados de planta pasarían a disponibilidad, de acuerdo con la información difundida por ATE. El gremio sostiene que la medida podría dejar a cientos de trabajadores sin empleo.
"¿SUPERÁVIT DE $25.000 MILLONES Y HOY UNA DEUDA DE MÁS DE $500.000 MILLONES? Algo no cierra . ¿De verdad quieren dejar sin hoteles y farmacias a los afiliados y despedir a 600 trabajadores? No lo vamos a tolerar", sostuvo el gremialista.
El ajuste se produce en paralelo a la reorganización de la red de establecimientos que pertenecen a la obra social. Entre las instalaciones alcanzadas se encuentran hoteles, recreo y farmacias propias. "Esta decisión del Gobierno es un desguace sin precedentes que atenta contra el funcionamiento de 13 hoteles, 2 recreos y las farmacias propias en todo el país, y habilita la posibilidad de dejar a 600 personas sin trabajo", expresó Aguiar.
En Mar del Plata, está previsto el cierre de los hoteles Antártida y Tierra del Fuego, donde trabajan 155 empleados. También se encuentran alcanzados establecimientos ubicados en Córdoba y Bariloche.
“ Les comunicaron que si no hay un cambio de rumbo, no se tienen que presentar a trabajar ”, señalaron fuentes vinculadas a la obra social.
Qué pasará con los hoteles
Una resolución publicada el 15 de septiembre descubrió la transferencia de distintos establecimientos que hasta ahora administraba la obra social a las Fuerzas Armadas.
El Ejército recibirá siete establecimientos, entre ellos la hostería Villa General Belgrano y las residencias Cosquín y La Falda, en Córdoba. En Mar del Plata quedarán bajo su órbita el hotel El Cóndor, su edificio anexo y la playa de estacionamiento, además del hotel Metropol.
La Armada, por su parte, recibirá diez complejos. Entre ellos se encuentran el parador Almirante Brown, en Embalse Río Tercero; el hotel Islas Malvinas y sus cabañas, en Bariloche; los centros recreativos General Belgrano, en San Clemente del Tuyú, y Héroes de Malvinas, en Zárate; y los hoteles Tierra del Fuego y Antártida, en Mar del Plata -donde trabajan 155 empleados- además del hotel Ushuaia.
La reorganización también contempla establecimientos que dejarán de funcionar, entre ellos hoteles en Bariloche y recreos en Zárate.
El plan oficial para avanzar sobre esas dependencias ya había sido informado en marzo, cuando se conoció la posibilidad de trasladarlas, junto con otros inmuebles del Ministerio de Defensa, a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para su posterior liquidación. En ese momento, desde el Ministerio de Defensa negaron la iniciativa.
“Los hoteles se compraron con la plata de los afiliados que ahora no podrán disfrutar de ellos”, sostuvo Rubén López, delegado de ATE en OSFA.
"No vamos a permitir que se eche a cientos de contratados y se ponga en disponibilidad a otros cientos de trabajadores que tienen estabilidad", señaló el gremialista Aguiar y agregó que "no descartan adoptar más drásticas hasta llegar a la ocupación de las distintas dependencias de la obra social si resultara necesario".
Ante la consulta de PERFIL sobre los 600 trabajadores que ATE denuncia como potencialmente afectados, fuentes oficiales señalaron que todavía no está definido qué sucederá con ese personal. Son las Fuerzas Armadas quienes decidirán cómo administrarán los hoteles y centros recreativos, ya que son quienes los aportaron cuando se fundó el IOSFA en 2012. O sea, los hoteles volverán a ser manejados directamente por las Fuerzas Armadas".
El origen de la reestructuración
La situación se enmarca en el proceso iniciado en febrero de 2026, cuando el Gobierno nacional dispuso mediante el DNU 88/2026 la disolución y liquidación de IOSFA y la creación de dos nuevas entidades : la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), bajo la órbita del Ministerio de Defensa, y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, que conduce Alejandra Monteoliva.
La norma también dispuso mecanismos para el traspaso de los afiliados y comprometió que los bienes inmuebles debían ser restituidos a la jurisdicción que los hubiera aportado originalmente. El Gobierno justificó la reorganización en un supuesto “desequilibrio financiero” de IOSFA y sostuvo que la división permitiría establecer un esquema más sostenible y garantizar la continuidad de las prestaciones.
La reestructuración se produce además en un contexto de preocupación entre los afiliados de las Fuerzas Armadas por sus ingresos y por el funcionamiento de la cobertura médica.
Entre el 60% y el 80% de los militares perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza, una situación que también atraviesa a los trabajadores de este medio, pese al último aumento salarial anunciado por el Ejecutivo. En ese contexto, la crisis de la obra social se convirtió en una de las principales preocupaciones dentro de la denominada “familia militar”.
A los problemas salariales se sumaron dificultades en la atención médica. La prestación de la ex IOSFA había llegado a una situación de colapso en distintas provincias, con problemas para garantizar la atención de los afiliados.
La administración de la obra social de los militares durante la administración libertaria fue calificada por la vicepresidenta Victoria Villarruel como "un desfalco".
Los estatales ya habían cuestionado durante 2025 los contratos que la obra social mantenía con la Droguería Suizo Argentina, que posteriormente quedó involucrada en una investigación judicial vinculada con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
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