Cristina Fernández de Kirchner celebró ayer los 202 años de la Revolución de Mayo y colocó al kirchnerismo como uno de los pilares fundamentales en la historia de la patria.
La jefa de Estado participó del tedéum en Bariloche para esquivar, como todos los años, las críticas del cardenal Jorge Bergoglio en la Catedral Metropolitana.
Luego encabezó un acto en el teatro La Baita, donde hizo pocas referencias a 1810 y muchas al proceso oficial que comenzó en 2003 con la presidencia de Néstor Kirchner.
Acompañada por gobernadores, legisladores y su gabinete, CFK sentenció: “Les devolvimos a los argentinos la patria que les arrebataron. Esa patria que es el sentido de la pertenencia y la identidad que te hace sentir orgulloso de decir que sos argentino y que podés mostrar a tu país”.