Para entender las razones de la pelea encarnizada que enfrentan a oficialistas y opositores para la distribución de las comisiones, conviene comprender los mecanismos habituales de funcionamiento de la Cámara de Senadores.
- Qué importancia tiene que un sector u otro tenga mayoría propia en las comisiones?
-Por reglamento del Senado, cada dictamen que llegue al recinto debe estar avalado por, al menos, 8 (sobre 15) legisladores, la mitad más uno de los integrantes de cada comisión. Si una iniciativa no consigue ese número, no podrá ser tratada en una sesión del cuerpo. Tener mayoría significa que uno de los bandos puede decidir el contenido de lo que después se discutirá en las bancas.
En el pasado, el oficialismo tuvo mayoría en todas las comisiones -al momento de constituirse al menos- y esto le dio una influencia decisiva para que los temas llegaran al debate en el recinto. La oposición sufrió de falta de apoyo y muy pocos propuestas alcanzaron la meta de ser discutidas desde las bancas. Algunas fueron aprobadas.
-¿Cuál es la trascendencia de tener la presidencia de una comisión?
-: Significa manejar los tiempos de debate de un proyecto en una comisión. El presidente tiene la facultad de fijar las fechas de las reuniones y por tanto puede favorecer un pronto tratamiento si está interesado en impulsar un tema, y o si no, retardar su debate, dando prioridades a otros asuntos. Hasta el 10 de diciembre, el sector K manejó 20 de 25 comisiones, sus efectos fueron claros en la cantidad de temas abordados en el recinto.
-¿Qué efectos produce la combinación de mayoría propia y el manejo de la comisión desde la presidencia?
- Es una situación política ideal. Con el quórum maneja los números, con la presidencia, los tiempos de las comisiones. El mix de mayoría con la titularidad da posibilidad que un sector imponga la agenda de temas al contar con los dos elementos esenciales para promover el debate. Sucedió con el kirchnerismo desde el comienzo de la gestión: la presencia decisiva en las comisiones permitió que todas las propuestas del gobierno tuvieran absoluta prioridad antes de cualquier otro tema.
En el último año, la defección de varios senadores dificultó la aprobación automática de los proyectos.
-¿Qué puede hacer el sector que no tenga ni mayoría ni la presidencia?
- La situación es complicada. Le sucedió a la oposición en los últimos años: casi nunca consiguió que sus temas llegaran al recinto. Los proyectos fueron "cajoneados", porque no conseguían que una mayoría en la comisión les diera aval. El no tener la presidencia significó que las iniciativas opositores pocas veces tuvieran alguna prioridad en el debate.
- ¿Si la oposición consigue mayoría en todas las comisiones, quiere decir que el oficialismo nunca más va a poder imponer sus temas y va a quedar a merced de la buena voluntad de sus adversarios, si esto realmente sucede?
- La oposición asegura que quiere debatir todos los temas y no impedirá que los proyectos lleguen al recinto, ni aún los oficialistas. Todavía no explicó qué mecanismos aplicará para darle esa chance al sector K. Está por verse. Como dijo un famoso y repitieron muchos: "El movimiento se demuestra andando".
Queda claro que la correlación de fuerzas se invirtió, por las elecciones del 28 de junio. Solo el tiempo dirá si se trata de un gran avance para el conjunto de la sociedad.
Cómo funcionará el Senado con mayoría opositora
Cuáles son los mecanismos habituales de funcionamiento de la cámara alta.