POLITICA
tras nuevos testimonios

Bonadio ordenó detener a Olazagasti, Uberti y a los empresarios Lascurain y Vertúa

Dos imputados fueron clave el viernes para motivar las nuevas detenciones: se trata del empresario Carlos Wagner y el ejecutivo de Techint Luis Betnaza.

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Ultimos. Olazagasti, Uberti, Lascurain y Vertúa, apuntados por el juez ayer última hora. Fue tras dos declaraciones de empresarios. | cedoc perfil

El juez Claudio Bonadio ordenó cuatro nuevas detenciones en el marco de la causa de los cuadernos de la corrupción kirchnerista. La Policía Federal buscaba al cierre de esta edición al ex funcionario José María Olazagasti, alias “el Vasco”, ex secretario de confianza del ex ministro Julio De Vido; y a Claudio Uberti, ex titular del Occovi, quien ofició como “gestor de negocios” en la llamada “embajada paralela” de Venezuela. Cuando la policía llegó a su domicilio, Uberti no se habría encontrado en el lugar y estaría fuera de Buenos Aires. Se trata del funcionario que viajaba con Antonini Wilson justo antes de que el venezolano quedara detenido por el caso de la “valija” con US$ 800 mil negros.

Otro “alias Vasco”, el empresario Juan Carlos Lascurain, que había sido indagado por el caso el jueves, también fue apresado, al igual que Raúl Vertúa, empresario de la construcción.  Lascurain y Vertúa fueron detenidos en sus domicilios de la Ciudad de Buenos Aires. Los cuatro iban a ser trasladados a una dependencia de la Federal, al cierre de esta edición.

Dos imputados fueron clave el viernes para motivar las nuevas detenciones, según las versiones que circulaban ayer en los tribunales. Se trata del empresario Carlos Wagner, dueño de la constructora Esuco, entre otras compañías; y el ejecutivo Luis Betnaza, mano derecha del CEO de Techint, Paolo Rocca. Ambos declararon como arrepentidos durante la jornada.

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Wagner aportó datos clave sobre cómo se repartían las obras y los sobornos

Betnaza reconoció que ordenó pagar “contribuciones” a los Kirchner durante 2008 para evitar la expropiación de la empresa Sidor en Venezuela. Sin embargo, el grupo ítalo-argentino está envuelto en una trama internacional de sobornos que apunta a los principales ejecutivos de la compañía y a sus accionistas, como reveló PERFIL.

El ejecutivo de Techint también habría apuntado a más funcionarios del ministerio de Planificación, según fuentes judiciales. Tanto Uberti como Olazagasti cumplieron roles centrales en la “embajada paralela” en Venezuela, dedicada a gestionar negocios sospechados de corrupción entre la Argentina y el gobierno de Hugo Chávez.

Wagner declaró durante casi cuatro horas ante el fiscal Carlos Stornelli y la información aportada también habría sido disparadora de las detenciones. Fue presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAI) durate parte del kirchnerismo.

Vertúa, responsable de la firma que lleva su apellido, estuvo detrás de las obras del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA). Los gasoductos, que comenzaron a licitarse durante el gobierno de Néstor Kirchner, están en la mira desde 2006 por el caso Skanska, en el que también estuvo mencionada Techint, socia de la constructora sueca que fue blanco del caso, también revelado por este medio.

En la causa Skanska, la Justicia federal tuvo la oportunidad de avanzar contra el esquema de corrupción del kirchnerismo hace más de una década, pero optó por desmembrar la causa en numerosos expedientes y destruir la investigación. Recién en 2016, tras una reactivación de la causa, el juez Sebastián Casanello quedó al mando del caso y procesó a De Vido y a una serie de ex funcionarios.

Lascurain fue presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) entre 2008 y 2010, durante la primera presidencia de Cristina Fernández.

Su compañía Fainser es investigada por un fraude a la administración pública en una obra vial de Río Turbio, provincia de Santa Cruz, que nunca se realizó pero le costó al Estado unos $ 50 millones.