Hace unos días el “arrepentido” ex secretario parlamentario Mario Luis Pontaquarto se reunió con un grupo de expertos para repasar algunos puntos estratégicos del juicio oral que se iniciará el próximo martes a las dos de la tarde por el polémico caso por el supuesto pago de sobornos en el Senado para la aprobación de una ley de reforma laboral durante el mandato del ex presidente Fernando de la Rúa. Uno de los objetivos del encuentro era analizar el grado de credibilidad del ex funcionario, una especie de focus group.
Además de De la Rúa y Pontaquarto, en el banquillo de los acusados estarán el ex jefe de la SIDE Fernando de Santibañes, el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique, los ex senadores nacionales Alberto Tell, Augusto Alasino, Remo Costanzo, Ricardo Branda (todos del PJ). Todos serán juzgados por cohecho (coimas), delito para el que se prevén penas de entre dos y seis años de prisión.
Pontaquarto pareciera estar más tranquilo que cuando decidió presentarse en la Justicia para autoincriminarse y contar lo que sabía, pocos meses después de que Néstor Kirchner asumiera como presidente. Hoy, el hombre que conocía como pocos los laberintos del poder es el encargado de un pub-restaurante cubano que realiza divertidos show nocturnos.
“En realidad es el que se encarga de la seguridad”, reveló a PERFIL una fuente allegada al ex funcionario parlamentario que durante el gobierno de la Alianza habría tenido un rol clave en el supuesto pago de coimas para que los legisladores aprobaran sin chistar la polémica ley de reforma laboral.
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