Los trabajadores del subte y el premetro nucleados en la AGTSyP iniciarán este mediodía un paro de 36 horas en demanda de mejoras salariales, mientras los afiliados a la Unión Tranviarios Automotor ratificaron la medida de fuerza por 24 horas para el jueves.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, advirtió que "va a ser difícil" lograr que se levanten las dos medidas de fuerza y sostuvo en declaraciones a la prensa que "en principio vamos a seguir trabajando, pero tenemos muy pocas posibilidades".
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y el Premetro (AGTSyP) anunció la medida de fuerza en repudio al fracaso de la última reunión paritaria del sector, de la que participó de manera informal con un reclamo de aumento salarial de 28 por ciento.
Los metrodelegados también exigen "la elevación del concepto cobrado por antigüedad de 1,3 por ciento a 2 por ciento", según informaron tras un encuentro que mantuvieron en la sede del gremio, en el barrio porteño de San Cristóbal.
Como parte de los reclamos, la AGTSyP demandó "inversiones" a raíz del "deterioro" en el subterráneo, informó a DyN la secretaria de Organización de la entidad, Virginia Bouvet.
El secretario general de la entidad, Roberto Pianelli, explicó en declaraciones a la prensa que el paro será de 36 horas porque la UTA "no tiene capacidad de garantizar" la huelga. Asimismo, sostuvo que si la empresa Metrovías a cargo del servicio "no tiene plata como dice, que se vaya" y denunció que "desde hace cuatro meses no se compran repuestos".
La AGTSyP, a la que en 2010 el ministerio de Trabajo le otorgó sólo la inscripción jurídica como sindicato, formó parte de la última reunión paritaria de manera informal, debido a que la UTA tiene la personería gremial para asistir a ese tipo de negociaciones.
El paro de la UTA, en tanto, fue ratificado por el vocero del gremio, Mario Caligari, quien dijo a DyN que la medida se realizará el jueves de 0 a 24 horas en las seis líneas del subte y el premetro, ante el fracaso en las negociaciones paritarias.
El gremio también criticó a los gobiernos nacional y porteño porque el traspaso del transporte público "deja a los trabajadores en el medio" y sin propuestas de aumento salarial.
En declaraciones realizadas a radio Continental, Caligari manifestó que la empresa concesionaria del servicio argumenta falta de fondos para realizar una oferta de incremento de sueldos y manifestó "la realidad es que Metrovías vive de la tarifa y del subsidio. Eso también hay que reconocerlo".
Consultado si el gremio recibió alguna convocatoria para evitar el paro del jueves, Calegari respondió que "por ahora no, pero esperamos que así sea porque estamos dispuestos al diálogo". El sindicalista dijo que "desde marzo venimos con esta discusión. En abril se nos aplicó la conciliación obligatoria que terminó ayer, después de 21 días de discusión", apuntó.
"Nos encontramos con que Metrovías aduce que no tiene con quién discutir, ni con el gobierno de la Nación ni con el gobierno de la Ciudad. Nosotros estamos en el medio", expresó el dirigente.
Por su parte, Metrovías manifestó su "profunda preocupación" por la "compleja situación económico-financiera" y el paro que afectará desde mañana el servicio, y advirtió que el proceso de transferencia entre la Nación y la Ciudad afectó el equilibrio económico de la compañía.
En un comunicado, la empresa sostuvo que afronta un "enorme desfasaje" a raíz de un "importante aporte de fondos propios" que "permitió garantizar la continuidad del servicio dándole prioridad a la seguridad en la operación y al pago de los salarios a nuestros trabajadores".
La empresa informó que participó de todas las reuniones convocadas por el ministerio de Trabajo en el marco de las negociaciones paritarias y dijo que "manifestó a todos los actores la compleja situación económico-financiera que atraviesa".
Metrovías explicó que en enero de 2012, a partir del proceso de transferencia iniciado con la firma de un Acta Acuerdo entre la Nación y la Ciudad, "el sostenimiento de los costos de los servicios sufrió una modificación importante". "La Nación, que hasta entonces se había hecho cargo del 100 por ciento de los subsidios, se comprometió a mantener por un año la mitad de los mismos, y la Ciudad dispuso el aumento tarifario de 1,10 pesos a 2,50 pesos para cubrir la mitad restante", sostuvo la empresa.
En ese sentido, advirtió que "pese a este acuerdo firmado por ambas partes, el objetivo de no afectar el equilibrio económico de la empresa nunca fue alcanzado". La suspensión de la participación en el proceso de negociación que establecía el Acta Acuerdo por parte de la Ciudad "produjo un doble efecto negativo para la empresa".
Asimismo, mencionó que una parte "muy importante" de los subsidios comprometidos a aportar por la Nación "fueron depositados en una cuenta administrativamente no accesible para la operación de los servicios" y se redujo un 20 por ciento los pasajeros por el aumento tarifario, por lo que "el ingreso por venta de pasajes nunca alcanzó a cubrir la otra mitad eliminada de los subsidios necesarios." "Este enorme desfasaje ha sido afrontado hasta aquí por parte de Metrovías mediante un importante aporte de fondos propios, lo que permitió garantizar la continuidad del servicio dándole prioridad a la seguridad en la operación y al pago de los salarios a nuestros trabajadores", manifestó Metrovías.