Ya está. Luego de anunciar la Presidenta esta mañana la derogación del DNU que creaba el Fondo del Bicentenario, los otros dos decretos que la jefa de Estado proclamó haber firmado en la apertura de las sesiones ordinarias del Senado permitieron hoy al Gobierno extraer de las reservas del Banco Central los fondos previstos para pagar vencimientos de la deuda externa.
Así lo había confirmado tras el discurso de la mandataria el ministro del Interior, Florencio Randazzo, diciendo que "la discusión" sobre el tema en el Parlamento "es abstracta porque los fondos ya están siendo transferidos". Finalmente, pudo comprobarse que al mismo tiempo en que Cristina anunciaba su nuevo decretazo, el directorio del Banco Central aprobaba la creación de dos cuentas para transferir al Tesoro la misma cantidad de dinero que se buscaba conseguir a través del Fondo del Bicentenario: 6.569 millones de dólares.
La única diferencia respecto al DNU inicial es que ahora la deuda con el BID y el Banco Mundial es cubierta por un decreto "simple", que se ampara en un DNU de 2005 que más tarde se convirtió en ley y por el que se emplearon reservas para pagarle al FMI. Por esa medida, el Central giró hoy a una cuenta US$ 2.187 millones para que se cumpla con los pagos a esos organismos multilaterales.
Claro que tampoco se descuidó la deuda con tenedores particulares de títulos públicos, a quienes se les pagarán 4.382 millones de dólares ya depositados en la otra cuenta que abrió el Central merced al nuevo DNU anunciado hoy por la Presidenta, cuyo texto lo convierte en "operativo" a partir de su misma emisión.
Fue precisamente por esa "operatividad" que el directorio del Banco pudo reunirse y decidir la apertura de las cuentas sin que desde la oposición o la Justicia -que había congelado el Fondo del Bicentenario- se advirtiera la maniobra, e incluso varias horas antes de que los nuevos decretos fueran publicados esta noche una edición extra del Boletin Oficial.
Ambas decisiones fueron tomadas con el voto positivo de todos los directores del Central salvo Zenón Biagosch, quien se opuso a las dos. En el caso del nuevo DNU, también otro director (Carlos Pérez) votó de manera negativa. Aunque está claro que eso no impidió al Gobierno concretar su plan.