Cristina Fernández de Kirchner es otra, por lo menos en lo que hace a su presencia pública. Lejos quedó aquella presidenta que impostaba la voz y se crispaba: hoy habla con una sonrisa y evita la confrontación. Es más, hasta mecha anuncios con chistes para el deleite de los presentes como ocurrió hoy, en la inauguración de la Expoindustria de Avellaneda, donde confirmó que el crecimiento industrial de julio fue de 9,4%.
La Presidenta comentó que al recorrer el evento, con más de 350 stands, vino a su memoria la marca Durax. "Me acordé porque los Durax fueron los primeros platos que tuvimos Kirchner y yo cuando nos casamos", comentó a los presentes y acto seguido remató: "No se rompían, salvo cuando se los tiraba por la cabeza". Tras las risas de aquellos que la esuchaban con atención, se encargó de aclarar que era sólo un chiste. "Aclaro porque sino los titulares de mañana van a decir la presidenta le tiró platos por la cabeza al ex presidente", añadió, provocando más risas.
Más allá de las bromas, Cristina recalcó que "el motor de la historia es la voluntad de transformar, de querer ser mejores, de querer más" y destacó los avances conseguidos por la gestión de su marido.
Luego, comentó orgullosa que el dueño de otra empresa industrial, "que no voy a decir el nombre porque sino dicen que hago propaganda" bromeó otra vez, le contó como en esto años había duplicado su personal, y llamó a "seguir poniendo voluntad y trabajo".
La Presidenta también hizo mención a la negociación con Moyano por la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias y respondió, a su manera, las críticas vertidas esta mañana por el líder de la CGT Oficialista.
"Anoche, el querido compañero Hugo Moyano me dijo algo que me quedó grabado: `nosotros en el 2003 no sabíamos que era la tablita de Machinea, ni sabíamos que existía´", contó la Presidenta, quien complementó que eso era "porque en aquel momento nadie podía pensar que un trabajador pagara ganancias".