Las fuerzas armadas de Estados Unidos, después de meses de tensión en el Caribe, atacaron finalmente Venezuela durante la madrugada del sábado y capturaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, a quienes trasladaron esposados a uno de los buques de guerra desplegados en la zona. Más tarde lo enviaron a Nueva York, a una prisión de máxima seguridad.
El operativo comenzó con intensos bombardeos sobre los puntos clave donde se concentraban las tropas venezolanas, para luego lanzar un grupo comando de fuerzas especiales que ubicaron y detuvieron a Maduro.
Durante el ataque, según reveló Trump a The New York Times, murieron efectivos cubanos que protegían a Maduro. “Sabes, muchos cubanos perdieron la vida anoche. Estaban protegiendo a Maduro. Eso no fue una buena decisión”, reveló el mandatario.
Los dos países latinoamericanos son aliados cercanos. Por décadas, Cuba ha dependido en gran medida de Caracas para recibir apoyo económico y combustible.
“Cuba siempre fue muy dependiente de Venezuela. De ahí obtenían su dinero, y protegían a Venezuela, pero eso no les salió muy bien en este caso”, agregó Trump sin dar mayores detalles.
Ni Venezuela ni Estados Unidos han divulgado un balance de víctimas del ataque, aunque Trump dijo que no hubo estadounidenses muertos.
La incursión de la primera potencia mundial generó repudio entre quienes consideran una intromisión grave en la soberanía venezolana, y elogios de aquellos que ubicaban a Maduro como un dictador que se perpetuaba en el poder gracias al respaldo de las fuerzas armadas.
Tras ataques en Caracas y otras regiones de Venezuela que duraron una hora y que Trump siguió de cerca como un “show televisivo”, el mandatario estadounidense develó sus planes para el país que alberga las mayores reservas de crudo del planeta.
“Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa”, dijo Trump en una rueda de prensa, sin especificar cómo se conformará el nuevo Ejecutivo. Sólo agregó: “Estamos designando gente”.
En otra sorpresa, Trump indicó que tropas estadounidenses podrían ser desplegadas en Venezuela. EE.UU. “no tiene miedo de tener tropas sobre el terreno”, afirmó.
Petróleo. Aunque la operación se presenta como una acción de cumplimiento de la ley, Trump dejó en claro que el cambio de régimen y las riquezas petroleras de Venezuela son los principales objetivos.
“Vamos a hacer que nuestras enormes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares y arreglen la infraestructura que está muy dañada”, dijo. “Venderemos grandes cantidades de petróleo”, agregó.
El republicano de 79 años publicó una foto de Maduro bajo custodia en un buque de la Armada estadounidense, con los ojos vendados, esposas y lo que parecían orejeras antirruido. Él y su esposa eran trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico y terrorismo.
Descartó a Machado. La líder opositora respaldada por Estados Unidos, María Corina Machado, quien ganó el Premio Nobel de la Paz en octubre del año pasado, publicó en las redes sociales: “Ha llegado
la hora de la libertad”. Y pidió que el candidato de la oposición a las elecciones de 2024, Edmundo González Urrutia, asuma “inmediatamente” la presidencia de la república.
Pero Trump desbarató cualquier expectativa de que Machado surgiera como la nueva líder de Venezuela. Ella no cuenta con “apoyo ni respeto” allí, afirmó.
Indicó que en cambio podría trabajar con la adjunta de Maduro, Delcy Rodríguez, diciendo que “ella esencialmente está dispuesta a hacer lo que creemos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande”. Trump también dejó claro que es poco probable que la presencia estadounidense sea breve. “Ya estamos ahí, pero nos quedaremos hasta que pueda producirse la transición adecuada”.
El asalto. Trump dijo que el asalto comenzó con un apagón parcial causado por la “experiencia” estadounidense. El principal oficial militar norteamericano, general Dan Caine, detalló que 150 aviones participaron en la operación, apoyando a las tropas en helicóptero que llegaron para capturar a Maduro con la ayuda de meses de inteligencia sobre los hábitos diarios del líder, hasta “lo que comía”. Maduro, de 63 años, y su esposa “se rindieron” sin luchar y no hubo “ninguna pérdida de vidas estadounidenses”, explicó.
Los caraqueños despertaron con explosiones y el zumbido de helicópteros militares alrededor de las 2 de la noche. Los ataques aéreos impactaron una importante base militar y otra aérea durante casi una hora. Esto fue sólo el inicio de la operación que permitió capturar a Maduro.
*AFP