La Sala II de la Cámara de Casación Penal, con los votos de los jueces Alejandro Slokar y Guillermo Yacobucci, hizo lugar al recurso de queja que presentó la fiscalía y concedió el recurso de casación contra la sentencia del Tribunal Oral Federal (TOF) N° 6 que condenó a Fernando Sabag Montiel a diez años de prisión y a Brenda Elizabeth Uliarte a ocho años.
Con esta decisión, Casación habilita la revisión integral del fallo para determinar si el tribunal oral omitió aplicar la agravante de femicidio. La tercera integrante del tribunal, Ángela Ledesma, no firmó la sentencia porque está en uso de licencia.
Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), pidió que se aplique la figura de femicidio porque consideró que el accionar de Sabag Montiel y Uliarte se inscribió en un contexto de violencia simbólica y hostigamiento mediático que buscaba el debilitamiento de la víctima por su condición de mujer política.
Las fiscales subrayaron que "la violencia de género que exige el tipo penal se expresa con claridad en este caso a través de una conducta que revela que está dirigida a sostener y reafirmar esas relaciones desiguales de poder".
La UFEM cuestionó el razonamiento del TOF N° 6, que integraron los jueces Sabrina Namer, Adrián Grünberg e Ignacio Fornari, que habían descartado aplicar la figura de femicidio al considerar que no se probó una "animosidad individual" del imputado hacia el género femenino. Para las fiscales, esta visión desconoce el carácter estructural de la violencia de género y la modalidad de violencia política receptada en la ley 26.485.

Durante el juicio, la fiscalía solicitó 15 años de prisión para Fernando Sabag Montiel y 14 años para Brenda Uliarte, considerándolos responsables de homicidio triplemente agravado por alevosía, por el empleo de arma de fuego y por mediar violencia de género.
La presentación de la UFEM debe ser mantenida por el fiscal ante la Casación, Mario Villar. Si la impulsa, el máximo tribunal penal del país deberá decidir si valida el criterio del tribunal oral o si sienta un precedente sobre la aplicación de la perspectiva de género en ataques contra figuras públicas femeninas, reconociendo el impacto de la violencia política en el sistema democrático.
Durante el juicio la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo: “No soy feminista pero tampoco soy estúpida”.
Un “contexto de violencia”
En su alegato, la fiscal Labozzetta sostuvo que en los días y meses previos al intento de asesinato, el 1 de septiembre de 2022, había un “contexto de violencia” que se fue gestando tanto en el país (recordó y exhibió fotos del ataque con piedras al despacho de Cristina Fernández de Kirchner en el Senado, carteles de la trataban de “asesina” y el derribo de una imagen suya en Santa Cruz en un paseo de ex presidentes). También se refirió a lo que ocurría en la región: los crímenes de las dirigentes políticas Brenda Cáceres (Honduras), Juana Quispe (Bolivia), Marielle Franco (Brasil) y el intento criminal contra Francia Márquez, entonces vicepresidenta de Colombia.