"Suponemos que los policías estaban durmiendo". Con esa frase, el intendente de Tigre, Sergio Massa, intentó explicar la inacción policial ante el crimen de Santiago Urbina, el chico de 18 años fusilado frente a su madre, luego de que un grupo de delincuentes robaron su casa.
Luego de hablar con Julia, la madre del joven, quien hoy manifestó su intención de irse del país, Massa apuntó que "tenemos que reclamarle a la policía de Tigre" porque "ese móvil, que tenía que patrullar la cuadrícula, estuvo parado entre las 2.56 y 4.30 de la mañana; suponemos que estaban durmiendo" y agregó que "hay dos policías que no cumplieron su obligación".
"Al llamado del 911 no acude el móvil de esta cuadrícula, sino el de otra. Yo le he pedido al ministro Stornelli, que separe a estos dos policías", cuestionó el intendente de Tigre, quien dijo que "más allá de que podemos hablar de cuatro drogones que al voleo cometen un delito, acá hubo responsabilidad policial".
Visiblemente enojado, Massa se comprometió a ponerse al frente de la investigación y del juicio: "Queremos que estos cuatro terminen presos, no que entren por una y salgan por otra". Asimismo, reclamó que hay que trabajar en la depuración de la policía, pero evitó pronunciarse en torno a si hubo "complicidad" policial para "liberar" la zona del crimen.
El ex jefe de Gabinete relató que el auto en el que se movilizaban los delincuentes había sido robado a las 2 en Garín y cuando los damnificados fueron a presentar la denuncia, la policía no se las tomó. " Hay que trabajar en la depuración de la policía", subrayó.
" Quiero castigo para los delincuentes, castigo para los policías y espero que se pudran en la cárcel", disparó Massa, en diálogo con los móviles de televisión presentes en la puerta de la casa de la familia Urbina.