A las piñas. De esa manera defendía Hernán Leonardo Brahim la gestión de su jefe, el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno. Ahora obtuvo su recompensa, ya que el miércoles pasado el ministro de Economía Amado Boudou lo designó como flamante director de Legales del Área de Comercio Interior, que depende de la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio.
Con el decreto 499/2010, el Boletín Oficial designó a este funcionario de 38 años, que ahorapasará a cobrar alrededor de 7.000 pesos por mes y un cargo de alta sensibilidad. La resolución, según informó Crítica de la Argentina lleva también la firma de la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Brahim y Moreno no sólo se llevan bien en la función pública, sino que son íntimos amigos cuando el horario de trabajo se termina. Tal es así que el polémico funcionario fue el padrino de la boda de su mano derecha. Brahim saltó a la fama cuando en 2008 escoltó a Moreno a la Plaza de Mayo junto a una patota y despejó a los golpes los reclamos de los caceroleros que repudiaban la detención de Alfredo De Angeli.
En julio de ese mismo año el senador Gerardo Morales lo había visto en la Cámara Alta y salió al cruce: "Pido que se retire un patotero de Guillermo Moreno, no necesitamos patotas", lanzó el radical quien acercó al presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Fabián Ríos. Todo, ante la fría y punzante mirada del secretario de Comercio Interior.
Quién es. "La historia del lugarteniente de Moreno es insólita. Tiene ascendencia siria, padres tucumanos y trabaja desde que era niño, cuando empezó vendiendo flores para ayudar a su familia. Entre otras changas, se disfrazaba de Hombre Araña y hacía piruetas en el techo de los trencitos que pasean chicos", según consignó la revista Noticias el 6 de Abril de 2007, cuando sus particulares "métodos" comenzaron a infundir temor en el Mercado Central.
Luego conoció a Guillermo Moreno y su vida cambió. Trabajó con él en la secretaria de Comunicación y luego emigró a Comercio Interior. Tras su paso por Liniers, este abogado que se presenta como un ex oficial de la Policía Federal recaló en el INDEC donde controlaba los precios que suben y disgustan a su jefe. Ahora tendrá nueva tarea.